El Monitor de Innovación

El Tribunal Federal teutón con­si­dera que la com­pañía abusa de su po­si­ción do­mi­nante

La Justicia alemana dice 'nein' al rastreo de datos de Facebook

La sen­tencia obliga al gi­gante a dejar de re­co­pilar in­for­ma­ción de los usua­rios sin acuerdo previo

Mark Zuckerberg, Facebook
Mark Zuckerberg, Facebook

Facebook sigue acu­mu­lando bo­fe­tadas ju­di­ciales por todo el mundo. El pa­sado día 23, el Tribunal Federal Alemán, el ór­gano de Justicia civil más im­por­tante del país, con­denó a la com­pañía a poner fin a la prác­tica de acu­mular au­to­má­ti­ca­mente y sin per­miso es­pe­cí­fico los datos per­so­nales de los usua­rios, tanto en las pla­ta­formas pro­pias de la em­presa como en las de ter­ce­ros.

El fallo de la jurisdicción teutona pone punto y final a la política de Facebook de recabar información de los perfiles de Whatsapp o Instagram sin un acuerdo previo, lo que permite enviar a los usuarios publicidad personalizada a través de las redes sociales.

Un buffet libre de datos personales

El dictamen respalda así la postura de la Autoridad de Libre Competencia alemana, que hace un año condenó a la empresa de Mark Zuckerberg en similares términos. Los magistrados argumentaron su decisión apuntando que el sistema que emplea la compañía "no da posibilidad de elegir" a los afectados.

En su momento, las conclusiones de la Autoridad de Liber Competencia condenaron sin ambages la arbitrariedad con la que Facebook se aprovecha de su lugar de privilegio en el mercado: "No existe ninguna duda sobre la posición dominante de Facebook en el sector de redes sociales, así como sobre la utilización de esa posición dominante".

En adelante, el coloso de las redes sociales deberá revisar y actualizar de forma inmediata sus cláusulas contractuales. El desenlace de la batalla judicial supone un duro varapalo para los intereses de la compañía estadounidense, que hasta ahora defendía que no había ilegalidad alguna en sus prácticas a la hora de competir con plataformas rivales como Twitter y Snapchat, y que sus políticas de confidencialidad se ajustaban a lo exigido en el Reglamento Europeo de Protección de Datos.

Mucho en juego

Las implicaciones del caso contra el presunto saqueo de información personal por parte de Facebook van mucho más allá de lo meramente comercial. La información personal recabada es empleada a posteriori para elaborar un retrato digital del usuario y bombardearle con publicidad personalizada de aquellos productos que se ajusten a sus intereses y su perfil.

Por otro lado, en los últimos tiempos ha habido una intensa controversia en torno a las noticias que circulan por esta red social, que frecuentemente provienen de sitios web con escaso rigor informativo y propósitos poco claros. Esto le ha costado a Facebook un duro enfrentamiento con el sector de la comunicación, que se ha saldado también con serios varapalos judiciales para el gigante.

Artículos relacionados