El rally de la renta va­riable re­ali­menta las ex­pec­ta­tivas de sacar ade­lante al­guna OPV

Los bancos de inversión desempolvan las salidas a bolsa con la vista puesta en el otoño

Puede haber ope­ra­ciones en oc­tubre y no­viembre si no hay re­brote del co­ro­na­vi­rus.

EUropastry
Europastry

La banca de in­ver­sión con sede en España re­cu­pera poco a poco la ac­ti­vi­dad. Tras un parón de dos meses lar­gos, es hora de re­tomar pro­yec­tos, al­gunos tan viejos como los de las em­presas que llevan más de un año es­pe­rando para dar el salto a la bolsa. Totalmente per­dido el primer se­mestre de 2020, todas las mi­radas están puestas ya en el pró­ximo otoño, si la si­tua­ción de los mer­cados y el co­ro­na­virus lo per­mi­ten.

El rally de la renta variable desde los mínimos del año ha cambiado las expectativas. Hasta hace apenas tres semanas todo era oscuridad, y la posibilidad de desempolvar las salidas a bolsa una quimera. Pero la fuerte reacción del Ibex 35 y su aproximación a los 8.000 puntos ha cambiado las expectativas. No mucho, porque la incertidumbre es aún muy elevada, pero sí lo suficiente como para que los bancos de inversión empiecen a meter presión a sus clientes.

"Hay operaciones que están ya muy adelantadas, muy trabajadas, y el único problema es de valoración. Si la pandemia no da más guerra en otoño, puede haber una ventana de oportunidad. No se trata ahora de imponer calendarios a las empresas, sino de convencerlas de que no hay que dejar pasar ninguna opción si los precios se consolidan a niveles razonables y hay cierto apetito inversor", señala un banquero de inversión.

De momento, hay más interés por parte de los bancos de inversión que por parte de las empresas, que siguen viendo el mercado con mucho escepticismo. Si no dieron el paso adelante antes del coronavirus, no tienen muy claro si hacerlo este mismo año, cuando tendrían que aceptar suculentos descuentos en los precios de venta. Algunas como Tendam o Europastry llevan ya mucho tiempo en el casilla de salida.

"Es verdad que las empresas se lo van a pensar mucho, porque no quieren arriesgarse a salir y enfrentarse a un rebrote del coronavirus. Nuestra intención es trabajar como si se pudiera salir a bolsa en octubre o noviembre, aunque lo más razonable puede ser esperar hasta el primer trimestre de 2021, cuando habrá muchos más elementos de juicio sobre el impacto real del Covid-19. Lo importante ahora es reactivar la actividad", señalan fuentes financieras.

Pero los bancos de inversión están discriminando entre distintos sectores. Fuera de su foco quedan por el momento valores financieros e inmobiliarios, a los que la pandemia ha dejado muy fuera de foco. Castigados por los tipos de interés los primeros y por el cambio de ciclo económico los segundos, sus salidas a bolsa tendrán que esperar al menos hasta bien entrado el año que viene. En estos momentos no hay inversores dispuestos a pagar bien para apostar por estos sectores.

Por lo tanto, los bancos de inversión van a poner toda la carne en el asador del resto de sectores para intentar poner fin al parón histórico que sufren las salidas a bolsa en España. En 2019 no hubo actividad alguna, y este año tampoco. Un inmovilismo que, aunque con menor intensidad, se extiende en el conjunto de los mercados mundiales, que ya en 2019, antes del Covid-19, vieron como el tamaño de las ofertas de venta de acciones se redujo desde los 350.000 hasta los 230.000 millones de euros.

Pero en las últimas semanas ya se ha visto cierto repunte de la actividad en el mercado estadounidense, que es el que marca tendencia a nivel global. Un brote verde todavía muy tierno que expresa la vuelta a la actividad de un segmento muy castigado por la crisis y que en el caso de España no hace sino ampliar un parón histórico. A la espera de la reacción de los mercados y de las empresas, los bancos de inversión ya han activado la maquinaria.

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