No hubo re­bote de sus­crip­ciones el mes pa­sado a pesar del alza de ren­ta­bi­li­dades

La fuga de dinero de fondos a depósitos alarma a gestoras y banca tras la tregua de abril

El pa­tri­monio está 20.000 mi­llones por de­bajo de los ni­veles a los que ter­minó 2019

Fondos de inversión.
Fondos de inversión.

Como Sísifo en su de­ses­pe­ra­ción, las ges­toras han visto como la in­mensa piedra que con tanta di­fi­cultad car­garon en 2019 hacia una cima ima­gi­naria vuelve de nuevo al punto de par­tida. Nada más y nada menos que algo más de 20.000 mi­llones de euros es la di­fe­rencia entre el pa­tri­monio que ges­tio­naban los fondos de in­ver­sión cuando acabó 2019 y el que ca­na­lizan hoy. Remontar el 'crash' del primer tri­mestre será cues­tión de mu­cho, mucho tiempo.

En marzo, en pleno desplome de los mercados, los partícipes retiraron casi 6.000 millones de euros de estos productos. En abril, en pleno rebote de los precios de los activos, volvieron a sacar de los fondos otros 122 millones de euros. Una cifra muy pequeña por comparación, suficiente para que algunos vean el vaso medio lleno. Al fin y al cabo, se ha frenado la sangría y el sector tiene un punto de partida para empezar la reconstrucción del negocio.

Pero otras voces no son tan optimistas. Creen que el mercado se ha quedado en situación de encefalograma plano a pesar de que la rentabilidad media de los fondos en abril superó ligeramente el 3% y que en algunas categorías como los productos de renta variable estadounidense las ganancias superaron ampliamente el 10%. Pero la respuesta de los inversores ha sido muy tímida. El miedo sigue en niveles máximos.

"Los partícipes más nerviosos ya salieron en marzo. No les importó vender sus fondos en plena caída, cuando es menos recomendable. Pero los que se quedaron prácticamente se han limitado a esperar aprovechando el rebote de los mercados. Pero apenas se han tomado nuevas decisiones, lo que hace pensar que otra oleada bajista en las bolsas podría provocar más ventas. Da la sensación de que todo está cogido con alfileres", señalan fuentes financieras.

Apuesta tímida y recuperación

Efectivamente, sólo se observa un tímido movimiento de apuesta por los fondos internacionales en detrimento de los españoles. Quien sigue apostando por estos productos busca diversificación internacional. Y en muchos casos, el refugio de fondos de gestoras extranjeras con productos en divisas fuertes distintas al euro que les permiten poner su dinero a buen recado si las cosas se ponen muy dificiles en la zona euro por el impacto del Covid-19.

Con estas cartas sobre la mesa, el sector cruza los dedos para que no se repitan episodios bajistas como los de marzo que disparen, aún más, el travase de dinero hacia los depósitos bancarios por parte de las familias. Es decir, desde productos como los fondos con valor añadido y que generan comisiones como los fondos hacia otros no productivos para el sector financiero, que ve como gran parte de sus esfuerzos para llevar el ahorro conservador hacia los fondos se ha quedado en nada.

Sólo cuatro gestoras ha conseguido suscricpiones netas de tres dígitos en lo que va de 2020, mientras que el montante de depósitos no deja de crecer. Los bancos atesoraban al cierre del mes de marzo 861.500 millones de euros en depósitos de familias. Es decir, un 5,3% más a pesar de que hace ya años que dejaron de remunerar estos productos. Muchos españoles dan prioridad a la seguridad respecto a la rentabilidad, y esa es la peor noticia para el sector de fondos.

"El cambio cultural que poco a poco se estaba operando entre los ahorradores superconservadores ha sufrido un gran paso atrás tras el 'crash' de marzo. Muchos no volverán a invertir en fondos, y otros tardarán en recuperar la confianza. Por lo tanto, todo lo perdido en patrimonio este año tardará quizá años en recuperarse. Con el Covid-19 como gran amenaza todavía, puede quedar por delante una larga travesía del desierto", señalan fuentes del sector.

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