El grueso de las grandes em­presas de­cide es­perar en pleno im­pacto del Covid-19

El Ibex-35 esquiva la banca y aguanta por los dividendos

Las com­pañías, bien ca­pi­ta­li­zadas y di­ver­si­fi­ca­das, hacen una de­mos­tra­ción de fuerza.

Liberbank y Unicaja
Liberbank y Unicaja

Unicaja ha sido el úl­timo banco en anun­ciar cam­bios drás­ticos en la re­tri­bu­ción al ac­cio­nista. No pa­gará el di­vi­dendo co­rres­pon­diente a 2019 va­lo­rado en algo más de 77 mi­llones de euros y, en pa­ra­lelo, deja en sus­penso el pro­grama de re­compra de ac­ciones en mar­cha. Antes, Santander, Bankia y Liberbank tam­bién ha­bían sus­pen­dido el di­vi­dendo (el ex­tra­or­di­nario en el caso del banco na­cio­na­li­zado) mien­tras que CaixaBank lo re­dujo.

Medidas drásticas para tiempos difíciles en un sector muy maltratado por la coyuntura e inducidas por el propio Banco Central Europeo (BCE), que ha reclamado a los bancos que no distribuyan dividendos ni amorticen capital hasta al menos el 1 de octubre. Pero el resto de grandes compañías españolas cotizadas no están siguiendo el mismo patrón y, de momento y de forma muy mayoritaria, sigue adelante con sus políticas de retribución.

Salvo excepciones muy justificadas como las de IAG o Amadeus, que están sufriendo muy directamente el parón de actividad en el sector de transporte y turístico, de momento no se han tomado muchas más decisiones traumáticas en el Ibex 35. Inditex o Aena han decidido tomarse un tiempo hasta el próximo verano para tomar una decisión, pero de momento ni hay tijeretazo general ni los analistas prevén una oleada de cambios en el corto plazo.

"La mayoría de las empresas no financieras tienen margen para aguantar incluso hasta después del verano. La mayoría se han dotado de mucha liquidez en el mercado de bonos en el arranque del año y están en una posición todavía muy consistente. No tocar el dividendo supone retener accionistas, y salvo que las cosas se pongan mucho peor no hay que esperar un recorte generalizado", señalan en uno de los mayores 'broker' españoles.

Decisiones duras

Parece inevitable que se repitan más decisiones duras, pero sí se puede decir que las empresas españolas están haciendo una demostración de fortaleza. La visibilidad de sus negocios en algunos casos y la diversifición geográfica en otros está evitando una catarata de tijeretazos a la espera del desarrollo del Covid-19. La duración en el tiempo de la crisis determinará cuántos millones de euros en dividendos se lleva el gran cisne negro de los últimos tiempos.

Con estas cartas sobre la mesa y si la crisis se extiende en el tiempo, los expertos prevén que muchas empresas tomarán soluciones intermedias. Pueden reducir el importe de los pagos. Y también pueden reducir al 'scrip dividend' o pago en acciones para evitar que sus cajas mermen. Una fórmula esta última que estaba en claro retroceso entre las empresas españolas pero que, como ya ocurrió en 2008, puede volver a coger fuerza si la crisis no remite a buena velocidad.

"El inversor español es muy convervador y acepta de muy mal grado que le toquen el dividendo. Muchos invierten atendiendo principalmente a este criterio, por lo que es de esperar que las empresas hagan un enorme esfuerzo para aguantar el tirón. Muchas podrían recurrir incluso a sus reservas de libre disposición para retribuir a sus accionistas", señalan fuentes bursátiles. Las empresas parecen obligadas a habilitar todos los recursos posibles antes de tocar el dividendo.

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