AUTOMOCIÓN

Zozobra en la industria de los repuestos del automóvil

Automovil.
Automovil.

Lejos de apa­ci­guarse, la preo­cu­pa­ción se ex­tiende al sector au­to­mo­vi­lís­tico al com­probar el desalador pa­no­rama pro­vo­cado por la cri­sis. A la re­es­truc­tu­ra­ción de las firmas como Nissan, con cierre de fá­bri­cas, se une el in­cre­mento de pre­cios de las ma­te­rias pri­mas. Una si­tua­ción com­pli­cada sobre todo para los fa­bri­cantes de piezas para au­to­mó­vi­les.

La primera compañía del sector en caer ha sido la estadounidense APC Automotive Technologies, un proveedor fundado en 1927, que la semana pasada se vio obligado a presentar la suspensión de pagos. Entre las posibles medidas se plantea traspasar la propiedad a sus acreedores, entre los que se encuentra Apollo Global Management.

Una situación a la que se ha llegado por el coronavirus, pero los cierto es que la compañía venía atravesando problemas desde hace años debido al encarecimiento del paladio y otros materiales de fabricación. El aumento de aranceles por la guerra comercial y la falta de consolidación de los clientes también han estado haciendo mella en el negocio.

Y la última piedra en el camino ha sido la pandemia dificultando la tarea de obtener suministros y forzando el cierre de minas, con el consecuente encarecimiento de las materias primas. A lo que se debe sumar una sensible caída de la demanda de piezas. Una concatenación de factores contra la que le ha resultado imposible luchar.

Problemas genéricos para todos los fabricantes mundiales de componentes para automóviles que ha llevado a los accionistas de Cie Automotive, Gestamp y Lingotes Especiales a poner sus barbas a remojar. Las tres cotizadas españolas del sector acumulan caídas anuales del 18%, del 32% y del 21%, respectivamente, en lo que va de año y la quiebra de la estadounidense no viene precisamente a generar confianza.

Algunos analistas, sin embargo, se han quedado con la parte positiva por la posible desaparición de un competidor. Sobre todo, teniendo en cuenta los problemas que venía arrastrando anteriores a la pandemia. Situación distinta a las compañías españolas que en estos años han estado haciendo sus deberes, lo cual, conforme se vaya recuperando la demanda, puede suponer una buena oportunidad para reforzar su posicionamiento internacional.

En cualquier caso, la mayoría de operadores aconsejan cierta prudencia mientras no se confirmen estas perspectivas. Aconsejan esperar así a la confirmación de la consolidación de la tendencia alcista de estos tres valores, así como a la evolución de sus cuentas con especial atención a las ventas y los gastos en los próximos trimestres.

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