Los va­lores fi­nan­cieros hacen buena la gran subida de junio y tras­pasan la pre­sión a otros sec­tores

La banca se aplaca en bolsa y ya no es el objetivo número uno de los especuladores

Los ges­tores creen que no se re­pe­tirán los mí­nimos his­tó­ricos de hace apenas cinco se­manas

Bancos en la Bolsa
Bancos en la Bolsa

Nueva vida para la banca en la bolsa, al menos a corto plazo. No es que la si­tua­ción haya dado un giro co­per­ni­cano, pre­ci­sa­mente, pero las en­ti­dades fi­nan­cieras na­cio­nales se han qui­tado un enorme peso de en­cima. Ya no son las pri­meras a las que di­rigen sus dardos los ven­de­do­res, in­cluidos los in­ver­sores ba­jis­tas. Ahora se mueven más o menos al compás del mer­cado, ven como han que­dado en sus­penso los epi­so­dios de grandes subidas y ba­jadas a muy corto plazo y de­fienden bien los so­portes re­cu­pe­rados en el 'superrally' del primer cuarto del mes de ju­nio.

La descripción está muy lejos de pintar un escenario idílico para la banca, que sin ir más lejos acaba de encadenar cuatro sesiones consecutivas de caídas. Pero ahora los descensos son más tenues y los volúmenes de contratación más cortos. Dicho de otra forma, la situación del sector en bolsa se ha normalizado. Los ánimos se han aplacado y la violencia bajista que llevó al índice Ibex 35 Bancos hasta mínimos históricos a mediados de mayo ha desaparecido. Es muy pronto para cantar victoria, pero lo cierto es que la banca ya no es el blanco de todos los disparos en el parqué.

Algunas cifras sirven para demostrar hasta qué punto han cambiado las cosas. Santander y BBVA, los dos grandes, se han asentado por encima de zonas técnicas decisivas como son los 2 y los 3 euros por acción, respectivamente. Y entre las entidades domésticas, Sabadell o Bankinter han hecho lo propio por encima de los niveles de los 0,3 y de los 4 euros. Mientras, CaixaBank se mantienen muy cerca de los 2 euros y Bankia no pierde de vista el de 1 euro por acción que llegó a lucir de nuevo el martes de la semana pasada.

"Esta vez ha cambiado el guión. Después de un rebote muy potente ya no se ha producido una venta masiva de acciones rápida e imparable, como venía siendo una constante durante todo 2020. Ahora el papel sale en cantidades mucho menores, más asumibles para las cotizaciones. Hay menos aparato especulativo alrededor de la banca, que parece estar construyendo un suelo alrededor de los 300 puntos del Ibex 35 Bancos. Si lo consigue, se podría decir que lo peor ha pasado para un sector que se ha convertido en un peso pluma en bolsa en términos de valoración", señalan en uno de los mayores 'broker' extranjeros.

Consenso entre los expertos

Hay consenso entre los expertos en que el potencial de caída de la banca es ya muy limitado en un escenario que podríamos calificar de neutral. Es decir, si se mezclan en la coctelera tipos de interés muy bajos en la zona euro por mucho tiempo y desaceleración económica. En las actuales valoraciones de la banca ya está recogido este escenario dantesco. La otra parte tiene que ver con el Covid-19. Si no hay rebrotes de importancia, el sector financiero podría empezar a consolidar los actuales niveles. Pero sí la pandemia coge fuerza de nuevo en otoño, el impacto en la banca y todo el mercado sería inmediato y muy fuerte.

"Ahora mismo los inversores están buscando otras opciones por las que apostar a la baja o deshacer posiciones de forma contundente. La volatilidad extrema (es decir, la especulación más caliente) se está trasladando a otros valores, como las aerolíneas o los valores ligados al turismo o al consumo en general. Estas empresas no lo han hecho tan mal como la banca este año y tienen más potencial bajista. Creemos que esa presión continuará unas pocas semanas más, hasta que dé comienzo la temporada de resultados del segundo trimestre", señalan fuentes bursátiles.

Será el momento de que los inversores finales (grandes fondos y en mucha menor medida particulares) reafirmen o no sus últimas apuestas por un sector bancario que intentará cambiar su suerte en bolsa en el segundo semestre del año. De momento, todo hace indicar que viene por delante una larga tregua.

Tras el gran rebote de la primera parte del mes, el sector está acusando cierto cansancio. Una situación lógica según los expertos, que no obstante recuerdan que la banca ha cambiado de aspecto en bolsa. El enfermo apenas ha engordado unos kilos, pero el cambio de aspecto es incuestionable. Ahora toca refrendar los pasos adelante.

Artículos relacionados