MONITOR DE LATINOAMÉRICA

El BM alerta de que el im­pacto eco­nó­mico de la crisis reavi­vará el ma­lestar y pro­testas

Inquietud por el riesgo de un estallido social en Latam

El PIB caerá el 7,2% en 2020, con una mo­desta re­cu­pe­ra­ción del 2,8% en 2021

Banco Mundial.
Banco Mundial.

La eco­nomía la­ti­noa­me­ri­cana ano­tará en 2020 su mayor des­plome en dos dé­ca­das, para re­cu­pe­rarse mo­de­ra­da­mente en 2021. Pero mien­tras el re­bote llega in­quie­tan, y mu­cho, las con­se­cuen­cias que la re­gión puede su­frir por el zar­pazo del COVID-19, al­gunas con traza de im­pacto ne­ga­tivo du­ra­dero. El Banco Mundial (BM) acaba de alertar del riesgo de ines­ta­bi­lidad y nuevos es­ta­llidos so­cia­les, de­ri­vados de la re­ce­sión, del alza de po­breza y de­sigualdad y de la si­tua­ción in­sos­te­nible en renta de gran parte de la po­bla­ción tras el sismo eco­nó­mico del vi­rus.

Este previsible aumento de la inestabilidad es mala noticia para las firmas españolas, que tienen allí su gran destino inversor.

Según el BM, para el que en 2020 habrá un desplome global tres veces mayor que en el peor año de la ‘Gran Recesión’, todas las regiones caerán de forma abrupta, afectadas por el “rápido y enorme” golpe de la pandemia, excepto Asia, que crecerá un 0,5% por la recuperación china en el segundo semestre.

Latam será una de las zonas que más sufra, con una caída del PIB del 7,2%, superior a la media del 5,2% de la economía global. EEUU, principal socio del área, retrocederá el 6,1% y la zona euro, que incluye a potentes emisores de IED a Latam como España, el 9,1%. China, el otro gran socio de Latam, crecerá el 1%.

Los expertos del BM anticipan que la crisis dejará en el mundo cicatrices duraderas, notablemente en Latam, y enormes retos. Y que el impacto en la región será más pronunciado que el sufrido en la crisis financiera de 2008 o en la crisis de deuda de los 80, reflejando el deterioro de las condiciones financieras, la caída de las materias primas y la recesión global. “El golpe será mayor donde la pandemia ha sido más dura y en las áreas que dependen más del comercio global, turismo, exportaciones y financiación externa”. Un retrato de Latam.

Los grandes motores de la región sufrirán especialmente el impacto, con caídas del PIB del 8% en Brasil; del 7,5% en México y del 7,3% en Argentina. También Perú, Colombia y Chile, claves en la inversión española, sufrirán quebranto, con un retroceso duro, del 12%, en el primero y más leve, del 4,9% y del 4,3%, en las otras dos naciones. Bolivia decrecerá el 5,9%; Ecuador, el 7,4%, Uruguay, el 3,7% y Paraguay, el 2,8% en este 2020. El BM no ofrece cifras de Venezuela por “falta de datos fiables”.

En 2019, experimentó una contracción del PIB del 35%, según el FMI, que espera una caída del 10% en 2020 y otra del 5% para 2021. En Centroamérica se otea una contracción del 3,6% por las medidas de aislamiento social, la caída de remesas, el derrumbe del turismo (vital en el Caribe) y la baja de precios agrícolas. El PIB bajará el 2% en Panamá, el 3,3% en Costa Rica y el 0,8% en Dominicana, los tres principales destinos de la inversión española. Guatemala anotará un retroceso del 3%; El Salvador, del 5,4%; Honduras, del 5,8% y Nicaragua, del 6,3%. El BM no da datos de Cuba, para la que Cepal prevé una caída del 3,5%, que otros expertos cifran en el 6%.

Recuperación más débil

La recuperación en Latam será más débil de la que se prevé para la economía global en 2021: un repunte del 2,8% frente a un 4,1%. En el área estará liderada por Perú, con un crecimiento del 7%; Uruguay (4,6%); Paraguay y Panamá (4,2%); Ecuador y Guatemala (4,1%); El Salvador (3,8%), Honduras (3,7%) y Colombia (3,6%). Chile lo hará el 3,1%; México y Costa Rica, el 3%; Dominicana, el 2,5%; Brasil y Bolivia, el 2,2%; Argentina, el 2,1% y Nicaragua, el 0,7%.

Las previsiones se tornan más pesimistas a medida que Latam emerge como nuevo epicentro de la pandemia. En abril, el BM preveía una recesión del 4,6% en 2020 en la región. Tanto el banco como Cepal temen que los avances en alivio de pobreza y desigualdad estén riesgo y que los efectos negativos sobre los ingresos reactiven la ola de malestar que en 2019 convulsionó a varios países. “El daño puede ser duradero: llevará mucho tiempo reparar los daños en el mercado laboral, cadena de valor, empresas y confianza del consumidor”. Se calcula que en Latam cerrarán 2,6 millones de empresas formales por la crisis.

Además, la perspectiva a corto está sujeta a “riesgos significativos” derivados de las protestas sociales de 2019; de las reacciones adversas en los mercados por el alza de la deuda; de la debilidad de las ‘commodities’ y de la incertidumbre. Las caídas abruptas de EEUU y China han deteriorado las cadenas de suministro de México y Brasil y causado una fuerte caída exportadora en Chile y Perú. Y existe un riesgo “muy alto” de mayor hundimiento si hay repunte del virus

Por si fuera poco, el informe advierte que a los riesgos económicos y sanitarios se une el de los desastres naturales de aparición regular (huracanes, terremotos), que con la pandemia encima podrían suponer “devastación” en algunos países. El BM apunta a que el mayor deterioro de las condiciones socioeconómicas y sanitarias de las familias puede volver a exacerbar los estallidos sociales y generar una inquietante inestabilidad política, por lo que pide impulsar un crecimiento equitativo en 2021.

Según el BM, si bien la contracción mundial llevará a la peor recesión en 80 años, la caída de la renta per cápita será la más extendida desde 1870 y sumirá en la pobreza extrema a 70-100 millones en el mundo. En Latam 30 millones caerían en la pobreza y la pobreza extrema pasaría de 67 a 88 millones. El hambre amenaza a 14 millones en Latam.

Ante el aumento del riesgo en los mercados, Latam ha sufrido una salida de capitales “mucho mayor” que en en 2008 y la situación particular del área en algunos aspectos no ayuda. En una zona donde la informalidad laboral supera el 53% (más de 143 millones), la pandemia puede destruir unos 11,5 millones de empleos formales en 2020, según Cepal y OIT, para las que la informalidad es un elemento que profundiza el revés y la intensidad de la pandemia. La OPS advierte que la pobreza de algunos países hace más difícil una desaceleración de la pandemia y que la gran economía en negro, basada en comercio informal, hace muy difícil implantar un confinamiento real: muchas personas viven al día.

Incluso los más optimistas, que otean un impacto transitorio, señalan que también será profundo. Según el BID, “los efectos de la pandemia sobre Latam no podían ser peores” y la OIE advierte de que el área carece de capacidad de recuperación rápida ante el brutal impacto del virus. Para La OCDE, la recuperación será en forma de ‘U’, debido a que el virus ha agravado deficiencias como la precariedad de los sistemas de salud y el déficit en infraestructuras.

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