ANÁLISIS

El presidente del Eurogrupo ignora a Sánchez antes del debate sobre los coronabonos

Centeno opta por una vía rea­lista ante la im­po­si­bi­lidad de que los nór­dicos acepten la mu­tua­li­za­ción de riesgos

Nadia Calviño, ministra de Economía.
Nadia Calviño, ministra de Economía.

De nuevo el Eurogrupo tra­tará este martes de en­con­trar nuevas res­puestas coor­di­nadas a las con­se­cuen­cias eco­nó­micas de la pan­demia de COVID-19, aten­diendo a la so­li­citud de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE del pa­sado 26 de marzo de 2020 tras el fra­caso de la Cumbre de ese día.

Es la forma diplomática como se expresa el comunicado de la convocatoria de la presidencia del Eurogrupo para decir que van a tratar de hacer un nuevo intento para abordar la posibilidad de la emisión de los coronabonos con los que mutualizar en parte las consecuencias de la crisis actual, pero sin mencionar la palabra bonos.

La idea tan querida por los países del Sur, como rechazada una y otra vez por los países Nórdicos, liderados por Alemania y Holanda, aunque también otros países menos citados habitualmente, como Austria se oponen tan drásticamente a ellos como los habitualmente citados.

Tratándose de una nueva medida de ámbito comunitario, esta no podrá ser creada si no hay unanimidad de los Estados miembros. Y no la hay. Quizás por ello, pese al intento reiterado del presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, de que se cree ya este medio como principal medida para afrontar la crisis, el más realista presidente del Eurogrupo, el también socialista, el portugués Mario Centeno, optaba por que se aplace el debate.

Como presidente del Eurogrupo es el encargado de fijar la agenda. Y en la agenda Centeno en declaraciones a varios medios europeos, entre ellos el influyente ‘Süddeutsche Zeitung’ de Munich, se mostraba partidario de aplazar el debate sobre los coronabonos, títulos de deuda común, para después de la crisis y concentrarse ahora en las medidas en las que hay consenso.

No es que Centeno no sea partidario de ellos. Lo es. Alguno de sus más próximos colaboradores ha comentado que para él, ver aprobados los coronabonos durante su mandato como presidente del Eurogrupo sería una de las satisfacciones profesionales más importante de su vida como político.

Pero este flemático economista, doctor por la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, sabe que para conseguir los objetivos hay que planteárselos de forma realista. Y la creación de los coronabonos no lo es.

Ante las enormes necesidades de financiación que se van a plantear para asumir el coste de las medidas que se están adoptando y de la paralización del proceso de creación de riqueza, el líder del Eurogrupo define adoptar medidas que facilitan la devolución de la deuda con plazos más largos y mantener el actual nivel de intereses bajos.

Da por hecho que tampoco se va a admitir la propuesta de Francia de realizar emisiones de deuda común, limitadas temporalmente. Tampoco la propuesta está incluida en el orden del día, pero se da por hecho que se va a debatir este martes, una vez que la ha anunciado el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire.

Eurodiputados conservadores españoles son también partidarios de concentrarse, como propone el presidente del Eurogrupo, en la aprobación y aprovechamiento del máximo de otras medidas para las que hay consenso en Europa.

Solo entre el Mecanismo Europeo de Estabilidad, el MEDE, conocido popularmente como el fondo de rescate que dispone de 410.000 millones de euros; los hasta 200.000 millones de que dispone el Banco Europeo de Inversiones; la activación del fondo de ayudas contra el paro y la liquidez puesta a disposición del BCE de más de 1 billón de euros, más los distintos fondos del presupuesto comunitario que gestiona la Comisión Europea, suponen un fondo de recursos nada despreciables.

Nunca Europa había dispuesto de tales recursos. La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Úrsula Von der Leyen, ha insistido tantas veces como ha comparecido en explicar el enorme esfuerzo que las instituciones europeas como tales están haciendo para coordinar una respuesta global a los problemas planteados por el COVID 19.

Así, un día más tarde de que el Eurogrupo vuelva a no ponerse de acuerdo sobre los eurobonos, tiene previsto hacer una comunicación oficial sobre la respuesta global de la UE para paliar la crisis.

Y volverá a pedir un esfuerzo a los Estados miembros para que coordinen más medidas, pero sin que se escuden en la inoperancia de la Europa comunitaria tal y como lo es hoy.

Este mismo lunes se espera que algunos países comunitarios aclaren cómo se preparan para aliviar el bloqueo económico decretado por el coronavirus, como es el caso de España. Francia y también España han dado a entender que están trabajando en las estrategias de salida al bloqueo del proceso de producción, al tiempo que buscan evitar una segunda ola de infecciones.

Tras la retirada del apoyo del PNV a Pedro Sánchez por la adopción de las últimas medidas económicas que provocaron la ira de la patronal vasca, el presidente se ha visto en la obligación de aclarar, en su comparecencia del pasado sábado 4 de abril, que llevaban semanas preparando el programa de relanzamiento económico. La ciudadanía lo espera con ansiedad.

Artículos relacionados