La em­presa ga­sista se con­vierte en un bal­neario de po­lí­ticos del PSOE y del PP

Puertas giratorias para todos: Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se tragan lo que predicaban

Colocan en el con­sejo de Enagás a Montilla, Blanco y Cristóbal Gallego, pró­ximo a Podemos

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. amigos para siempre.
Pedro Sanchez y Pablo Iglesias

El pre­si­dente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vi­ce­pre­si­dente se­gundo, Pablo Iglesias, se han tra­gado un buen sapo en lo que ha sido una de sus ma­yores reivin­di­ca­cio­nes. Los dos po­lí­ticos que más han ata­cado las “puertas gi­ra­to­rias”, exi­giendo su eli­mi­na­ción, ali­mentan ahora los con­sejos y altos cargos de em­presas se­mi­pú­blicas con ex mi­nis­tros so­cia­listas y per­sonas afines a sus co­lo­res. José Blanco y José Montilla, ex mi­nis­tros del PSOE, y Cristóbal Gallego, pró­ximo a Podemos, serán nom­brados con­se­jeros de Enagás.

Enagás está bajo la batuta de la Sepi que controla un 5% del capital aunque el fundador de Inditex, Amancio Ortega, tiene otro 5% de las acciones, tras invertir 282 millones de euros. Una vez la junta, que se celebrará el próximo mes de junio, apruebe los nuevos nombramientos, el consejo de administración de la empresa gasista estará cubierto, en su mayor parte, por ex políticos y ex ministros tanto del PP como del PSOE.

Sánchez, cuando era candidato a liderar el PSOE, llegó a decir que un ex presidente no podía formar parte de compañías de sectores estratégicos. Entonces, Felipe González era miembro del consejo de administración de Gas Natural, propuesto por Caixabank.

Iglesias ha sido mucho más contundente si cabe contra las “puertas giratorias”. Ha llegado a decir que son una “traición a España”. Y ha defendido a muerte la eliminación de las mismas entre los cargos públicos y los consejos de administración de las empresas del Ibex-35

Un balneario para políticos

Lo que sucede en Enagás, no es que estén en el consejo ni uno ni dos ex miembros políticos. Puede decirse que, entre el Gobierno y el primer partido de la oposición, se reparten el 50% del poder del consejo de la compañía que controla toda la red de gasoductos en España. Una mesa prácticamente politizada por todas partes y cuya retribución media ronda los 160.000 euros anuales.

Tanto PSOE como PP no pueden recriminarse nada, pues han utilizado empresas semipúblicas como Enagás, la Sepi, y otra empresa como Red Eléctrica, para colocar a ex políticos. Red Eléctrica está presidida ahora por Beatriz Corredor, ex ministra de Vivienda con el segundo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Pero anteriormente había estado al frente Jordi Sevilla, ex ministro de Administración Públicas, también con Zapatero. Previamente, la presidencia de la compañía que controla la red de alta tensión, había estado ocupada por José Folgado, ex secretario de Estado de Economía y de Energía, en la etapa de José María Aznar.

En el caso de Enagás, el PP y el PSOE han convertido la compañía en un balneario para políticos. Ana Palacio, Isabel Tocino y Antonio Hernández Mancha, pertenecen a las siglas del PP. Ana Palacio fue ministra de Asuntos Exteriores entre 2002 y 2004 durante el segundo mandato de José María Aznar. Isabel Tocino fue ministra de Medio Ambiente durante 1996-2000. Además de consejera de la gasista, está en el consejo de administración de la papelera Ence.

El actual consejero delegado, Marcelino Oreja Arburúa, pertenece igualmente a las filas del Partido Popular, aunque se dedique ahora más a la empresa. Es hijo del ex ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja Aguirre, fundador a su vez de la UCD.

Las recriminaciones de Iglesias

Los tres nuevos nombramientos del PSOE y de Unidas Podemos, se han producido precisamente cuando Pablo Iglesias acaba de recriminar en el Congreso de los Diputados que la ex ministra de Trabajo, Fátima Báñez, artífice de la Reforma Laboral con el Gobierno del ex presidente Mariano Rajoy, haya pasado a las filas de la CEOE, como asesora. El vicepresidente ha tachado de “vergüenza” que Báñez trabaje ahora para la patronal.

La ex ministra de Trabajo estará en CEOE al frente del nuevo proyecto “Empresas que ayudan”. Según el comunicado que envió la CEOE para justificar este puesto, el objetivo es “servir de correa de transmisión entre las empresas que quieren colaborar con todo tipo de iniciativas para contribuir a la lucha contra el Covid-19”.

En las críticas de Iglesias por el nombramiento, se ha olvidado o no ha tenido en cuenta que Cristóbal José Gallego, que entrará a formar parte del consejo de la empresa Enagás, es considerado una persona muy próxima a Podemos. De hecho, ha participado en la Comisión de Expertos que ha trabajado en la elaboración del documento para la Transición Energética aprobado por el Gobierno de Sánchez.

Cristóbal Gallego ha declarado que “acceder a este cargo es muy relevante”, ya que se produce en un momento en el que se está desarrollando el proceso de transición energética. “Mi objetivo es poner mi perfil técnico y mis cuestiones en transición energética al servicio de un sector que precisa una importante reconversión”, ha señalado.

Tanto José Montilla como José Blanco han sido igualmente colocados a instancias de Pedro Sánchez. Montilla ocupó la cartera de ministro de Industria, Turismo y Comercio, en el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Dimitió en 2006 para presentarse a la presidencia de la Generalitat, cargo que desempeñó hasta diciembre de 2010.

José Blanco, por su parte, fue ministro del Ministerio de Fomento, también con Zapatero, entre 2009 y 2011, tras haber sido nombrado vicesecretario general del PSOE en 2008 y secretario de Organización socialista ocho años antes. Blanco se quedó fuera de las listas socialistas de las últimas elecciones europeas, después de que apoyase la candidatura de Susana Díaz en las primarias por el liderazgo del PSOE. Fue uno de los defenestrados por Sánchez.

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