ECONOMÍA

La reunión te­le­má­tica del di­vi­dido ór­gano co­mu­ni­tario con­ti­nuará el jueves

Los ministros del Eurogrupo mantienen sus diferencias sobre cómo financiar la crisis

Ana Botín re­clama a la UE un ins­tru­mento al­ter­na­tivo si no hay co­ro­na­bonos

Ana Botin, Banco Santander
Ana Botin, Banco Santander

Los mi­nis­tros de Economía y Finanzas de la eu­ro­zona (Eurogrupo) apla­zaron su en­cuentro te­le­má­tico, bien en­trada la noche del mar­tes, sin llegar a un acuerdo sobre el pa­quete de me­didas para mi­tigar el im­pacto del co­ro­na­vi­rus, di­vi­didos en cues­tiones como la emi­sión de deuda común que re­claman España, Francia o Italia o las con­di­ciones que se im­pon­drán a los países que so­li­citen una línea de cré­dito del fondo de res­ca­tes. Holanda man­tuvo su opo­si­ción frontal a la crea­ción de este tipo de ins­tru­mento fi­nan­ciero para fi­nan­ciar la re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica.

El ministro de Finanzas de Países Bajos, Wopke Hoekstra, señalóe que su gobierno seguirá rechazando la emisión de deuda común europea como respuesta a la crisis provocada por el coronavirus porque se trata de una medida "imprudente" y poco "razonable", al tiempo que ha insistido en que los préstamos del fondo europeo de rescates deben estar vinculados a la adopción posterior de reformas estructurales.

En una cadena de mensajes en la red social Twitter, Hoekstra ha asegurado que Países Bajos estuvo y está en contra de los eurobonos porque "aumenta los riesgos en Europa en lugar de reducirlos".

"Además de ser imprudente tampoco es razonable", ha argumentado, para después explicar que con esta herramienta "Países Bajos debería garantizar las deudas que otros contraigan" y asegurar que una mayoría de países comparten esta postición.

El ministro holandés también ha reiterado que su gobierno está "dispuesto" a permitir que los préstamos del fondo europeo de rescates (MEDE) se utilicen en un primer momento para cubrir los costes relacionados con la emergencia sanitaria, pero después deben adoptarse reformas económicas.

La cuestión de la deuda común y las condiciones aparejadas a las líneas de crédito del MEDE son los dos puntos de fricción entre Países Bajos e Italia y la razón que explica que no haya podido cerrarse un acuerdo en la reunión que comenzó este martes a las 16.00 horas y se ha prolongado hasta las 8.00 horas de la mañana del miércoles.

La reunión de ministros de Economía de la eurozona se reanudará este jueves en un nuevo intento para pactar la respuesta fiscal del bloque a la crisis provocada por la pandemia de Covid-19 y de esbozar las características esenciales del posterior plan de recuperación.

Son varios los escollos que provocaron el bloque. El primero de ellos es, como es costumbre en las últimas semanas, la emisión de deuda conjunta que piden una decena de países, entre ellos España, Francia e Italia. La idea de estos socios es incorporar una emisión de eurobonos temporal y limitada en el tiempo para financiar la recuperación económica tras la pandemia.

París incluso ha propuesto la creación de un fondo que estaría financiado de esta forma, la emisión de deuda conjunta es algo que rechazan frontalmente los gobiernos de Países Bajos, Alemania, Austria o Finlandia.

La vicepresidenta de Asuntos Económicos del Ejecutivo español, Nadia Calviño, ha defendido antes de la reunión la importancia de que el acuerdo que alcance el Eurogrupo este martes no ignore esta visión a medio plazo y se limite a recoger el paquete de medidas de emergencia.

Pero además, existen discrepancias sobre una de estas iniciativas para garantizar liquidez a corto plazo. El fondo europeo de rescates (MEDE) ha ofrecido 240.000 millones en líneas de crédito para los países que lo soliciten, pero el debate entre las capitales se centra en la condicionalidad que llevarán aparejadas.

Italia rechaza que el MEDE sea la primera línea de defensa y España acepta que estos préstamos estén sólo vinculados a adoptar medidas para responder a la pandemia, pero algunos países del Norte abogan por una mayor condicionalidad para garantizar la estabilidad financiera de los Estados miembros que tengan que recurrir a esta herramienta.

Además, también surgen dudas sobre la propuesta de la Comisión Europea para crear un fondo temporal de 100.000 millones común contra el desempleo. Un grupo de Estados, liderados por Países Bajos, quiere definir con claridad cuál será la duración de este instrumento y, además, ampliar su alcance para que no sólo sirva para evitar despidos.

Declaraciones de Ana Botín Sugerencia de Ana Botín

Por su parte, Ana Botín, presidenta del Banco Santander, considera necesario que la Unión Europea (UE) se dote de algún mecanismo de financiación sobre la base de que todos los países están juntos en esta crisis y señala que, si no se trata de 'coronabonos', tal vez sea hora de plantear algún otro tipo de instrumento común con el respaldo de la UE.

"Necesitamos pensar rápido y pensar a lo grande. Si no es un 'coronabono', tal vez sea el momento de considerar un bono común con respaldo de la UE", plantea la banquera española en una tribuna publicada por 'Financial Times' este martes, coincidiendo con la reunión virtual de ministros de Economía de la eurozona (Eurogrupo).

"Cuando los ministros se reúnan hoy, deben acordar un plan común", afirma Botín, para quien, en el caso de que los socios del euro no actúen juntos, se podría "socavar la fe del público" en el enfoque de que la UE es más fuerte cuando trabaja unida sobre el que descansan los logros económicos, políticos y sociales alcanzados durante las últimas décadas.

En este sentido, subraya que cuanto más tiempo duren las medidas de confinamiento mayor será el importe de las necesidades financieras, puesto que las pymes, que componen la mayor parte del tejido empresarial europeo, no pueden sobrevivir más de unas semanas sin ingresos y, a pesar de la disposición de la banca para ayudar a los negocios, "los bancos no pueden hacerlo solos".

"Necesitamos un nuevo plan para toda la UE basado en un concepto simple: todos estamos juntos en esto. Todos somos una Europa, y debemos evitar lo que sucedió en 2012", defiende la presidenta del Santander en referencia a la crisis de la deuda soberana que amenazó con romper la eurozona y advierte de que "los ciudadanos españoles pueden no aceptar una medicina tan dura de nuevo".

"En momentos así, aquellos países con los hombros más anchos deberían soportar una mayor carga", añade.

De este modo, la española pone como ejemplo el plan aprobado por Alemania para ayudar a las pymes, que debería, a su juicio, ser tomado como referencia, por lo que propone que en el caso de Estados miembros sin la capacidad de ofrecer programas así por sus estrecheces fiscales, sea Bruselas las que lo haga posible.

"Debemos asegurarnos de que el dinero llegue a las personas y empresas que lo necesitan de una manera simple, directa y rápida. Ese es el imperativo", sostiene.

Además, subraya la necesidad de que las personas vuelvan a trabajar rápidamente. En este sentido, Botín considera una prioridad inmediata acelerar las pruebas para detectar el virus e identificar quién lo ha tenido y quién puede regresar al trabajo de manera segura.

"Nuestro mundo no volverá a la existencia previa al coronavirus", augura la presidenta del Santander, para quien la UE ahora "se enfrenta al momento de verdad".

"¿Todos los Estados miembros creen que estamos 'en esto juntos'? Creo en Europa y quiero que la UE prospere una vez que esta crisis haya pasado. Así que espero que la respuesta sea "sí". Pero el reloj corre", apostilla.

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