Carlos Torres ins­truyó a PwC y Garrigues a ocultar partes com­pro­me­te­doras del "forensic"

BBVA-Villarejo: reclaman más imputaciones (Torres, Ayuso) y acusación a FG y Corrochano

La pre­sión sobre PwC puede acabar con la impu­tación del pre­si­dente del BBVA y el pro­ce­sa­miento de FG

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres

Malas vi­bra­ciones para el BBVA y su pre­si­dente en la reanu­da­ción de las de­cla­ra­ciones ante la Audiencia Nacional de los pe­ritos de Price Waterhouse (PwC) au­tores del in­forme fo­rense sobre el es­pio­naje por parte del BBVA a los "rivales" de su ex pre­si­dente Francisco González du­rante casi dos dé­ca­das. Los abo­gados de las partes per­so­nadas en el caso (ex di­rec­tivos de Sacyr, el mi­nistro so­cia­lista Miguel Sebastián y Carlos Arenillas, ex CNMV) van a re­querir al juez García Castellón la impu­tación del ac­tual pre­si­dente del BBVA Carlos Torres y del ex jefe de Prensa de FG, el pe­rio­dista Javier Ayuso.

El presidente del BBVA, Carlos Torres, ha pasado del estado de alarma nacional a casi el estado de sitio en su cuartel general de Las Tablas. El juez Manuel García Castellón ha retomado con bríos el caso FG-Villarejo con la nueva comparecencia de los peritos de PwC encargados de realizar el informe forensic.

El magistrado pone en entredicho tanto al actual presidente del BBVA como a su mentor, aunque algunos sospechan de que la actitud de los peritos responde a un intento de desviar la atención de García Castellón hacia asuntos menores en la causa que investiga.

El caso FG-Villarejo ha salido de la cuarentena judicial tras la pandemia sanitaria con el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, volcado en que se aclare la investigación interna llevada a cabo por PwC junto a los despachos de abogados Garrigues y Uría.

El magistrado ya ha requerido a dos peritos de la consultora que entreguen todo el material que tengan a su disposición sobre este asunto y sospecha de la falta de colaboración por parte del BBVA, a pesar de toda la disposición que muestra su actual presidente, Carlos Torres, para esclarecer ante la Justicia todo lo ocurrido bajo la presidencia de Francisco González.

Torres ha entrado a trompicones en la "nueva normalidad", de la que tanto habla el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En paralelo con el frente judicial al que ya se enfrentaba, el negocio del BBVA se ve cuestionado tras las millonarias pérdidas del primer trimestre y el impacto que el coronavirus tendrá en algunos de sus mercados principales, como México y España.

La falta de colaboración o la obstrucción a la investigación de García Castellón podría poner en cuestión el propio cargo de Torres, ya que los supervisores bancarios, con el Banco Central Europeo (BCE) a la cabeza, están muy pendientes de qué ocurrió con los encargos del BBVA al comisario ya jubilado, José Manuel Villarejo.

Este turbio asunto marca la presidencia de Carlos Torres desde el primer momento de asumir el cargo, incluso cuando ya era consejero delegado a la vera de FG. No obstante, en sus últimas declaraciones públicas, hace ya algunos meses, consideraba que no había pruebas en su contra ni tampoco contra el propio BBVA.

Maniobra de distracción

El comportamiento de los peritos de PwC, tanto de Javier López Andreo como la posterior de Alberto García Martín, ha suscitado algunas sospechas en determinadas partes afectadas por todo el caso FG-Villarejo.

Según estas fuentes, la estrategia tanto de los peritos encargados del forensic como la del BBVA sería distraer al juez García Castellón hacia algunas conclusiones de la investigación encargada por el propio banco que conducirían a asuntos de poca relevancia para esclarecer lo ocurrido bajo la presidencia de FG.

Algunos directivos, ya fuera del banco o aún con responsabilidades en la entidad, fueron citados a primeros de año, aunque la mayoría de ellos se acogieron a su derecho a no declarar ya que por aquel entonces el caso aún estaba bajo secreto de sumario.

Una vez levantado dicho secreto de sumario, todos ellos estarían obligados a declarar sobre el caso que se investiga en la Audiencia Nacional. El exconsejero del BBVA, Ángel Cano, estaría en esa situación si volviera a ser citado en sede judicial.

El caso FG-Villarejo afecta al segundo grupo bancario español. El resto de competidores del BBVA han evitado entrar en grandes consideraciones sobre este asunto, aunque han reconocido que este tipo de escándalos acaban afectando a la imagen ya deteriorada de todo el sector.

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