La fran­cesa ad­quiere parte del mer­cado a EdP para com­petir con Iberdrola, Endesa y Naturgy

Repsol y Total sacan 'tajada' del negocio eléctrico en España

La es­pañola in­vierte 515 mi­llones en la compra de dos cen­trales de 843 MW y 2,5 mi­llones de con­tratos

Vehículo eléctrico de Endesa
Vehículo eléctrico de Endesa

Repsol y Total se han lan­zado a la pis­cina del ne­gocio eléc­trico en España. Pero con agua den­tro. Lo que ha for­zado a Iberdrola, Endesa y Naturgy a vi­gilar es­tre­cha­mente el mer­cado. La fran­cesa ha co­piado la fór­mula de la es­pañola y acaba de com­prar a EdP por 515 mi­llones de euros dos grupos de ci­clos com­bi­nados de 843 me­ga­va­tios de po­tencia y se ha hecho con 2,5 mi­llones de con­tratos de su­mi­nistro de elec­tri­ci­dad, gas y ser­vi­cios. Una ope­ra­ción que no ha gus­tado a las eléc­tri­cas.

Hace dos años, Repsol dio la campanada al anunciar la compra a Viesgo, por 733 millones de euros, tres centrales de ciclo combinado de 1.650 MW de potencia y otras tres centrales hidroeléctricas de 700 MW, más la comercializadora de gas y electricidad, con 750.000 clientes.

La francesa Total acaba de hacer prácticamente lo mismo con la operación de EDP al comprar a la empresa portuguesa parte de los activos y clientes de la antigua Hidrocantábrico en la zona norte del país. Se diría que ha sido diseñada por los mismos asesores de Repsol.

Total traspasa de nuevo la frontera

La petrolera gala, que abandonó el negocio de combustibles en España tras vender Cepsa al grupo IPIC, ha traspasado nuevamente la frontera para iniciarse esta vez en el negocio eléctrico y gasista. Precisamente, en un momento en el que el mercado del petróleo está bastante maltrecho por los bajos precios internacionales y el hundimiento del consumo debido a la crisis generada por el Covid-19.

Total ha presentado unos resultados trimestrales bastante malos por esta causa. El beneficio neto atribuible fue de tan solo 31 millones, lo que supone una caída de un 99% respecto a los 2.857 millones de euros registrados en igual periodo de 2019. La compañía ha anunciado que reducirá un 25% sus inversiones netas hasta un total 14.000 millones de euros, frente a los 18.000 millones previstos.

Esta menor inversión no ha impedido que la petrolera francesa haya cerrado las negociaciones que mantenía desde hace meses con EDP. Debido a los rumbos que está tomando el petróleo, Total quiere convertirse en una empresa mucho más diversificada y ampliar su territorio en el negocio eléctrico, especialmente en el área de las renovables. Según el plan estratégico, el objetivo es lograr 8,5 millones de clientes de electricidad y de gas en Europa a partir de 2021, con la idea de alcanzar los 10 millones de clientes en 2025.

Repsol, un actor relevante

Repsol tiene, por ahora, un diseño más enfocado al mercado eléctrico español, aunque con la mirilla puesta también en Europa. La petrolera que preside Antonio Brufau quiere, primero, convertirse en un actor relevante en generación renovable en el mercado interior para después dar el salto a otros países.

Según señaló el consejero delegado, Josu Jon Imaz, en la pasada junta de accionistas, la petrolera cuenta con casi 3.000 megavatios en operación y otros casi 2.000 MW en desarrollo. Además, en 2019 superó el millón de clientes de electricidad y de gas, lo que supone un aumento del 31% respecto al inicio de su actividad.

La operación de Viesgo le aportó unos 750.000 clientes y, en menos de dos años, ha superado el millón. El plan inicial es lograr 2,5 millones de clientes minoristas de gas y electricidad en 2025, con una cuota de mercado superior al 5%.

Por tanto, la entrada de Repsol en el mercado eléctrico español en 2018 y la operación ahora de Total con la compra de parte del negocio de EDP en España, es un aviso a navegantes para Iberdrola, Endesa y Naturgy, las tres compañías que dominan el mercado doméstico e industrial en España. De momento, las dos petroleras suman casi un 8% del negocio eléctrico y casi un 14% del gasista.

Unos 2,5 millones de contratos de gas y electricidad

El acuerdo de Total con EDP por el que desembolsa 515 millones de euros incluye el traspaso de dos grupos de ciclo combinado de Castejón (Navarra) de 834 MW, el negocio comercial de B2C en España, además del 50% de su participación en CHC Energía, comercializadora que comparte con Cide. La francesa se hace así con 2,5 millones de contratos (un millón de electricidad, otro millón de gas y unos 500.000 contratos de servicios).

En la operación, no entra la red de distribución de EDP en España, con unos 685.500 puntos de suministro ni tampoco el negocio de renovables que tiene la filial EDP Renovables, con unos 2.000 MW de capacidad. La compañía francesa ha anunciado que mantendrá la plantilla de 280 trabajadores ligados a los activos que entran en la operación.

El consejero delegado de Total, Patrick Pouyanné, ha declarado que la compra permitirá “convertirse en uno de los principales actores del mercado energético español, desde la venta de gas y electricidad, hasta la producción de electricidad a partir de renovables y la importación de gas natural licuado (GNL)”.

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