De los 83,7 mi­llones de tu­ristas y 92.337 mi­llones de gasto en 2019 se puede pasar a una dé­cima parte

La crisis del turismo puede llevar a Pedro Sánchez a la guillotina

Si Alemania y países nór­dicos co­locan las playas es­pañolas fuera de sus des­ti­nos, el desastre sería es­pan­toso

Turismo de calidad
Turismo de calidad

El sector tu­rís­tico cruza los dedos porque nada se tuerza y se puedan abrir las fron­teras al tu­rismo in­ter­na­cional a partir de ju­lio, tal y como ha pro­me­tido el pre­si­dente Pedro Sánchez. Alemania, Francia e Italia se ha­bían ade­lan­tado en anun­ciar su cam­paña de ve­rano, por lo que Sánchez ha te­nido que se­guir los pasos de sus ri­vales eu­ro­peos. De los 92.000 mi­llones de euro de pér­didas es­ti­madas por Exceltur, salvar el ve­rano re­du­cirá en 20.00 mi­llones los nú­meros ro­jos.

El país germano había colocado a las playas españolas fuera de los destinos turísticos. Los países nórdicos como Noruega y Suecia habían empezado a hacer lo mismo y habían desviado todos sus paquetes a otros países europeos, como Grecia, Portugal e incluso Italia. Las presiones eran enormes tanto sobre Sánchez como sobre los ministros de Fomento, José Luis Ábalos; de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, y de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto.

Para complicar todo más, la situación se había vuelto insostenible en Moncloa después de una semana en la que la figura del jefe del Ejecutivo había quedado tocada y parte de su equipo había rodado por la lona tras el pacto con Bildu para derogar “íntegramente” la reforma laboral. Ante tal descalabro, Sánchez tenía que dar un golpe de efecto para recuperar oxígeno en todos los sentidos.

Sánchez: “Habrá temporada turística”

“Habrá temporada turística”. Esta frase de Sánchez ha servido para que, tanto la patronal Exceltur como los hoteleros, restaurantes y las compañías aéreas vean con bastante más optimismo la temporada de verano y que el hundimiento del sector pueda aminorarse, si se logran salvar los meses de julio y agosto. En la rueda de prensa virtual de todos los sábados, el presidente se sirvió de mensajes como “el gobierno vuelve a reabrir la economía”, “estamos en la baja de la epidemia” o “vamos a salir más fuertes de esta situación”.

Y es que, aunque las cifras de ingresos por turismo van a caer de forma estrepitosa este año, si el próximo 22 de junio se entra en la fase de ‘nueva normalidad’, la situación podría ser bastante menos lesiva de lo que en el mes de abril y principios de mayo se presumía. Durante el pasado año, llegaron a España 83,7 millones de turistas que se gastaron 92.337 millones de euros, según los datos aportados por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Sólo el turismo, aporta a la economía del país un 12,3% del Producto Interior Bruto (PIB) y genera el 12,7% del empleo. España figura en el segundo lugar del ranking de los principales destinos turísticos mundiales, después de Francia y por delante de Estados Unidos, por lo que mantener el país cerrado durante el verano habría sido un golpe muy duro en todos los sentidos. Primero, porque una vez que cierras una puerta a un negocio es difícil volverla a abrir de nuevo y recuperar esos clientes que se han marchado a la competencia, es decir, a otros países turísticos. Y segundo, porque España basa gran parte de su economía en este sector.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) había pronosticado que el turismo mundial crecería este año entre un 3% y un 4%, debido especialmente a la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio y la Expo de Dubai. El turismo mundial movió el pasado año del orden de 1,5 billones de viajes. Ahora, el Covid-19 y la crisis económica que asola a todo el mundo provocarán una caída estrepitosa de todas las estadísticas en cuanto a movimientos y a ingresos turísticos se refiere.

Vital en todos los sentidos

Por tanto, la recuperación del turismo en la campaña de verano resulta vital en todos los sentidos. Para la economía española, las empresas turísticas, las familias que dependen de este sector y para que los ciudadanos puedan salir de sus ciudades en las vacaciones de julio y agosto.

La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha señalado que, “si todo va bien”, las regiones que entren en la fase de nueva normalidad podrán recibir turistas desde el próximo 22 de junio, a través de la puesta en marcha de “corredores seguros”. Este es uno de los puntos que el Gobierno tendrá que debatir ahora con los países que más turistas aportan y las compañías touroperadoras.

Alemania había dejado a España prácticamente fuera de los destinos turísticos para este verano. El ministro de Exteriores, Heiko Maas, había trasladado días pasados a sus homólogos europeos que más turistas alemanes reciben la intención del Gobierno alemán de dar a conocer el próximo 15 de junio la lista de países de dónde pueden ir de vacaciones. Además de España e Italia, figuran como países importantes Austria, Grecia, Portugal, Croacia, Malta, Chipe, Eslovenia y Bulgaria.

El sector aplaude la medida

Por este motivo, Exceltur valora muy positivamente el anuncio hecho por Sánchez. El mensaje del jefe del Ejecutivo permitirá comenzar a planificar la campaña de verano a todas las partes implicadas. Aplazar una semana más una decisión de este tipo habría causado un duro golpe para recibir turistas europeos. La patronal turística había previsto una horquilla de pérdidas de entre, 92.000 millones de euros -la estimación más optimista- y 124.000 millones -la más pesimista-. De poder realizar la campaña de verano, podrían salvarse unos 20.000 millones de euros.

El vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda, ha declarado que el Gobierno deberá realizar protocolos bilaterales a nivel europeo o con los propios países emisores de turistas para dar seguridad a las personas que vengan a España a pasar sus vacaciones.

El presidente del Gobierno ha señalado que el sector turístico ha sido de los más beneficiados por las políticas de ayudas que el Estado ha puesto en marcha con la crisis del Covid-19. Sánchez dijo que el ICO había formalizado unas 82.324 operaciones en líneas de avales y que unas 69.000 empresas habían recibido casi 6.500 millones de euros.

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