El Covid-19 dis­para el in­terés de los fondos por com­pañías de ele­vado ta­maño

Las grandes fortunas refuerzan sus aportaciones al capital riesgo por las valoraciones atractivas

Los in­ver­sores buscan al­ter­na­tivas más allá de la vo­la­ti­lidad ex­trema de los mer­cados fi­nan­cieros

capital riesgo
Capital riesgo.

Los grandes pa­tri­mo­nios es­pañoles vuelven su mi­rada hacia el ca­pital riesgo en el cierre del primer se­mestre del año. Fuentes fi­nan­cieras ase­guran que los 'family of­fice' de las for­tunas na­cio­nales están in­ten­si­fi­cando las apor­ta­ciones a los fondos en las úl­timas se­ma­nas. La es­tra­tegia tiene un doble ob­je­tivo. El pri­mero es apro­ve­char el des­censo de las va­lo­ra­ciones de las em­pre­sas, que dota de mayor po­ten­cial de re­torno a las com­pras. Y el se­gundo pasa por es­capar de la des­bo­cada vo­la­ti­lidad que su­fren los mer­cados fi­nan­cie­ros.

Por lo tanto, las grandes fortunas están poniendo una velocidad más al creciente aumento de los fondos de capital riesgo en sus carteras o, en algunos casos, comprando ellas mismas. En un escenario de tipos de interés cero, estas inversiones cuentan con retornos potenciales mucho más elevados a medio plazo.

"Los precedentes dicen que el 'private equity' nunca ganó tanto dinero como después de las grandes crisis. Muchas de las operaciones realizadas tras el cortocircuito de liquidez de 2008 dejaron enormes ganancias. Para este sector la crisis siempre es una oportunidad", señalan en unos de estos vehículos, de nacionalidad española.

Las mismas fuentes señalan que las expectativas de rentabilidad han crecido, y ahora se van más cerca del 20% que del 10% previsto antes de la crisis. La razón es que las valoraciones de las empresas han caído en un entorno de marcada incertidumbre, de ralentización económica y descenso del consumo. Propietarios que antes de marzo no se planteaban una venta ahora empiezan a valorar esta posibilidad. Están dispuestos a aceptar descuentos en algunos casos suculentos antes que tener que afrontar una larga travesía del desierto empresarial.

Mayor peso en el capital riesgo

Con estas credenciales, las grandes fortunas aumentan el peso del capital riesgo en sus carteras. El desplome de los mercados en marzo ha convencido a los ricos de cabecera españoles de que, contra los bandazos de los mercados, la mejor estrategia es tener una cartera lo más equilibrada posible. La otra opción es la liquidez, pero está muy penalizada por la evidencia de que el precio del dinero en todo el mundo no despegará hasta dentro de muchos meses. Hay quien no ve una recuperación total de los efectos del Covid-19 hasta 2022. Y eso no es precisamente malo para el capital riesgo.

"Vamos a ver muchos casos de reestructuración por el impacto de la crisis. Y ese es el terreno en el que mejor se mueven los 'private equity'. Tienen varios trimestres por delante para poner en forma a las compañías que compran y prepararlas para el futuro, desde los grupos industriales hasta las empresas de la nueva economía a las que todo el mundo señala como las grandes ganadoras por los nuevos usos y costumbres que impone la pandemia. Creo que vamos a ver muchas operaciones a la vuelta del verano", señalan en fuentes del sector.

De momento, el coronavirus ha impuesto un pequeño parón. El actual es un momento de ajuste, de balanceo entre las pretensiones de los potenciales compradores y vendedores. Un 'impasse' habitual en momentos de máximos estrés como el que ha impuesto el Covid-19, pero tras el que es previsible un aluvión de operaciones, especialmente de grandes empresas. La razón es que la rebaja de valoraciones hace entrar en el radar del capital riesgo compras que antes de la primavera eran casi prohibitivas por precio.

La batalla ya ha comenzado, con especial virulencia en España. La OPA de KKR, Cinven y Providence que valora al cuarto operador de telecomunicaciones español, MásMóvil, en cerca de 3.000 millones de euros, es un buen ejemplo del en algunos casos casi ilimitado arsenal de los grandes fondos internacionales. Los mismos que también están revoloteando alrededor de Línea Directa, la joya aseguradora de Bankinter cuya salida a bolsa a través de un 'listing' ha sido retrasada por la situación provocada en el mercado por el Covid-19.

Pero también hay mucho valor fuera de las grandes operaciones. "Hay gestoras de capital riesgo con un gran 'track record' en España en operaciones medianas en las que tenemos mucha confianza. Estas empresas son normalmente más fáciles de gestionar y suelen ofrecen retornos por lo general sensiblemente más elevados que las transacciones de mayor tamaño" señalan en un gran 'family office' que en este segundo trimestre ha rebajado su peso en bolsa y aumentado su exposición al capital riesgo. Muchos han seguido su camino.

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