El banco más com­prador de los úl­timos tiempos man­tiene su in­terés por Portuga

Escotet (Abanca) afila sus colmillos ante Novo Banco tras tropezar con EuroBic

Es la se­gunda ope­ra­ción fa­llida tras el in­tento de ha­cerse con Liberbank en España

Novo Banco
Novo Banco

El pre­si­dente de Abanca, Juan Carlos Escotet, en­caja un nuevo revés en sus pre­ten­siones por crecer me­diante ope­ra­ciones cor­po­ra­ti­vas. Tras el anuncio de que iba a tomar el 95% de EuroBic el pa­sado mes de fe­brero, el grupo fi­nan­ciero ra­di­cado en Galicia ha anun­ciado de ma­nera es­cueta que desiste de su in­tento, como ya ocu­rrió hace algo más de un año en su in­tento de asalto a Liberbank en España. Eso sí, Escotet sigue con hambre com­pra­dora y no des­carta otras ope­ra­ciones en el mer­cado luso. ¿Tal vez Novo Banco?

La voracidad compradora de Juan Carlos Escotet no está en entredicho, pese a un nuevo tropezón en sus pretensiones. En esta ocasión, el escollo se ha producido en el mercado portugués después de que anunciara el pasado mes de febrero la toma de control (95%) de EuroBic, entidad que hubiera dado mayor presencia a su grupo en ese mercado.

En un escueto comunicado de prensa, Abanca comunica que "a pesar de haber dedicado importantes esfuerzos y recursos a dicha transacción, se ha visto obligada a desistir de la misma al no haberse cumplido las condiciones pactadas a dicho efecto", decisión comunicada tanto el banco luso como al Banco de Portugal.

Escotet siempre pretende hacerse con el control total de aquellos bancos susceptibles de ser comprados. Aunque no se comunican los motivos concretos de incumplimiento, todo parece indicar que no haya sido posible hacerse con el control casi absoluto del banco luso.

Uno de los escollos en la operación podría radicar en el 42,5% de Eurobic en manos de la multimillonaria angoleña Isabel dos Santos, según informaciones de la agencia Reuters. La hija del expresidente de Angola ya provocó más de un dolor de cabeza a CaixaBank cuando se hizo con el control del luso BPI.

Novo Banco, la marca actual del quebrado Banco Espírito Santo (BES), no pasa por su mejor momento ante el estallido de la crisis del Covid-19 y sus necesidades de capital, después de una millonaria inyección el pasado mes de mayo que ha llegado a poner en un brete al ministro de Finanzas saliente, Mário Centeno, que dejará su cargo en julio junto a la presidencia del Eurogrupo, a la que opta la ministra de Economía española, Nadia Calviño.

El Estado portugués posee el 25% del capital de Novo Banco y el 75% restante está en manos del fondo estadounidense Lone Star, pero en el mercado luso ya se han acrecentado las dudas sobre la viabilidad de una entidad que ya tuvo que ser rescatada bajo la marca de Banco Espírito Santo. Tal vez, Escotet olfatea su oportunidad para cobrarse una pieza mayor, a mucha distancia de Eurobic.

El presidente de Abanca reitera, desde hace tiempo, su intención de crecer mediante adquisiciones o fusiones en las que su grupo pueda conseguir el control casi total de la entidad adquirida o integrada. Juan Carlos Escotet también se ha mostrado dispuesto a mantener esa estrategia en el mercado español.

Precedente

Hace algo más de un año, Abanca también intentó hacerse con Liberbank, cuando la entidad gestionada por Manuel Menéndez aún negociaba su fusión, al final fracasada, con la malagueña Unicaja.

Dicha operación habría supuesto una mayor presencia de Abanca en la cornisa cantábrica, ya que Liberbank es fruto, entre otras antiguas cajas, de Cajastur y Caja Cantabria. Además, habría permitido una ampliación de su presencia en regiones como Extremadura y Castilla-La Mancha.

Juan Carlos Escotet no ha dejado de presumir de la rentabilidad y las buenas ratios de su grupo desde que tomó las riendas del fracasado proyecto de fusión de las antiguas cajas de ahorros de Galicia. De hecho, Abanca cerró el primer trimestre de 2020 con un ROE del 10,9% que le permite acometer otras operaciones corporativas.

En la breve comunicación de Abanca, se destaca que el grupo "seguirá analizando operaciones de compra que aporten sinergias a su proyecto en Portugal. En ese país cuenta con un proyecto sólido y en crecimiento, con presencia en las principales ciudades y centros económicos".

El sector bancario portugués ha sido tomado por la banca española desde hace años. La mayor compra, no sin polémica, fue la de Totta por parte del Santander. CaixaBank también se ha hecho fuerte en el mercado luso con BPI y Bankinter, por su parte, se ha abierto hueco tras la compra de parte del negocio que tenía Deutsche Bank en Portugal.

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