BOLSA

NH Hoteles, ajuste de cinturón

El plan de con­tin­gencia ela­bo­rado por NH Hoteles para hacer frente a la pan­demia con me­didas ex­tra­or­di­na­rias está en­ca­mi­nado a ga­ran­tizar la via­bi­lidad de la com­pañía, pero no evi­tará un serio agu­jero en sus cuentas del que tar­dará años en re­cu­pe­rarse, señalan los ex­per­tos. Y con buen cri­te­rios.

No es de extrañar por tanto que la agencia de medición de riesgos Fitch rebajara a principios de mes su calificación a largo plazo para situar a la cadena hotelera en el rango de bono basura ante la expectativa de que sus ingresos caigan más de un 50% este año en un escenario no demasiado malo en el que logre aguantar gracias al turismo nacional en aquellos países donde opera.

Para contrarrestar las duras consecuencias económicas de la pandemia en su actividad económica, NH Hotel Group ha tomado drásticas medidas destinadas a garantizar e intensificar su cultura de protección de la liquidez, así como para reducir gastos e inversiones no prioritarias.

En este marco se encuadra la suscripción de un contrato de financiación sindicada por 225 millones hasta 2023, avalados por el Instituto de Crédito Oficial, ICO, destinado a mitigar el impacto económico de la crisis de covid-19.

De ese importe, un total de 175 millones se encuentran avalados por el ICO y se espera la concesión de aval para los 50 millones restantes "en los próximos días". El acuerdo prevé la posibilidad de ampliación de 25 millones hasta alcanzar una financiación total de 250 millones mediante la eventual incorporación de nuevas entidades.

A ello hay que sumar otras medidas de ahorro como el significativo recorte de sus gastos de marketing y asesoramiento externo, la adecuación temporal del tamaño de los equipos a la escasa actividad existente provocada por el cierre obligatorio de los hoteles y la renegociación de contratos de alquiler.

El pasado 28 de abril, el consejo de administración de la sociedad acordó además dejar sin efecto la propuesta de distribución de un dividendo de 0,15 brutos por acción con cargo a las cuentas anuales correspondientes al ejercicio 2019, lo cual supone mantener en caja otros 59 millones en 2020, según la compañía.

El grupo hotelero busca así paliar un año especialmente complicado después de cerrar 2019 con los mejores resultados de la historia, no solo en el aspecto económico sino también desde el punto de vista de la expansión de su actividad con la apertura de 29 nuevos establecimientos.

Todo ello no evita que su cotización se mueva en su nivel más bajo desde el 2016; cuando se aprobó en referéndum la salida del Reino Unido de la Unión Europea; con una caída anual del 30%. Una debilidad en bolsa de la que no parece vaya a salir pronto.

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