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Almirall, el tarro de las esencias

Antaño, ser ele­gida para en­trar en el Ibex 35 era todo un honor y una ben­di­ción para una em­presa co­ti­zada. La lle­gada al se­lec­tivo desde siempre no solo ha sido una cues­tión de imagen por pasar a formar parte del se­lecto grupo de grandes em­presas es­paño­las, sino que tam­bién su­pone un con­si­de­rable in­cre­mento del vo­lumen de ne­go­cia­ción de­ri­vado de la obli­ga­ción de po­si­cio­na­miento por parte de los fondos re­fe­ren­ciados a este in­di­ca­dor.

Más recientemente, sin embargo, para muchas de las cotizadas en dar este salto ha supuesto más una especie de maldición bíblica que de bendición. Algunos de los ejemplos más significativos en los últimos tiempos han sido Ence y el grupo de alimentación DIA cuyos problemas internos se han manifestado coincidiendo con su llegada al principal indicador español. No es que estar en el Ibex 35 sea bueno o malo, sino que todas las cuestiones internas tienden a magnificarse.

En este sentido, los accionistas de Almirall, incorporada la semana pasada al Ibex 35 en sustitución de Mediaset, confían en que en su caso la llegada a este indicador ayude a destapar el tarro de las esencias y vuelva a colocar al laboratorio en breve en la zona de máximos alcanzada a lo largo de 2019.

Los que conocen bien la compañía destacan su peculiar modelo de negocio, que la distingue en buena medida del resto del sector, pues en estos años se ha especializado principalmente en dermatología. Una estrategia que parece le está funcionando muy bien. Aunque cuenta con algunos genéricos y productos antihistamínicos, su principal fuente de ingresos ha llegado con la especialización en productos relacionados con la dermatología.

Un negocio en proceso de crecimiento debido al progresivo incremento de los problemas de piel relacionados con algunos perniciosos hábitos de la sociedad moderna. Cabe por tanto pensar en que Almirall será una de las empresas que más y mejor recogerá las grandes expectativas de inversión previstas en el sector salud. Una de las megatendencias sectoriales para los próximos años que además estaba sin representación en el Ibex 35.

Esta será una de las grandes ventajas para para el grupo al pasar a jugar en ligas mayores que debe aprovechar bien gracias a sus ingresos recurrente y a una deuda bajo control, en torno a 1,5 veces el Ebitda, sin grandes vencimientos a corto plazo, y un PER muy por debajo de la media del sector.

Entre los aspectos negativos, los expertos destacan su baja capitalización de apenas 2.150 millones de euros, incluso por debajo de un buen número de compañía del mercado continuo, y un volumen de negocio que tampoco es para tirar cohetes. Algo que podría cambiar en los próximos meses si se cumplen las estimaciones de precio objetivo por encima de los 18 euros por acción del consenso de analistas, lo cual supondría un potencial de revalorización superior al 50%.

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