ANÁLISIS

Se des­carta en­trar en el ca­pital de IAG, Iberia o Air Europa para evitar ines­ta­bi­lidad la­boral

Sánchez ultima el Fondo de Rescate económico con Iberia y Air Europa como prioridades

Seguirá el mo­delo apli­cado en Lufthansa por Merkel cuyo apoyo a España es más fuerte que nunca

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia-Air Europa
Juan José Hidalgo, pte. de Air Europa.

Pedro Sánchez pre­sen­tará en las pró­ximas fe­chas su pro­yecto de Fondo de Rescate de los sec­tores eco­nó­micos más afec­tados tanto en lo eco­nó­mico como en los la­boral por la crisis del Covid-19. El Gobierno ul­tima los de­ta­lles del pro­grama, que se fi­nan­ciará con emi­siones del Tesoro y la ayuda del BCE hasta que em­piecen a llegar los re­cursos del Fondo de Rescate de la Unión Europea. El Ejecutivo emu­lará los sis­temas de ayudas que han anun­ciado Alemania y Holanda para ga­ran­tizar em­presas de su sector ae­ro­náu­tico como Lufthansa o KLM.

El hecho de que no haya pensado en utilizar el ICO como vehículo intermediador de los recursos, hace pensar que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no descarta entrar en los consejos de administración de las empresas en las que inyecte las ayudas.

Pese a la relevancia del Grupo IAG, se descarta inicialmente entrar en el capital de la sociedad matriz de British Airways, Iberia, Level, Vueling Airlines y Aer Lingus, por las características de su estructura societaria.

Entre otras empresas vinculadas al sector turístico, en el foco de atención inicial del Fondo de Rescate que aprobará el Gobierno en una próxima reunión del Consejo de Ministros, está la segunda gran empresas española del sector aeronáutico, Air Europa.

Su presidente, Juan José Hidalgo, pedía abiertamente apoyo al Gobierno en su comparecencia en las jornadas de la Cumbre organizada por la patronal española CEOE, sobre la recuperación económica por la crisis del coronavirus, de forma muy expresiva, recordando que sin el apoyo del Ejecutivo su empresa no duraría ni un telediario.

El también presidente del Grupo Globalia, advertía el martes 16 de junio en la mencionada cumbre 'Empresas españolas liderando el futuro’ de que con la crisis del coronavirus todo se ha derrumbado y va a ser muy difícil reconstruirlo porque la gente sigue con miedo a viajar.

Tras confirmar que habían puesto en funcionamiento de golpe 300 de sus agencias de viajes para ver si la gente reacciona y tiene ganas de viajar después de tanto tiempo, confesaba que sin ayuda, el sector turístico "va a durar menos de un telediario" porque no va a poder "pagar todas las cargas". Y concluía que el Gobierno tiene que echar una mano forzosamente porque las empresas del sector "no pueden continuar si no ingresan”.

Una vez que los ejecutivos de Francia, Alemania, Holanda e Italia, entre otros, han mostrado su claro apoyo a sus compañías aéreas el Ejecutivo español no debe encontrar mayor inconveniente por parte de Bruselas para hacer lo mismo con empresas españolas.

En España está todavía por definirse el modelo a seguir. No todos los países han actuado de la misma forma. En el diseño del proyecto una mayoría se muestra partidario de hacerlo a través de la inyección de capital, con participación en el consejo de las empresas que más lo necesiten.

Así falta por precisarse cuál será la sociedad a través de la que el Gobierno instrumente su participación en las sociedades a las que acuda a su rescate, aunque podría pasar a formar parte del grupo industrial público.

Fuentes conocedoras del proyecto señalan que el modelo preferido es el alemán, sobre todo por la sintonía política que se ha producido con Alemania, cuya canciller, Angela Merkel ha expresado su apoyo incondicional a la vicepresidenta tercera del Gobierno, Nadia Calviño, para que pase a desempeñar en los próximos dos años la presidencia del eurogrupo.

Estas mismas fuentes recuerdan que tras el rescate de Irlanda, Portugal y Grecia llega el momento de poner orden en las cuentas de España e Italia para que el proyecto europeo no descarríe.

Las ayudas se deben concretar ahora que Merkel pasará a presidir la presidencia temporal del Consejo Europeo durante el próximo semestre, a partir de 1º de julio.

Berlín quiere poner todo su empeño en aprobar el Fondo de Recuperación europeo de 750.000 millones, del que España será el principal beneficiario de las transferencias en términos proporcionales.

También quiere conseguir el acuerdo antes de que finalice su mandato, el 31 de diciembre, del nuevo marco Presupuestario 2021-2027. Y en tercer lugar, pero no menos importante para España, trata de cerrar el acuerdo sobre la nueva Política Agraria Común de la que España sigue siendo también uno de los principales países beneficiarios.

Sánchez cuenta con el apoyo del principal partido de la oposición para intentar conseguir la presidencia del Eurogrupo para Nadia Calviño y el máximo de ayudas comunitarias para España. En cambio, Pablo Casado no tiene previsto dar el visto bueno al proyecto de Presupuestos que todavía hay que enviar a Bruselas, si Sánchez mantiene el acuerdo programático para la legislatura con Unidas Podemos.

Los populares no han precisado demasiado sus preferencias en materia económica. El equipo económico, cuya responsable Elvira Rodríguez ha destacado en otras funciones, no ha logrado transmitir a la opinión pública cuales son las prioridades económicas de los conservadores.

En el propio Partido Popular hay quien considera que las ideas principales en materia económica proceden de equipos externos al aparato de Génova. Ahora que está comenzando el momento del relanzamiento de la actividad económica y laboral y que Bruselas, con la locomotora alemana, quieren acabar con la parálisis de las instituciones, el PP debería concretar su posición sobre el Fondo de Rescate de la Economía española que ultima el Ejecutivo.

Como ha pronosticado el presidente de AirEuropa, sin ayudas y sin Ertes muchas empresas no resistirán ni un telediario.

Artículos relacionados