Las ac­ciones de la com­pañía suben en Bolsa pese a las ame­nazas de Trump

Repsol seguirá en Venezuela para poder cobrar la deuda del Gobierno de Maduro

La pe­tro­lera re­gistró un de­te­rioro de 180 mi­llones en los re­sul­tados con­so­li­dados de 2019

NIcolás Maduro, presidente de Venezuela
NIcolás Maduro, presidente de Venezuela

Repsol va a man­tener su po­si­ción en Venezuela porque en sus planes no entra aban­donar el ne­gocio pese a las con­ti­nuas pre­siones de Estados Unidos para salir del país. La pe­tro­lera uti­liza los mismos ar­gu­mentos de hace tres me­ses: “cumplimos la le­gis­la­ción vi­gente y el ré­gimen de san­ciones a Venezuela”, señalan desde la sede de la com­pañía. La ame­naza de Washington no ha im­pe­dido que la ac­ción suba en bolsa y su­perar los 8,70 eu­ros.

Los mercados bursátiles han echado en saco roto las amenazas del director para las Américas del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Mauricio Claver-Corona, de aplicar “sanciones devastadoras” a Repsol, la italiana ENI y la india Reliance, si no dejan de extraer crudo de Venezuela y venderlo en los mercados internacionales.

Los directivos de Repsol insisten en que la compañía cumple con todo el régimen de sanciones de Estados Unidos y las legislaciones establecidas, por lo que van a seguir en el país venezolano. Repsol tenía a finales de 2019 una exposición patrimonial de 239 millones de euros, lo que supone una reducción de un 47% menos que los 456 millones de euros que tenía en 2018.

El cobro de la deuda

Por tanto, la petrolera española no puede abandonar el país porque el gobierno venezolano les adeuda dinero y la única forma de cobrar la deuda es a través del crudo que extraen. El consejero delegado, Josu Jon Imaz, anunció con motivo de la presentación de los resultados del grupo, que la compañía mantendrá su posición en Venezuela.

El pago que recibe Repsol por el petróleo y el gas que extrae del país lo recibe en especie, es decir, en crudo y gas. De los 709.000 barriles diarios que la compañía extrajo en 2019, en torno a un 10% procede de Venezuela. Por tanto, el país sudamericano no representa un volumen excesivo en el conjunto global aunque gestiona también activos de gas. Lo que más pesa para que la compañía siga no es tanto el nivel de producción, sino la deuda que el gobierno venezolano mantiene con la petrolera española.

PwC advierte de los riesgos

Precisamente, en el informe de auditoría de PWC correspondiente al ejercicio 2019, advierte de los riesgos que Repsol tiene en el país venezolano y así lo hace constar. Señala que, la situación general del país está afectada por una economía en recesión, un sistema cambiario regulado, altos niveles de inflación y devaluaciones continuadas de la moneda local (el bolívar).

Recalca además que tiene un sector petrolero con una elevada intervención y participación del sector público y cuya producción se ha reducido “significativamente” en los últimos años, la inestabilidad política, el estado de emergencia económica y las medidas sancionadoras, entre otras.

La auditoría deja constancia que Repsol ha analizado la recuperación de sus inversiones en Venezuela, así como el riesgo de crédito sobre las cuentas a cobrar de la empresa Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), registrando un deterioro de 180 millones de euros en la cuenta de pérdidas y ganancias consolidadas del ejercicio 2019.

El grupo que preside Antonio Brufau sufre todas estas circunstancias adversas, por lo que no puede arrojar la toalla ante las presiones de Washington. En la misma circunstancia que Repsol, están la italiana ENI y la india Reliance, que han recibido la amenaza de “sanciones devastadoras”.

Rosneft, Chevron y Hulliburton

Otras, como la empresa rusa Rosneft Trading ha tenido que abandonar sus proyectos en Venezuela, aunque lo ha hecho de una forma encubierta, ya que ha traspasado su actividad al Estado ruso y no aparece como compañía que bombea petróleo.

A instancias de Donald Trump, la segunda Petrolera estadounidense Chevron se ha visto obligada igualmente a clausurar sus operaciones de explotación de crudo en el país sudamericano después de llevar casi medio siglo en el país. La multinacional tiene de plazo hasta diciembre para poner fin a sus actividades. Hulliburton ha decidido incluso no esperar al 1 de diciembre y cesar por completo su actividad.

El gobierno venezolano de Nicolás Maduro ha decidido llevar las sanciones a la exportación de crudo del país por parte de EEUU ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya, según ha anunciado el ministro de Asuntos Exteriores, Jorge Arreaza.

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