Aún así en la úl­tima subasta emitió bonos a tres años a tipos ne­ga­tivos

España necesita 800 millones al día de los mercados para capear el descalabro

A la fi­nan­cia­ción nor­mal, ya di­fí­cil, se unen hasta 300.000 mi­llones los ele­vados gastos del co­ro­na­virus

Tesoro Público
Tesoro Público

La fuerte im­pli­ca­ción del Estado en el plan de choque frente a la pan­demia del co­ro­na­virus ha dis­pa­rado las ne­ce­si­dades de fi­nan­cia­ción del Tesoro pú­blico para este ejer­ci­cio. El Estado se ha visto obli­gado a re­visar los ob­je­tivos de cap­ta­ción de fondos en más de 100.000 mi­llones de euros adi­cio­nales con subastas de deuda. En 2020 tiene que emitir tí­tulos por un total de 297.000 mi­llones de eu­ros, una cifra equi­va­lente a más de 800 mi­llones de euros dia­rios. La deuda pú­blica su­pe­rará el 130% del PIB.

El fuerte descalabro de la economía no ha afectado, de momento, al atractivo de los bonos españoles entre los inversores. En la última subasta, el organismo público pudo emitir casi 7.000 millones de euros en bonos. Y no sólo eso, en el plazo de tres años consiguió hacerlo a tipos de interés negativos.

El Banco Central Europeo ha comprado deuda europea por tres billones de euros en los últimos cuatro años, para mantener un estado vigoroso en la economía. Al estilo de lo que ha hecho el banco central estadounidense, la Reserva Federal. Estas compras las ha llevado a cabo a través de los bancos centrales de cada país. En este momento, el Banco de España cuenta casi con la cuarta parte de la deuda del Estado.

Estas compras han constituido una especie de anestésico para los países sobre la situación de sus finanzas. Han sepultado la ortodoxia de las políticas de reformas que hace no mucho constituían uno de los ejes directores para la cohesión europea. España ha situado su deuda en el primer trimestre del año en el nivel del 99,01%.

Deuda pública disparada

La deuda no es más que un instrumento para la financiación del déficit público de cada año y del histórico de los ejercicios precedentes, que se materializa en el abono de los intereses de todas las letras, bonos y obligaciones emitidos para financiar los números rojos históricos del Estado. Además, cada año, el Tesoro debe volver a refinanciar títulos por importe de miles y miles de millones de euros.

El Tesoro ha revisado su programa de financiación para 2020, con el objetivo de incluir los 138.000millones de las medidas adoptadas por el Gobierno para la lucha contra la pandemia y los otros 16.000 millones anunciados como fondo para las comunidades autónomas.

Las emisiones nuevas, el monto en que se superarán la refinanciación de los vencimientos de deuda que se van a producir en este ejercicio, lo que se conoce como emisión neta (captación a través de colocación de títulos menos el abono por amortización de valores) alcanzará los 97.500 millones de euros. El Tesoro ha afrontado los riesgos financieros de la pandemia apresurándose a emitir mayores importes en los mercados. De esta forma ya ha captado más de 143.000 millones de euros con emisiones, lo que representa casi la mitad de sus necesidades anuales.

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