Monitor de Consumo Bancario

Se be­ne­fi­ciarán aque­llos tra­ba­ja­dores por cuenta propia cuya ac­ti­vidad haya ce­sado o hayan per­dido in­gresos de forma "significativa"

El alcance de la suspensión hipotecaria de los locales y las oficinas de autónomos

La ini­cia­tiva está en la línea de las apro­badas re­cien­te­mente para el al­quiler e hi­po­tecas de vi­vienda ha­bi­tual

Oficinas
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Finalmente la pre­sión ejer­cida por las agru­pa­ciones de tra­ba­ja­dores au­tó­nomos ha sur­tido efecto y el Gobierno, ante la pers­pec­tiva de una oleada de cie­rres de pe­queños ne­go­cios, ha dado luz verde a una nueva mo­ra­toria hi­po­te­caria di­ri­gida a los lo­cales co­mer­ciales y las ofi­cinas donde ejercen su labor los tra­ba­ja­dores por cuenta pro­pia. La me­dida en­laza con las mo­ra­to­rias a las hi­po­tecas para pri­mera vi­vienda y para el al­quiler apro­badas en re­cientes fe­chas.

Hace dos semanas, el Ejecutivo de Pedro Sánchez impulsó un paquete de medidas extraordinarias aprobadas para paliar los efectos económicos de la cuarentena que vive el país por la expansión del Coronavirus. Una de las más importantes es la suspensión de las cuotas del préstamo hipotecario por vivienda habitual para aquellas familias que se encuentren en una situación extrema de vulnerabilidad.

Esta moratoria, contenida en un Real Decreto, incluía a aquellos autónomos que hubieran cesado su actividad profesional o sufrido una merma "significativa" de sus ingresos como consecuencia de la crisis provocada por el COVID-19. Ahora, y bajo estos mismos requisitos, el Gobierno amplía la medida a los locales y oficinas en los que los trabajadores por cuenta propia desarrollan sus negocios.

Los autónomos que se acojan a la suspensión de cuotas no tendrán que abonar el pago de la cuota principal del préstamo hipotecario y tampoco los intereses, hasta el último día del mes en que el estado de alarma toque a su fin.

Además, y fuera del ámbito inmobiliario, la ampliación del paquete de medidas también suspende los pagos de las cotizaciones a la Seguridad Social durante seis meses, además de la posibilidad de difereir el abono de las deudas pendientes hasta el 30 de junio, con un interés del 0,5%, muy inferior al habitual.

Por último, se garantiza a los trabajadores por cuenta propia que cumplan los requisitos un aplazamiento en el pago de los préstamos concedidos por las Comunidades Autónomas y otra moratoria sin intereses de las cuotas de autónomos correspondientes a los días de marzo en los que no hayan podido trabajar.

El impacto real de la crisis del COVID-19, aún desconocido La asociación de trabajadores autónomos ATA se ha hecho eco mediante un comunicado de las cifras de empleo hechas públicas por el Gobierno, que registran 834.000 empleos perdidos en marzo, mes en el que comenzó la cuarentena impuesta a causa de la pandemia del Coronavirus.

Desde ATA advierten que, pese a que las cifras de parados ya conocidos son una "barbaridad", el impacto real de la crisis es aún desconocido, ya que éstas no contabilizan los casi 3 millones de trabajadores que se han acogido a ERTE -que no están en la lista de paro ni han dado de baja en la Seguridad Social, ya que es una suspensión de empleo- y tampoco reflejan los 360.000 autónomos que han solicitado el cese de actividad extraordinario.

"Todo apunta a que los meses de abril y mayo serán tremendos, dramáticos, para las cifras de empleo. Esperemos que en junio haya cambio de tendencia" -ha declarado Lorenzo Amor, presidente de la asociación -“Pero para eso el Gobierno tiene que tomarse las cosas en serio. Una cosa es la crisis sanitaria cuyas medidas acatamos y no ponemos en duda y otra muy diferente la política económica y laboral que están llevando a cabo. El Gobierno tiene que apoyar a los autónomos, tiene que apoyar a las empresas, tiene que apoyar el mantenimiento del empleo. Si no lo hace, si no se apoya de verdad a autónomos y empresas, no habrá hibernación, habrá glaciación en la Economía española”.

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