Monitor de Consumo Bancario

El in­di­cador se ha ins­ta­lado en un re­punte desde que la pan­demia se ha im­puesto en Europa

Ante un euribor hinchado por el covid-19 ¿cómo enfocamos la hipoteca?

Algunos ex­pertos re­co­miendan el in­terés fijo para los per­files con aver­sión al riesgo

Euribor
Euribor

El co­ro­na­virus o co­vi­d-19, la pan­demia que ha puesto en jaque al mundo en­tero, ha traído un alza del eu­ribor que está des­per­tando los fan­tasmas de 2008, cuando el por­cen­taje llegó a acer­carse al 6%. Pese a que aún nos ha­llamos a años luz de esos ni­ve­les, con­viene que los hi­po­te­cados sean cons­cientes de los vai­venes de los mer­ca­dos, y de cómo éstos pueden afectar a la cuota que pagan cada mes.

El euribor ha experimentado cambios en su cálculo a resultas de los escándalos de manipulación acaecidos hace unos años, y que involucraron a importantes entidades, como JP Morgan. Antes de la reforma, el euríbor se estimaba como la media del coste que los 18 bancos europeos que forman parte del panel del EMMI (Instituto Europeo de Mercados Monetarios, en sus siglas en Inglés) establecían para los préstamos entre ellos. En la actualidad, se determina en base al tipo de interés aplicado en transacciones reales entre las entidades.

Los bancos, que obtienen líquido del Banco Central Europeo (BCE) a cambio de un precio -lo que denominamos 'tipo de interés', ponen en circulación este dinero aplicando un margen, el cual se usa para calcular el euribor. Normalmente, la cuota de las hipotecas se obtiene sumando este índice más el diferencial, es decir, el beneficio del banco.

El anterior es el procedimiento para calcular el precio de las hipotecas variables. Sin embargo, en los últimos tiempos las hipotecas fijas, es decir, aquellas cuya cuota es siempre la misma y no se ve afectada por la volatilidad de los mercados, han experimentado un importante auge.

Las opciones más conveniemtes

Los expertos de Fotocasa trazan tres caminos que pueden seguir las personas que estén pensando en vincularse a una hipoteca. Si se ha optado por una hipoteca variable, es aconsejable "hacer varias simulaciones que te permitan entender qué sucedería si el euríbor regresa a máximos (por ejemplo, al 5,3% que marcó en 2008) y si serías capaz de seguir pagando tus cuotas cada mes", afirman desde la web inmobiliaria.

Si la elección es un préstamo a tipo fijo, hay que tener claro que se acabará pagando más: "Es posible que estos préstamos fueran algo más caros que los variables, pero podrías ver compensado ese coste extra por la seguridad que te ofrecen".

Por último, si el usuario ya se ha vinculado a una hipoteca variable, lo único que se puede hacer es cambiar a una fija. "Esto se puede hacer de dos formas distintas: por subrogación o por novación; aunque la novación te resultará más económica gracias a los cambios que ha introducido la nueva ley hipotecaria".

Hipotecas para alérgicos al riesgo

En el comparador de productos financieros Helpmycash califican los préstamos por vivienda a tipo fijo como productos pensados para los usuarios "más prudentes". Según los expertos de este comparador, el motivo principal que explica la subida del euríbor no es un aumento de los tipos del Banco Central Europeo (que se mantienen sin cambios), sino que es, "probablemente", la desconfianza entre las entidades que operan dentro del mercado de préstamos interbancarios.

Aunque se espera que este índice todavía se mantenga bajo durante un tiempo, lo cierto es que es complicado predecir a qué valor cotizará el euríbor cuando termine la crisis, mientras que adivinar cuáles podrían ser sus registros dentro de 10, 20 o incluso 30 años es prácticamente imposible. "Así, lo recomendable es basarse en la tolerancia al riesgo del solicitante para decidirse entre un interés fijo o uno variable", concluyen. Ahora bien, en Helpmycash coinciden con Fotocasa en un factor fundamental: quien se decante por el tipo fijo tendrá menos sobresaltos, pero pagará más. "Si el euríbor no se sitúa por encima de aproximadamente el 1% a corto o medio plazo, se pagaría más a la larga que con una hipoteca variable. Por lo tanto, hay que valorar si se prefiere esa estabilidad aún a riesgo de abonar un sobrecoste", advierten.

Desde Helpmycash también acentúan la importancia de que el futuro prestatario haga números y calcule cual es su solvencia actual y futura, de cara a elegir la mejor opción. Asimismo, puntualizan que firmar una hipoteca variable es más ventajoso para los que quieren devolver el dinero en un plazo corto (unos 10 ó 15 años).

Y es que la mayor parte de los intereses del préstamo se pagarían en el primer lustro debido al sistema francés de amortización (con el que se pagan más intereses al principio), así que habría menos margen para que el euríbor, que aún cotiza en negativo, subiera excesivamente.

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