"Sin so­li­da­ridad no hay unión", ad­vierte a las au­to­ri­dades eu­ro­peas y na­cio­nales

Botín revisará en octubre su política de dividendos que suspendió por directriz del BCE

Adelanta que los re­sul­tados del primer tri­mestre están en línea con el mismo pe­riodo de 2019

Ana Botín, Banco Santander
Ana Botín, Banco Santander

La pre­si­denta del Santander, Ana Botín, ha cen­trado su dis­curso ante la junta de ac­cio­nistas en el reto que su­pone la pan­demia del co­ro­na­vi­rus. Además de ad­vertir a las au­to­ri­dades eu­ro­peas y es­pañolas de que "sin so­li­da­ridad no hay unión", Botín ha jus­ti­fi­cado el apla­za­miento del pago de di­vi­dendos de 2019-2020 por el im­pe­ra­tivo del BCE y ha anun­ciado que se re­vi­sará la de­ci­sión en una nueva junta antes del 30 de oc­tu­bre.

"Europa no se puede quedar atrás en esta crisis. Sin solidaridad no hay unión", ha afirmado Ana Botín durante su discurso ante la junta de accionistas celebrada en su sede de la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid). La presidenta del Santander ha centrado su intervención en el reto que supone la pandemia del coronavirus.

En medio de esta crisis, Botín ha justificado que hayan cumplido con la directriz del Banco Central Europeo (BCE) para aplazar cualquier aprobación tanto del dividendo complementario de 2019 como el de 2020 al conjunto de la banca europea. La fecha dada por el supervisor es que no se aprueben ni se realicen antes de octubre.

Eso sí, la presidenta del Santander ya ha avanzado que antes de finales de octubre se convocará una nueva junta de accionistas en la que se pueda valorar si pagará dichos dividendos en función de cómo haya evolucionado la situación por la pandemia y el impacto que la misma haya generado.

"Soy consciente de que, para muchos miles de personas que valoran de manera especial el dividendo, esto no es una buena noticias y puede suponer mayor presión financiera en un momento ya de por sí malo", pero el consejo de administración del Santander ha tomado esa decisión por "el interés general de todos los accionistas, pero también de la sociedad en su conjunto".

A pesar de sus colchones de capital, el consejo de administración que ella preside ha acordado dicho aplazamiento para disponer de 90.000 millones de euros adicionales con los que poder colaborar en la financiación de sus clientes, empresas y particulares, que se vean más afectados por la actual crisis.

Al respecto, Ana Botín ha asumido que "el impacto en el corto plazo será muy relevante" pero se ha mostrado confiada que se limite tan sólo al primer semestre del ejercicio y que en la segunda mitad de 2020 se pueda apreciar una recuperación que no será con la misma intensidad que la caída que ya se está produciendo.

"Revisaremos nuestros objetivos cuando se clarifique la actual situación", ha anunciado Ana Botín durante la junta de accionistas sin presencia física, limitada a ella misma, el consejero delegado, José Antonio Álvarez, y el secretario del consejo de administración, Jaime Pérez Renovales.

Aunque aún es muy prematuro para evaluar el impacto del coronavirus, Botín ha avanzado que los resultados del Santander en el primer trimestre de 2020 estarán "en línea" con los conseguidos en el mismo periodo de 2019 y con un incremento de la concesión crediticia.

Dos escenarios

El consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ha reconocido que el primer trimestre ha discurrido con "pautas normales" y la actividad "sólo se ha visto impactada en las últimas semanas" de marzo. Ante la fuerte ralentización de los particulares en la petición de créditos (sobre todo de consumo), Álvarez sí ha reconocido la mayor necesidad de financiación de empresas y autónomos.

El número dos del Santander ha dibujado dos escenarios como consecuencia de la pandemia. El primero, sería intenso y corto (el modelo en V). El segundo, sería más prolongado y conllevaría una "recesión global". En cualquier caso, Álvarez ha indicado que tomarán las medidas necesarias y que el grupo está preparado en cualquier caso con dos objetivos: cuidar de sus empleados y garantizar el servicio a sus clientes.

La presidenta del Santander también ha incidido en la necesidad de contar con los empresarios en estos momentos, ya que son ellos los que garantizan el modelo social y de inclusión que se goza en España.

Ana Botín ha dejado para el final de su discurso una muestra de morriña respecto a su sede social. "Se nos hace muy raro no estar en la ciudad de Santander. Volveremos allí en cuanto nos sea posible", ha afirmado.

En este inusual encuentro telemático, se han recibido 23 intervenciones de accionistas que se han centrado en la política de dividendos; en la evolución de la acción; en el posible impacto del coronavirus; en la polémica integración del Popular, así como en el compromiso del Santander respecto al medio ambiente y la banca responsable.

La presidenta ha tratado de contestar a todos esos accionistas con argumentos ya desgranados tanto durante su intervención como en la presentación realizada por su consejero delegado. Eso sí, Ana Botín ha aprovechado su turno de respuesta para indicar que uno de sus objetivos es "ser el banco líder en Europa".

Artículos relacionados