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Berkeley, vender la piel del oso

Ser in­mune al tras­torno bi­polar em­pieza se ser una de las ca­rac­te­rís­ticas esen­ciales en los ac­cio­nistas del Berkeley que pasan de la de­pre­sión a la eu­fo­ria, y vi­ce­versa, con cada no­ticia pu­bli­cada.

Pese a la pandemia, el grupo minero sigue insistiendo y trabajando para obtener las aprobaciones necesarias para comenzar cuanto antes la construcción de la mina de uranio en Retortillo (Salamanca) y ponerla en producción. En este sentido, los directivos se han mostrado muy optimistas tras la estrecha comunicación que ha seguido manteniendo con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en estos meses para asegurar los avances en el proceso de obtención de los permisos necesarios.

Una euforia que se ha visto contrarrestada por las intenciones de algunos grupos políticos de vetar la mina en la Ley del Clima que está preparando el Gobierno. En concreto, Podemos viene impulsando una enmienda al proyecto de ley con el fin de prohibir la extracción de uranio en España.

A pesar de todo, Berkeley sigue a lo suyo, ignorando las presiones políticas. Tanto es así, que según se comenta en los foros bursátiles, el grupo canadiense ya habría comprometido buena parte de la producción de los dos próximos años. Según se comenta, la firma habría cerrado un acuerdo con grandes compañías energéticas americanas para el suministro de uranio procedente del yacimiento en España.

Este proyecto, situado en el centro de la península ibérica, al Oeste de la provincia de Salamanca podría ser capaz, si entra en funcionamiento, de suministrar cerca de dos toneladas de uranio al año. Eso equivaldría al 10% de la producción total requerida en Europa, lo que aseguraría a la UE contar con un importante proveedor interno.

De momento, sin embargo, la falta de permisos está provocando que la compañía se esté perdiendo el rally de precios que viene experimentando el uranio en los últimos meses. El precio ‘spot’ del uranio ha aumentado en más de 32 dólares por libra debido a la incertidumbre que rodea por los impactos de la Covid-19 en la cadena de suministro de combustible nuclear, según la propia compañía.

Y los analistas esperan incluso un mayor endurecimiento de las condiciones del mercado debido a que el actual déficit estructural de suministro en el mercado mundial de uranio se va a ver agravado por estas y otras posibles interrupciones del suministro por la crisis del coronavirus.

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