ANÁLISIS

Bruselas busca un consenso entre Sánchez y Casado sobre los Presupuestos

Centeno con­si­dera que el acuerdo per­mi­tirá a España re­cibir más ayudas eu­ro­peas

Mario Centeno, pte. Eurogrupo.
Mario Centeno, pte. Eurogrupo.

El pre­si­dente del Gobierno, Pedro Sánchez y el líder de la opo­si­ción, Pablo Casado, se están re­par­tiendo la piel del oso de los in­gentes fondos pro­ce­dentes de Bruselas para su­perar la crisis sa­ni­ta­ria, eco­nó­mica y so­cial de la Covid-19, mucho antes de ca­zarlo.

Mientras uno y otro alardean de quien ha hecho más para que la Unión Europea apruebe una serie de medidas excepcionales procedentes de los fondos comunitarios, con España como principal beneficiaria de las transferencias, desde la capital comunitaria se insiste en la necesidad de que España apruebe el proyecto de Presupuestos. Un acuerdo entre las principales fuerzas políticas forzaría a la Comisión a dar el visto bueno a la entrega de los fondos cuando se aprueben.

Entre los líderes europeos más claros a la hora de exigir a España que consensúe los Presupuestos está el todavía presidente del Eurogrupo, el portugués Mario Centeno. En declaraciones a La Tarde en 24 horas de TVE, precisaba el pasado jueves, que, con un acuerdo entre los principales partidos del arco parlamentario español, la llegada de los fondos resultaría más sencilla.

Centeno considera que la vicepresidenta tercera del Gobierno, Nadia Calviño, tiene posibilidades de hacerse con la presidencia del Eurogrupo, si finalmente Pedro Sánchez da el visto bueno a su candidatura. Pero ha querido dejar claro que, si Calviño no sale elegida, no tendrá nada que ver con que Portugal, un país del Sur, ocupe la presidencia hasta el próximo 12 de julio. Tras sus palabras, la candidatura de Nadia Calviño parecía menos sólida.

Queda un largo camino por recorrer. La primera Cumbre comunitaria celebrada el pasado viernes día 19 para aprobar el Fondo Europeo de recuperación y el nuevo proyecto de Presupuesto para el septenio 2021-2027 acabó en fracaso como estaba previsto. Estaba tan previsto que no pasara nada, que uno de los diarios económicos líder mundial como el Financial Times, no recogía la información, en su edición del fin de semana, ni en un breve.

Como estaba previsto, los países frugales de la Unión Europea, Dinamarca, Suecia, Austria y Holanda, se mantuvieron en sus trece de endurecer las condiciones para acceder al montante de los 750.000 millones de euros propuesto por la Comisión Europea, de los que 500.000M€ serán entregas a fondo perdido y los 250.000 restantes se concederán como préstamos. Pese al fracaso inicial, Gobierno y primer partido de la oposición dan por hecho que llegarán enormes cantidades de fondos y quieren atribuirse el mérito de haber conseguido esos recursos y presumen ya de ello.

Por una parte, pese a las enormes diferencias entre la propuesta inicial de Moncloa que planteó que Europa aprobará 1,5 billones de euros en ayudas, las fuentes del Gobierno destacan que la propuesta comunitaria es muy próxima a las ideas que había defendido Pedro Sánchez. Pese a una rebaja de nada menos que el 50 %, las fuentes gubernamentales no se ruborizan al asegurar que Bruselas ha presentado un proyecto muy próximo al del Ejecutivo de Madrid.

Por su parte el PP no se quedan atrás a la hora de presumir que la propuesta se debe a los Populares, aunque sean europeos. Defienden que ha sido el Partido Popular Europeo quién ha liderado e impulsado en el Parlamento Europeo, y en la Comisión, el plan de recuperación con las mayores ayudas europeas para combatir las consecuencias económicas, sanitarias y sociales del COVID.

Recuerdan además que el Partido Popular Europeo (PPE) es la fuerza mayoritaria en el Parlamento Europeo, que la Comisión Europea está presidida por el PPE, por Ursula von der Leyen y que el proyecto, que previsiblemente se aprobará en el próximo semestre, será durante la presidencia pro tempore de la Unión con Angela Merkel, la líder cristiano demócrata alemana, al mando.

Esta actitud de uno y otro queriéndose atribuir los méritos de la recuperación, no parece que vaya a facilitar el acuerdo interno entre los dos primeros partidos políticos para presentar en Europa un proyecto presupuestario común.

Desde el Partido Popular se recuerda la falta de disposición al consenso por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien hace semanas que no se pone en contacto con Pablo Casado, como este último ha denunciado reiteradamente desde la tribuna del Congreso de los Diputados.

No es el único que ha mantenido una actitud similar. Lo hacen también sus ministros. En una cuestión tan importante para la recepción de fondos europeos, como es la Política Agraria Comunitaria (PAC) el titular de Agricultura, Luis Planas, se ha olvidado hasta ahora de los consejeros de las Comunidades Autónomas para tratar de consensuar una posición común.

Más de dos años después de que la Comisión Europea presentara su propuesta sobre la reforma de la PAC, Planas no ha logrado definir la posición que defenderá en Bruselas. La única generalidad que se conoce es la idea de que España no admitirá recortes, pero en la propuesta de la Comisión existen y no se sabe cómo logrará Planas paralizarlos.

Lo que si que se conoce es que no ha convocado a los consejeros de las distintas Comunidades Autónomas para fijar esa posición común que da autoridad moral a la hora de defender los intereses nacionales ante el Consejo de Ministros europeo.

La única esperanza de que se pueda conseguir un acuerdo ha surgido en los últimos días tras darse a conocer el encuentro del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea.

Los encuentros entre ambos son más habituales de lo que conocíamos hasta ahora. Con ocasión de la intervención de Pedro J. Ramírez en el Foro de la Nueva Economía, donde fue presentado por el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, no fueron pocos los presentes que advirtieron el tono de distensión en el encuentro que mantuvieron Zapatero y Egea.

Solo hubo un momento de tensión en el momento que se planteó la cuestión de Venezuela. Pero ahora no es ese el tema. Pese a que hasta no hace mucho se daba por hecho que la coalición de Gobierno PSOE-UP podría durar hasta el final de la legislatura, con los apoyos puntuales que necesitaran para aprobar las leyes fundamentales, nosotros lo hemos recogido así en otras ocasiones, la necesidad de un apoyo mayoritario para presentar en Bruselas los Presupuestos podría hacer cambiar las alianzas.

La demostrada capacidad de Sánchez para conseguir acuerdos y la necesidad del PP de no quedar ante el electorado como el partido que siempre dice no, podría facilitar los acuerdos. No serán esta semana, pero habrá que estar muy atento a como se tienden la mano en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica de España que finaliza sus trabajos en el Consejo tras las comparecencias del Gobernador del Banco de España, pablo Hernández de Cos, y del vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell.

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