ANÁLISIS

Reactivación: ¿nueva realidad o más de lo mismo?

Cuanto más vital es el tra­bajo, menor es la paga, más in­se­guro el em­pleo y mayor el riesgo de con­tagio

Trump, Survival.
Trump, Survival.

El his­to­riador ho­landés Rutger Bregman no solo des­en­mas­cara la fa­lacia tan atrac­tiva y po­pular de la no­vela de “El Señor de las Moscas”, en la que unos jó­venes en una isla de­sierta apuestan por la irres­pon­sa­bi­lidad y re­chazan cooperar entre ellos. En con­tra­po­si­ción un ejemplo vivo y real: una isla sin agua dulce si­tuada en los Mares del Sur, en la que jó­venes náu­fragos co­la­bo­ran, apro­ve­chan las gotas de llu­via, dis­tri­buyen y eje­cutan ta­reas ne­ce­sa­rias para la su­per­vi­ven­cia. ¿La Europa unida o la de os na­cio­na­lismos nazis y bol­che­vi­ques?

Bregman escribe en la revista estadounidense Time: “Se han publicado listas de las reconocidas como profesiones vitales a lo largo y ancho del mundo, y sorpresa, oficios como los de directivos de fondos de inversión o asesores fiscales de las multinacionales no aparecen”. También pone de manifiesto que “cuanto más vital es el trabajo, menor es la paga, más inseguro el empleo y mayor es el riesgo de contagio."

La pandemia puede traer inclusión como ocurrió con el New Deal ante la crisis de 1929; también puede agrandar aquel Estado de Bienestar predicado en plena guerra mundial por Lord Beveridge, pero también puede ocurrir que al igual que sucedió después de la quema del Reichtag en 1933 se acentuén los populismos nacionalistas totalitarios.

Bregman confía: un demócrata moderado como Biden presenta un programa fiscal más radical que el de Hilary Clinton en 2016, e incluso más ambicioso que el propuesto hace cuatro años por el demócrata radical Sanders. Y, sin embargo, Corbyn se hundió en las legislativas británicas frente a Johnson y Trump todavía, un posible y largo todavía, lleva ventaja en las encuestas presidenciales.

Y, además y también, el Estado norteamericano, Presidencia y Congreso, han aprobado un paquete de 3 billones (trillons) de dólares para ayudar a los necesitados, reconstruir el sistema sanitario y aliviar la carga de trabajadores y empresas.

Una iniciativa, no tanto del ejecutivo gubernamental, como de la capacidad organizativa de la portavoz de la mayoría demócrata en el Congreso, la senadora californiana Nancy Pelosi, de la que se ha dicho que, pese a su prudencia y sencillez, " es quien verdaderamente está dirigiendo el país”. Triunfos en el haber político para el presidente y su “American First”.

A saber, el euro se devalúa frente al dólar, una moneda que a finales de 2019 constituía el 61% de las reservas mundiales de divisas frente el 21% de los euros. Además, como subraya Ian Bremmer, 13 de las 16 compañías de Internet más importantes del mundo son estadounidenses.

Muchos más muertos en América, China con sus éxitos tecnológicos y sus telones informativos, y entre estas dos potencias Europa (también España) con estructuras productivas y andamios políticos más inseguros. ¿Existe una Nancy Pelosi entre las fuerzas de la oposición en el Parlamento español?

El asesor sanitario de la Casa Blanca, Anthony Fauci, se lamenta que “muchos estadounidenses le utilizan como el símbolo que quiere cerrar la economía. Es comprensible, pero es irreal. Yo solo me limito a asesorar sobre salud publica en base a evidencias científicas”.

¿Han preguntado los pintureros revolucionarios del barrio de Salamanca y los promotores de manifestaciones automovilistas a médicos y enfermeras sobre las consecuencias de un brusco destape del confinamiento y la vuelta a su “propia normalidad”? De nuevo sanitarios de todas las cualificaciones a la primera línea de fuego, mientras los buenos españoles campan a sus anchas sin alistarse ninguno de ellos, naturalmente, a ningún batallón sanitario.

Por supuesto que la economía importa, nadie lo niega, ERTES y renta mínima, ayuda a trabajadores y parados, así como a empresas para que a su debido tiempo y con las cautelas oportunas, sigan abriendo sus negocios y sigan contribuyendo al crecimiento del bienestar de todos los españoles. Ojo, no olvidemos los impuestos porque habrá que cubrir el déficit presupuestario y por supuesto perfilar la cuarentena para los ciudadanos de la U.E.

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