Abanca y Bankinter son los únicos bancos con una ratio algo su­pe­rior al 10%

La rentabilidad de la banca se hunde con un ridículo ROE del 2,4% en BBVA

La com­pleja si­tua­ción ac­tual im­pide re­cu­perar ni­veles que cu­bran el coste del ca­pital

Carlos Torres Vila, pte. de BBVA .
Carlos Torres Vila, pte. de BBVA .

La banca es­pañola ya arrastra desde la an­te­rior crisis una asig­na­tura pen­diente como es la de la ren­ta­bi­lidad y la pan­demia y sus efectos eco­nó­micos han lle­gado en el peor mo­mento. Salvo Abanca y Bankinter, con datos al cierre del primer tri­mes­tre, son los únicos que su­peran el 10% de ROE, un nivel que tenía hace un año el BBVA y que ahora se en­cuentra con una ratio en­co­gida hasta el 2,4%. Todo apunta a que será im­po­sible cu­brir el coste de ca­pital en los pró­ximos me­ses.

Ni las previsiones más negativas podrían haber dibujado un escenario de rentabilidad de la banca española más negro que el que se desprende de los resultados del primer trimestre de cada una de las entidades. A los menores ingresos por los tipos de interés negativos por parte del Banco Central Europeo (BCE), se suman unas abultadas provisiones como consecuencia de la pandemia sanitaria.

El desplome más acusado es que el sufre el BBVA, tras las pérdidas encajadas hasta marzo por el grupo presidido por Carlos Torres. Si hace un año ya cubría el coste del capital con un ROE del 10%, esta ratio se ha hundido hasta un 2,4%. Es una de las menores rentabilidades entre los principales bancos españoles, junto a la que ofrece el Sabadell con sólo un 1,82% (frente al 7,19% que tenía hace un año).

Bankia también ha sufrido un contundente retroceso en su rentabilidad en el primer trimestre del año, ya que el ROE se ha contraído hasta un 3%, menos de la mitad que un año antes. Eso sí, el grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri esgrime que sin el impacto del Covid-19 la ratio se mantendría en un discreto 5,7%.

CaixaBank, con casi el doble de provisiones que Bankia, ha acusado el impacto de la crisis sanitaria y económica con una reducción de su rentabilidad hasta el 4,5%, cuando hace un año la ratio ya había mejorado hasta el 7,1% y en velocidad de crucero para poder alcanzar el doble dígito que cubriría el coste del capital, según lo previsto en su plan estratégico.

El Santander siempre prefiere fijarse en el RoTE más que en el ROE. Pero para que la comparativa sea posible, el ROE al cierre del pasado mes de marzo se había reducido tan sólo a un 6,31%, desde casi el 8% que había alcanzado en el primer trimestre del pasado ejercicio.

El dato que ofrece Unicaja crea algo de distorsión, ya que el ROE sin el impacto por el Covid-19 se situaría al cierre del primer trimestre en el 6,4%. Pese a todo, por debajo del 6,6% en el que se encontraba en el mismo periodo del año anterior.

Alumnos aventajados

Abanca y Bankinter ya mostraban desde hace varios trimestres, incluso ejercicios pasados, su elevada posición de rentabilidad, con unas ratios muy superiores al coste del capital y que, pese al retroceso sufrido, aún estarían en esos niveles.

La posición más elevada corresponde al grupo presidido por Juan Carlos Escotet, con un ROE del 10,9% a pesar de las distintas integraciones que ha tenido que realizar y al incremento de las provisiones por los complejos escenarios macroeconómicos que se prevén como consecuencia de la crisis sanitaria.

Bankinter siempre ha presumido de tener la mayor rentabilidad de la banca española, al menos entre los bancos cotizados en el Ibex 35. El grupo controlado accionarialmente por Jaime Botín aún resiste con un ROE del 10,23%, aunque en la comparativa interanual mengua en 239 puntos básicos.

La situación de partida de la banca española en cuanto a rentabilidad es peor, incluso, de la que se manejaban en diversos informes. Las negras previsiones macroeconómicas invitan poco a pensar que la asignatura pendiente de la rentabilidad pueda superarse en los próximos trimestres. Incluso, años.

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