La com­bi­na­ción de una de­manda menor y de mayor oferta ex­plica las pre­vi­siones ne­ga­tivas

Los expertos alertan de que el precio del alquiler puede caer más que el de las casas

Se es­peran des­censos de doble dí­gito en cual­quier caso, con picos in­cluso del 30%

Alquileres
Alquileres

Poco a poco, los países de la Unión Europa avanzan en el pro­ceso de acer­ca­miento a lo que en España se ha de­no­mi­nado como "nueva nor­ma­li­dad". De mo­mento, no hay re­brotes del Covid-19 en plena fase de des­con­fi­na­miento y los dis­tintos sec­tores em­piezan a salir de una pe­sa­dilla que dura ya cerca de tres me­ses. Uno de ellos es el sector in­mo­bi­lia­rio, que in­tenta re­abrirse muy pe­re­zo­sa­mente to­davía y para el que los ex­pertos va­ti­cinan un ca­mino largo y tor­tuoso.

Cada vez son más los analistas del sector que creen que el gran perdedor de la crisis puede ser el arrendador de viviendas. Hay cada vez más consenso en que el precio de los alquileres va a sufrir un descenso de doble dígito en todos lo casos, con picos que pueden llegar incluso al 30% dependiendo de las zonas. Se trata de cifras que superan los descensos estimados en el precio de las compraventas de viviendas, que sufrirán, sí, pero en menor proporción.

¿Cómo se justifica esta expectativa? Más allá de las renegociaciones entre propietarios e inquilinos en un mercado afectado por miles de despidos y por los problemas de liquidez de los casi 3,5 millones de españoles afectado por un ERTE, hay un buen puñado de razones para justificar la expectativas de una rebaja sustancial de los precios del alquiler: ausencia de inversores extranjeros, la reconversión de pisos turísticos o el cambio de hábitos sociales.

"El desconfinamiento ha empezado, pero el impacto del Covid-19 en el mercado inmobiliario va a empezar a notarse precisamente ahora. Con la vuelta a la actividad será la hora de valorar hasta dónde llegan la oferta y la demanda de viviendas de alquiler. Todo lo que no sea una subida de la primera y un amplia caída de la segunda, sería un gran sorpresa. Todo está preparado para una distensión significativa de los precios", señalan fuentes del sector.

Desde el lado de la oferta, hay dos grandes amenazas que ya empiezan a materializarse. La primera es que el desplome general del mercado hace que muchos propietarios que estaban vendiendo sus casas opten ahora por alquilar. ¿La razón? Los dueños de los pisos prefieren esperar a que el mercado se recupera mientras cobran un alquiler más o menos atractivo. La gran decisión siempre es la de vender, y esperarán al momento apropiado.

Pero hay otro factor con un peso extraordinario. La crisis ha reducido a cenizas el negocio de los miles de pisos turísticos que se han multiplicado en las grandes capitales españolas en los últimos años. La vuelta masiva de los turistas extranjeros se demorará hasta 2021, por lo que muchos de los propietarios de estos activos sopesan (muchos ya han tomado decisiones) la posibilidad de un alquiler clásico, de mediana o larga duración. Se calcula que hasta cerca de un 50% de estos activos pueden optar por esta opción.

"En Madrid y Barcelona el nivel de pérdidas de abril y mayo es insostenible para muchos de los dueños de los pisos turísticos, situados en el centro de las ciudades. Su conversión en alquileres estándar tendrá un efecto sobre el precio general del alquiler, porque la oferta se va a disparar. Si a eso se le suma que la demanda se ha reducido drásticamente, no es nada raro en pensar en caídas que podrían ser especialmente fuertes en las zonas `prime' de las grandes capitales.

Otra modalidad que va a sufrir es de la vivienda en costa. Los extranjeros suponen alrededor del 8% del mercado total del alquiler en España, y en estos momentos están totalmente fuera de juego. Y lo seguirán estando hasta que el riesgo del Covid-19 se reduzca a la mínima expresión. En plena reapertura del mercado, ya no está tan claro que los arrendadores tengan el control. Ahora son muchos más en busca de un número significativamente menor de potenciales inquilinos.

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