ANÁLISIS

A Bruselas no le salen las cuentas del Plan de Estabilidad de Pedro Sánchez

El Eurogrupo apro­bará esta se­mana el pro­grama de vi­gi­lancia de Portugal y el pre­su­puesto aus­triaco

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

La ma­qui­naria de la Comisión Europea ya ha em­pe­zado a tra­bajar para ana­lizar los datos del Plan de Estabilidad que ha en­viado el Gobierno de Pedro Sánchez ago­tando los plazos al má­ximo. Aunque el Ejecutivo co­mu­ni­tario no tiene pre­visto dar su opi­nión esta se­mana, los po­tentes or­de­na­dores de la di­rec­ción de Presupuestos afin­cada en el Breydel 2 en Bruselas, an­tigua sede pro­vi­sional de la Comisión, ya han em­pe­zado a hacer su tra­bajo.

Como ocurriera con el proyecto anterior, las diferencias entre Madrid y Bruselas persisten. No es raro que así suceda, la Autoridad Española de Responsabilidad Fiscal, Airef, aunque avala inicialmente el plan de Pedro Sánchez, señala que la depresión económica y las cifras de paro podrían llegar a ser peores.

Inicialmente hay datos difíciles de asumir. ¿Cómo con una caída del PIB de más del 9,2 % y de la recaudación fiscal se va a conseguir aumentar la presión fiscal dos puntos desde la situación actual hasta el 41 % del PIB? El sistema informático de la dirección de presupuestos de la Comisión Europea ya había advertido con anterioridad que la previsión de ingresos planteada por España no era realista.

En el caso concreto de la previsión de ingresos por las tasas Google y Tobin, que el gobierno quiere adelantar en su aplicación a que lo haga el resto de países de la Unión y con independencia de que haya un plan conjunto de la OCDE, las discrepancias de Bruselas con el proyecto español eran abismales.

Bruselas tiene que sustanciar de nuevo si como ocurre con los empresarios y un importante grupo de economistas, algunos de ellos próximos al PSOE, piensan que las proyecciones no son realistas ni creíbles.

El Gobierno además trata de conseguir el apoyo incondicional de la Unión Europea para evitar lo peor, tener que enfrentarse a las duras condiciones de un rescate. Evitarlo no solo no va a resultar sencillo, sino que hay que dar por descartado ya que Europa nos conceda, sin condiciones, la ayuda necesaria para no tener que suspender pagos.

Aunque el plan español está incluido en solo 102 folios, los datos son mucho más complejos de analizar que lo que sugieren ese escueto centenar de páginas, dado que en el proyecto se hacen referencias constantes a todo el conjunto de medidas que ha venido adoptando hasta ahora el Gobierno de Pedro Sánchez y desde el inicio del Plan de Alarma.

Aunque las perspectivas económicas que el Gobierno ha mandado a Bruselas son demoledoras respecto de la previsión de la evolución del Producto Interior Bruto para este año, Bruselas podría corregirlas incluso a peor. En cuanto a la perspectiva económica que se abre, esta hace presagiar un futuro duro similar al que sufrieron los griegos tras los tres planes de rescate en negociaciones con la Comisión, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo.

Es verdad que el Ejecutivo ha empeorado las previsiones anticipadas por el FMI en materia de depresión económica, con una caída de la economía para este año del 9,2% y una tasa de paro que alcanzaría el 19%. Bien es cierto que el organismo con sede en Washington advirtió de que podría corregir a peor las previsiones en su próxima estimación prevista de forma excepcional para dentro de unos días.

¿Qué estimaciones públicas podemos esperar de Bruselas esta semana pese a que oficialmente no está prevista una declaración sobre el Plan de Estabilidad español ni por parte de la Comisión ni del eurogrupo? No hay que descartar que en las comparecencias y actos previstos para esta semana ya avancen una idea general sobre el plan español. Junto a las buenas palabras de siempre habrá que estar atentos a los detalles.

Se descarta que lo haga este mismo lunes la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen. A las tres de la tarde tiene previsto dar el pistoletazo de salida a una iniciativa global con la que se pretende recaudar 7 500 millones de euros para buscar una vacuna o tratamiento global contra el Coronavirus. No parece que sea el momento de preguntarle sobre el plan español.

Más sencillo podría resultar que la Comisión se manifestara el miércoles, día en que va a publicar el material informativo sobre el Plan de Recuperación y el Marco Financiero Plurianual en el contexto de la crisis del COVID-19. Tras hacerse público, comparecerá en rueda de prensa el vicepresidente ejecutivo de la Comisión, Valdis Dombrovskis, quien además va a exponer las condiciones sobre el paquete de anti blanqueo de dinero. Como vicepresidente no hay que descartar que lo haga para anticiparse a la comparecencia del comisario de Asuntos Económicos.

Así el día en el que parece inevitable que Bruselas se manifieste será el jueves 11 con ocasión de la rueda de prensa del comisario de Economía, Paolo Gentiloni, quien va a presentar las Previsiones Económicas de Primavera. Aunque no se refiera directamente a España, Gentiloni tendrá que hacer alusión al plan, dado que la Comisión ofrecerá sus previsiones de crecimiento para el conjunto de los países de la Unión Europea tanto para este año como para el que viene.

Se podrá también hablar del Plan de Estabilidad del Reino de España un día más tarde con ocasión de la reunión por videoconferencia del Eurogrupo.

Sin embargo, no está en el orden del día, en el que sí se ha incluido dar el visto bueno al Plan de Vigilancia de Portugal y analizar el proyecto de Presupuestos de Austria. Con seguridad que Mario Centeno aprovechará su demostrada mano izquierda para ayudar al Gobierno de Pedro Sánchez.

Mientras tanto resulta paradójico que el mismo Gobierno que reclama a la Unión Europea una acción común en contra del COVID-19, pretenda gobernar en su propio país sin la mayoría parlamentaria suficiente y a golpe de Estado de Alarma, amenazando con bloquear las ayudas a las Comunidades Autónomas y ciudadanos si no apoyan sin condiciones la Ley de Alarma y sin debatir el plan enviado a Bruselas.

En democracia siempre existe un plan B, aunque Sánchez lo descarte. Se pueden prorrogar las líneas ICO, los ERTEs y el conjunto de las demás ayudas sin que tenga que estar vinculado al Estado de Alarma. Pero sería obligado que el Parlamento dé su visto bueno en libertad, tras el preceptivo debate, sin ningún chantaje por parte del presidente.

Quien además debería aclarar que acude al Parlamento para solicitar la prórroga del Estado de Alarma porque le obliga la Ley Orgánica 4/1981 no porque él quiera comparecer voluntariamente ante el mismo cada 15 días para este fin, como decía en su reciente comparecencia del fin de semana.

Artículos relacionados