En fe­brero, el fondo acu­mu­laba 19.000 mi­llones de euros en el mer­cado na­cional

Las urgencias del fondo soberano de Noruega pasan una cara factura a la bolsa española

La banca es el mayor dam­ni­fi­cado por la venta ma­siva y global de ac­ciones del in­versor

Norges Bank
Norges Bank

El fondo so­be­rano no­ruego es el úl­timo gran ejemplo de que los ricos tam­bién llo­ran. El gi­gante del norte cuenta con un nivel de deuda pú­blica sobre el PIB de al­re­dedor del 35%, ri­dí­cula en com­pa­ra­ción con los países del sur de Europa, pero como no podía ser de otra ma­nera no es in­mune a los ex­tra­or­di­na­rios des­equi­li­brios que está pro­vo­cando el Covid-19. El gi­gan­tesco fondo que ges­tiona Norges Bank ha puesto en marcha la ma­qui­naria de venta de ac­tivos por valor de 38.000 mi­llones de eu­ros.

Sólo para poner la cifra en contexto, la cifra supone el doble del valor de todos los activos en España del mayor inversor institucional de Europa. En febrero, antes de la explosión definitiva del coronavirus, Norges tenía en España intereses valorados en casi 19.000 millones de euros. La inmensa mayoría de la cartera era de acciones cotizadas, a las que hay que sumar la inversión de deuda pública y en algunas emisiones de bonos corporativos.

Ni que decir tiene que Norges sigue siendo un jugador de primera en el mercado español. Forma, junto a BlackRock e Invesco, el trío de grandes propietarios institucionales de las empresas cotizadas españolas. Ahora, muchas de éstas tiemblan estos días porque el el fondo noruego se ha puesto en modo vendedor. La banca española sabe bien en qué se ha traducido esta estrategia en las últimas semanas, porque Norges están deshaciendo participaciones a buen ritmo.

"Norges había hecho una apuesta muy fuerte por la banca española, con paquetes de acciones muy importantes en todos los bancos del Ibex 35 que se sitúan entre el 2,9% y el 3,4%. En prácticamente todos ha vendido en los últimos meses por las dificultades que atraviesa el sector, pero en algunos casos esas ventas se han intensificado ahora que el fondo necesita liquidez para cubrir el desfase de las cuentas públicas noruegas", señalan fuentes bursátiles.

Pero la cartera de Norges se extiende mucho más allá del sector financiero. Cuenta con participaciones muy potentes en Iberdrola, Telefónica, Repsol, IAG, Cellnex, Endesa o Inditex. Pero aunque no todas las compañías tienen las mismas razones para entrar en pánico, el fondo noruego ya ha demostrado que no se anda con chiquitas: no le ha temblado el pulso para vender totalmente sus paquetes en Glencore, Anglo American y RWE.

Tapón a las cotizaciones

Claro que en estos casos el argumento ha sido que las compañías violaban sus directrices sobre el uso del carbón. Es la misma razón por la que ha puesto en una lista de observación para su posible venta posterior a otro trío de grandes compañías como Enel, Uniper y Vistra Energy. A Norges no le tiembla el pulso, y muho más ahora cuando tiene carta blanca para liberar cerca de 40.000 millones de euros, el equivalente al 10% del actual valor del Ibex 35.

"Hay muchas empresas españolas muy preocupadas, porque Norges están vendiendo paquetes de acciones de forma continua y está taponando las cotizaciones. Las ventas son en algunos casos muy importantes", señalan fuentes financieras que recuerdan que en un momento de máxima debilidad como el que atraviesan las bolsas, las ventas de un gigante como Norges Bank tardan mucho más tiempo del habitual en ser absorbidas.

Hoy, Norges Bank es el inversor más seguido en los departamentos de bolsa de las empresas españolas. Presionado también por el desplome de petróleo (Noruega es el mayor productor de Europa), Norges Bank tiene muchas fichas por mover en España, que cuando acabó 2019 suponía caso el 2% de los activos totales del fondo. Sólo Alemania y Francia, las dos primeras economías de la zona euro tenían más peso en el viejo continente.

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