El sector sigue a la es­pera de que el Gobierno eli­mine el veto a cam­biar de em­presa

Las 'telecos' amenazan con una guerra por la portabilidad al final del estado de alarma

MásMóvil, Euskaltel y las com­pañías vir­tuales acusan a Sánchez de fa­vo­recer a las grandes

MasMovil
MasMovil

MásMóvil, Euskaltel, Yoigo, Simyo, Pepephone y el resto de las com­pañías vir­tuales se pre­paran para una ba­talla co­mer­cial sin pre­ce­dentes contra Movistar, Orange y Vodafone, una vez con­cluya el es­tado de alarma de­ri­vado del Covid-19. Las com­pañías de mó­viles si­guen a la es­pera de que el Gobierno eli­mine -lo es­pe­raban para este lu­nes- el veto a cam­biar de ope­ra­dora (conocida como por­ta­bi­li­dad) en los con­tratos de lí­neas fijas que re­quieran la pre­sencia fí­sica de un em­pleado en el do­mi­ci­lio.

El Ejecutivo prohibió al inicio del estado de alarma el cambio de operador, tanto para contratos móviles como fijos, salvo en aquellas solicitudes que estuvieran en curso antes del Consejo de Ministros del pasado 17 de marzo. Quince días después, el 31 de marzo, el Gobierno decidió que la suspensión de realizar la portabilidad -cambiar de operadora- se mantuviera únicamente para aquellos contratos en los que, o bien el cliente tuviera que desplazarse a un tienda, o que el instalador debiera acudir al domicilio particular de la persona.

Desde entonces, el Estado ha mantenido bloqueado los cambios de contratos de compañías para líneas fijas y ha levantado parcialmente la prohibición para las líneas móviles. En estos dos meses, las operadoras han convivido con una situación bastante anómala, por no decir irregular, en la que está obligadas a dar los mejores servicios pero sin poder competir por el cliente.

MásMóvil, Euskaltel y los operadores móviles virtuales llevan todo este tiempo dando la batalla ante el Gobierno de Pedro Sánchez. La mayoría considera se les está cercenando la posibilidad de quitar clientes a Movistar, Vodafone y Orange, al no poder tampoco bajar los precios mientras el Ejecutivo mantenga el estado de alarma.

Malestar entre los pequeños

La situación ha generado un fuerte malestar entre los pequeños y acusan al presidente Pedro Sánchez de ser el único país dentro de la Unión Europea que no permite la portabilidad en líneas fijas, aunque se haya relajado la medida para los contratos móviles.

El sector abrirá una gran batalla por el cliente una vez concluya el estado de alarma y se liberen las trabas para cambiar de operador. La crisis económica derivada del Covid-19 está dejando en la calle a muchos trabajadores y las telecos no tendrán más remedio que revisar a la baja sus tarifas. Por ese motivo, los operadores pequeños quieren que se abran cuanto antes las restricciones impuestas para comenzar una nueva guerra comercial.

La guerra del bajo coste

Con las pérdidas de empleo y la caída de los ingresos en las familias, el low cost en las tarifas móviles se va a imponer en todas las operadoras. Movistar, Orange y Vodafone no tendrán más remedio que revisar todos los paquetes Premium y ofertar tarifas de bajo coste. MásMóvil, Euskaltel, Pepephone, Simyo y Yoigo, entre otras, se preparan para lanzar una guerra comercial de a partir de julio, una vez se levante el estado de alarma.

El consejero delegado de MásMóvil, Meinrad Spenger, es el ejecutivo que más hincapié está mostrando en que se elimine el veto para los contratos de líneas fijas y que puedan competir en precios. Según señaló en un encuentro virtual con analistas, la prohibición en los términos que está planteada es “discriminatoria” para el sector de las telecos, considerado uno de los que más invierten para dar servicio a los clientes.

Spenger sostiene que la crisis generada por el Covid-19 ha demostrado lo importante que es contar con banda ancha en los hogares. Muchos clientes que disponían sólo de línea móvil se han dado cuenta de la necesidad de contratar este servicio, lo que supone una “gran oportunidad” para el sector en general y para MásMóvil en particular.

Los vetos a la portabilidad es un golpe duro a los pequeños que están atacando la competencia de los grandes. De hecho, Movistar, Vodafone y Orange aplaudieron el Real Decreto-Ley 8/2020, de 17 de marzo de medidas urgentes para hacer frente al impacto económico y social del coronavirus. El artículo 20 señalaba que “mientras esté en vigor el estado de alarma se suspenderán todas las operaciones de portabilidades de numeración fija y móvil que no estén en curso, excepto en casos excepcionales de fuerza mayor”.

Posteriormente, el Real Decreto Ley 11/20 de 31 de marzo modificó dicho artículo 20 y permitió autorizar la portabilidad tanto de móvil como fijo entre empresas, pero siempre que no requiera desplazamiento de un técnico al domicilio.

Artículos relacionados