ECONOMÍA

El PIB retrocede un 5,2% en el primer trimestre por culpa de la pandemia

El IPC entra en ne­ga­tivo por pri­mera vez desde agosto de 2016, un -0,7%

Gráfico PIB
Gráfico PIB

La eco­nomía es­pañola acusó el im­pacto de la crisis del co­ro­na­virus y re­tro­cedió un 5,2% en el primer tri­mes­tre, su mayor des­plome tri­mes­tral re­gis­trado en la serie his­tó­rica del Instituto Nacional de Estadística (INE), que arranca en 1970. Hasta ahora, la mayor caída tri­mes­tral del PIB era la del primer tri­mestre de 2009 (-2,6%). A la vez, la in­fla­ción es­pañola, me­dida a través del IPC, cayó un 0,7% en el mismo pe­riodo, la prima vez que lo hace desde agosto de 2016.

En los tres trimestres precedentes (segundo, tercero y cuarto trimestre de 2029), la economía española estaba creciendo a tasas del 0,4%. El retroceso del 5,2% registrado en el primer trimestre supera las estimaciones que había realizado el Banco de España, que había previsto una caída del 4,7%, eso sí, con "muchas dosis de cautela", ya que este cálculo se basaba en suponer una proporción determinada de descenso de actividad en algunas ramas.

En tasa interanual, el PIB del primer trimestre se contrajo un 4,1%, frente al repunte del 1,8% del trimestre anterior. En este caso, no se ha superado el mayor retroceso contabilizado hasta ahora, el del segundo trimestre de 2009, cuando la economía española se contrajo un 4,4% interanual.

La contribución de la demanda nacional a la variación interanual del PIB es de -4,3 puntos, 5,6 puntos inferior a la del cuarto trimestre. Por su parte, la demanda externa presenta una aportación de 0,2 puntos, tres décimas inferior a la del trimestre pasado.

Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, definidos como el número de horas trabajadas entre la jornada media realizada en puestos de trabajo a tiempo completo, disminuyen un 1,9% respecto al trimestre anterior. Esta variación es 2,8 puntos inferior a la del cuarto trimestre y se explica, según el INE, por el efecto combinado de la variación de las horas trabajadas y la reducción de la jornada media en puestos de trabajo a tiempo completo (-3,1%).

Caída de la inflación

El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió un 0,3% en abril en relación al mes anterior y recortó siete décimas su tasa interanual, hasta el -0,7%, lo que llevó a esta indicador a entrar en tasas negativas por primera vez desde agosto de 2016, según el indicador adelantado publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con este desplome de siete décimas, el IPC interanual encadena tres meses de retrocesos. El organismo estadístico ha atribuido la disminución de la tasa interanual del IPC al abaratamiento de los carburantes y combustibles, frente a la subida de precios que registraron en abril de 2019.

El INE ha explicado que la declaración del estado de alarma ha provocado una situación inédita en la producción del IPC del mes de abril, ya que es la primera vez que una parte considerable de los bienes y servicios de consumo no están disponibles para su adquisición, o solo lo están a través de la web. A esto hay que añadir que la recogida de los precios se ha tenido que realizar íntegramente por métodos telemáticos.

Debido a la situación de confinamiento de los hogares por el Covid-19, el INE ha elaborado dos agregaciones especiales en las que se recoge el efecto en los precios de los bienes y servicios que la mayoría de los hogares han seguido consumiendo en la situación actual.

Los precios de los productos incluidos en el Grupo especial bienes Covid-19 aumentan un 1,2% en abril, respecto al mes anterior. Mientras que los servicios Covid-19 disminuyen un 1,4% en abril respecto a marzo.

Estadística destaca el comportamiento de los precios de los alimentos, cuya tasa anual pasa del 2,5% en marzo al 4% en abril. De ellos, los alimentos frescos alcanzan una tasa del 6,9%, tres puntos por encima de la del mes anterior, y los alimentos envasados, sitúan su tasa anual en el 2,2%, seis décimas por encima de la de marzo.

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