En marzo re­duce a un tercio el ritmo de pér­dida de clientes desde los 57.000 en fe­brero

Telefónica saca partido del parón de las portabilidades tras el decreto del Gobierno

Sus ac­ciones han re­cu­pe­rado li­ge­ra­mente en bolsa desde del des­censo de más del 36%

Presentación resultados Telefónica.
Presentación resultados Telefónica.

Pese a la caída bur­sátil ex­pe­ri­men­tada en Bolsa desde que se desatara la pan­demia del co­ro­na­vi­rus, con un re­tro­ceso en el caso de Telefónica del 36% desde co­mienzos de año, la pri­mera ope­ra­dora es­pañola se verá be­ne­fi­ciada por el úl­timo de­creto del Gobierno sobre el parón de la ac­ti­vidad no esen­cial, en cuanto a las ci­fras de por­ta­bi­li­dad. Y así lo re­flejan sus nú­meros co­mer­cia­les, con una va­ria­ción ne­ga­tiva de apenas 18.000 clientes con res­pecto a los 57.000 del mes de fe­brero.

Dos de las tres mayores compañías de telecomunicaciones, Movistar, que forma parte de Telefónica, y Orange, están sacando partido de la situación del estado de alarma al perder menos clientes móviles. Unos números que contrastan con los reportados por MásMovil, Vodafone y Digi, cuyas dinámicas de crecimiento se han visto reducidas de una forma alamante.

La paralización de las portabilidades, decretada por el Gobierno el pasado 18 de marzo, en aras de reducir esos movimientos no esenciales de los clientes en los establecimientos físicos o de técnicos e instaladores en los domicilios, ha surtido un impacto realmente llamativo en el sector de las telecomunicaciones móviles y fijas.

La imposibilidad de poder gestionar una portabilidad con normalidad ha generado repercusiones a algo menos de la mitad del mes, unas dos semanas. Eso sí, con todo y con ello los efectos, como consecuencia de la cuarentena en los hogares y de la declaración del estado de alarma, ha desarrollado un mes de marzo muy distinto al de los periodos anteriores –desde enero– con un volumen de portabilidades menor.

En el mercado móvil de Movistar (Telefónica), que perdió 57.000 líneas móviles en febrero, en marzo disminuyó este descenso únicamente en 18.000 usuarios. Por su parte, Orange perdió 49.000 líneas móviles el pasado mes desde las 59.000 anteriores.

A esto hay que sumarle la decisión de Telefónica de dar gratuitamente un mes a los usuarios nuevos suscritos a su plataforma de streaming para favorecer el entretenimiento en pleno confinamiento y así conseguir atraer a más clientes de cara al futuro. Una decisión que, consideran, puede tener buenos réditos a medio plazo.

Las operadoras más perjudicadas

Del otro lado, la decisión del Gobierno ha golpeado duramente a Vodafone, que mantenía una ganancia de 21.000 líneas en el mes de febrero y que las ha recortado hasta las 7.000 en marzo, que asimismo, es el último mes de su año fiscal, dado que en Reino Unido termina el ejercicio antes del primero de abril.

Al que más ha perjudicado es al que habitualmente más líneas se ha llevado en este entorno: MásMóvil. Hasta ahora había ganado 58.000 líneas móviles en febrero y ha bajado a 31.000 en marzo, y al otro ganador tradicional, la rumana Digi, que había logrado más de 27.000 líneas móviles el pasado mes y sólo unas 13.000 en el presente.

En relación al mercado de líneas fijas, con números más reducidos, de aproximadamente un tercio del que mueven las líneas móviles, el esquema evidencia que MásMóvil pasó de lograr 25.000 usuarios en febrero a 15.000 el pasado mes. Las pérdidas de Movistar se han incrementado: desde las 19.700 líneas fijas de febrero a las 25.500 publicadas en marzo. Digi, por su parte, de los 4.300 anteriores se quedó en 2.900. Vodafone, que había obtenido 14.000 en febrero, consiguió 500 en marzo, mientras que Orange disminuyó sus cifras de 11.200 a 7.300.

El rating no se mueve para Telefónica

Además de los números de portabilidad, hay otro soplo de aire fresco para la compañía que preside José María Álvarez-Pallete: su calificación crediticia. El peso de la deuda de la operadora se redujo 15.000 millones de euros en el último trimestre y la empresa cuenta con una posición de caja de 9.200 millones de euros, además de 13.700 millones de euros en líneas de crédito no utilizadas, y otras líneas de crédito sindicadas. En Telefónica han incrementado la parte fija de la deuda, actualmente el 75% del total, limitando la exposición.

Esta semana, S&P Global Ratings confirmaba el rating 'BBB' de emisor a largo plazo de Telefónica, aunque, eso sí, revisaba su perspectiva de “estable” a “negativa”, como consecuencia de las débiles previsiones de la agencia de calificación sobre la capacidad de la operadora de telecomunicaciones de reducir su ratio de endeudamiento como lo ha hecho hasta ahora.

El resto de agencias de calificación crediticia son más optimistas de la opinión de S&P. Moody's y Fitch creen que la deuda de la operadora es “estable” con, además, el paraguas de la compra de bonos corporativos por parte del Banco Central Europeo si fuera necesario.

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