Galán re­cuerda que el sector eléc­trico de­berá in­vertir 19 bi­llones de dó­lares los pró­ximos 25 años

Los lobbies verdes se movilizan para mantener vivas las energías renovables

Las ener­gé­ticas temen que Europa, EEUU, China, India y Brasil re­corten las in­ver­siones por el co­vi­d-19

Cupo elólico en Canarias
Renovables en Canarias.

Los grandes lob­bies eléc­tricos han apro­ve­chado un de­bate vir­tual ce­le­brado en Davos (Suiza) para re­lanzar la apuesta de las re­no­va­bles en un mo­mento que se pre­senta cru­cial para las grandes su­per­po­ten­cias por los grandes efectos eco­nó­micos que puede tener el Covid-19. En los pró­ximos 25 años, se ne­ce­si­tarán in­vertir 19 bi­llones de dó­lares en todo el mundo en re­no­va­bles para im­pulsar la des­car­bo­ni­za­ción. Unas in­ver­siones que po­drían co­rrer pe­ligro por la crisis del co­ro­na­vi­rus.

Europa teme que los países contrarios a cumplir los objetivos de París como Estados Unidos, China, India y Brasil aprovechen la actual crisis para retrasar los compromisos de cero emisiones en 2050. Incluso que se descuelguen del pacto de comenzar a rebajar las emisiones de CO2 a partir de 2020.

El documento suscrito en la COP25 de Madrid, los países firmantes aplazaron la decisión sobre los mercados de carbono del Artículo 6 hasta la cumbre de Glasgow pero se comprometieron a trabajar y profundizar en las respuestas para atajar los daños irreversibles que provoca el cambio climático en los países más vulnerables en el marco del Mecanismo de Pérdidas y Daños. Con no pocas trabas, se logró arañar también el compromiso de que los países salven la brecha respecto al objetivo de París, de evitar un aumento de temperatura superior a 1,5grados.

Mantener la apuesta por las renovables

El encuentro virtual de Davos moderado por el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, busca mantener viva la apuesta que los gobiernos están haciendo por las energías renovables como única fórmula para hacer frente a las emisiones de CO2.

De hecho, el último informe Global Energy Review 2020 de la AIE señala que las energías renovables serán en la única fuente de energía que crecerá este año, aunque será inferior al aumento registrado años anteriores. Todo ello en detrimento del carbón por el que siguen apostando China e India.

El documento señala que la demanda de energía mundial caerá un 6% en 2020 por el Covid-19. Las economías más avanzadas serán las que más notarán este descenso. En la Unión Europea se prevé una caída de un 11% y en EEUU de un 9%.

Preocupación entre los lobbies eléctricos

Esta situación preocupa a los grandes lobbies eléctricos que temen que las grandes superpotencias retrasen o paralicen sus apuestas por las energías verdes debido a la crisis mundial. En el Foro virtual de Davos, el director ejecutivo de la AIE ha defendido precisamente que los planes de estímulo pueden traducirse en creación de empleo, aceleración de las economías y construcción y desarrollo de sistemas energéticos más modernos, resilientes y limpios.

Entre otros, ha participado el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán; el consejero delegado de Enel, Francesco Satarace; el presidente de GE Renewable Energy, Jéröme Pécresse, y el consejero delegado de Galp, Carlos Gomes de Silva.

Galán ha defendido la necesidad de “impulsar la descarbonización y la electrificación de la economía”, para lo que se necesitarán, según ha señalado, “más renovables, más capacidad de almacenamiento, más redes inteligentes y más vehículos eléctricos”. Así como una inversión de 19 billones de dólares por parte del sector eléctrico en los próximos 25 años.

Para Galán, la transición energética y la lucha contra el cambio climático representan “una oportunidad” a la que tienen que sumarse todos los actores. Además de los gobiernos y el sector privado se debe contar también con las ONG, las ciudades y los consumidores.

El presidente de Iberdrola ha vuelto a insistir en que para avanzar hacia un modelo económico descarbonbizado es necesario que se implementen marcos legales estables y predecibles, que deben ir acompañados de una reforma de la fiscalidad ambiental, bajo el principio de “quien contamina paga”. Galán pedido igualmente que se eliminen definitivamente los costes no energéticos incluidos en la tarifa eléctrica.

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