Bildu, Podemos y JxCat agitan una nueva fi­gura fiscal en plena cara del go­ber­nador

El descontrolado Gobierno de Sánchez dispara los miedos entre los bancos

El sector re­chaza un im­puesto es­pe­cí­fico y ar­gu­mentan que ya pagan sus tri­butos

Pedro Sanchez y Pablo Iglesias
Pedro Sanchez y Pablo Iglesias

El es­per­pén­tico es­pec­táculo entre PSOE, Podemos y Bildu para de­rogar al com­pleto la re­forma la­boral ha dis­pa­rado el te­mor, cuando no el miedo, entre los bancos es­pañoles que en cual­quier mo­mento temen la im­plan­ta­ción de un im­puesto es­pe­cí­fico sobre todo el sec­tor. Iniciativas al res­pecto no faltan y con al­gunas for­ma­ciones ra­di­cales como Bildu al frente junto a Unidas Podemos, los so­cios de Pedro Sánchez. La banca con­si­dera in­justa una me­dida fiscal que, al fi­nal, pa­ga­rían los pro­pios clien­tes.

La imagen de desgobierno por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez, acrecentada con el polémico acuerdo para derogar la reforma laboral, siembra de inseguridad jurídica a muchos sectores empresariales. El bancario no es una excepción, ya que está en el punto de mira desde hace tiempo de determinadas formaciones políticas radicales.

Aunque el propio Pedro Sánchez pone cara de póquer ante cualquier cuestión sobre más impuestos a la banca, como ocurría hace casi una semana a preguntas de capitalmadrid.com, la amenaza de una nueva figura fiscal sobre el conjunto del sector planea desde hace tiempo y ahora con más fuerza.

Tanto el portavoz de EH-Bildu, Óskar Matute; el de Unidas Podemos, Chema Guijarro, y el de Junts per Catalunya (JxCat), Ferran Bel, ya se encargaron de plantear el tan cacareado impuesto a la banca ante la comparecencia del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en la comisión de Economía del Congreso de los Diputados hace tan sólo unos días.

Hernández de Cos pasó por alto los comentarios de esos portavoces, que en buena medida se vieron respaldados por el propio portavoz del grupo socialista, Pedro Casares, que de una manera menos combativa sí consideró que el sistema bancario "tiene que arrimar el hombro" en estos momentos de crisis sanitaria y económica.

La presión sobre la banca va más allá, con la recién creada Comisión para la Reconstrucción Social y Económica que preside el socialista Patxi López. Entre los impuestos que se barajan por parte de la formación morada liderada por Pablo Iglesias está uno sobre la banca, junto al de la riqueza o las transacciones financieras.

Cargo al cliente

Tanto desde las entidades bancarias, pero con más firmeza por parte de los responsables del Banco de España, han rechazado nuevos impuestos sobre el sector bancario que, en unos momentos ya complejos por los tipos en negativo y ante de la expansión de la pandemia, ya tiene más que complejo lograr la rentabilidad con su actividad.

El confinamiento también ha impactado de manera directa en el negocio típico de la banca, aunque al ser el sector que canaliza las polémicas líneas ICO a empresas, pymes y autónomos se ha disparado la actividad de la mayoría de las entidades para permitir que la financiación necesaria llegue al tejido empresarial en estos momentos.

No obstante, y como ya precisaba el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, durante la presentación de los resultados del primer trimestre del grupo, esa financiación no genera ni beneficios ni tampoco busca arañar cuota de mercado.

La actual situación de estado de alarma dificulta el contacto con algunas fuentes. La división que ha provocado el pacto con EH Bildu para la derogación total de la reforma laboral tampoco invita a declaraciones personalizadas, aunque los bandazos del Gobierno de Pedro Sánchez invita a estar en alerta ante lo que se pueda pactar respecto a un impuesto específico para la banca.

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