Los ma­yores in­ver­sores es­tu­dian todo tipo de op­cio­nes, pero los ner­vios están con­tro­lados

Las grandes fortunas se agarran a los fondos de inversión globales en divisas fuertes

El primer ob­je­tivo es llevar el di­nero fuera de los ba­lances de los bancos y en otras di­vi­sas.

Inversiones en divisas.
Inversiones en divisas.

Los ges­tores de las grandes for­tunas del país se mueven y más con la pan­de­mia. En reali­dad, nunca han de­jado de ha­cerlo a lo largo de toda una dé­cada en la que, con go­biernos de dis­tinto signo, la fis­ca­lidad de sus po­lé­micas sicav no ha de­jado de estar en dis­cu­sión. Ahora, con un go­bierno de coa­li­ción que de forma re­cu­rrente re­cu­pera el mantra del im­puesto a los más ricos y en medio de una crisis des­co­mu­nal, los grandes dueños del di­nero es­pañol están en plena tor­menta de ideas.

Pero tormenta de ideas no significa ataque de nervios. Después de un caída del patrimonio total de las sicav del 14% en el primer trimestre por el desplome de los mercados, los 'family office' se han puesto manos a la obra para intentar encajar todas las piezas del tablero. Y son muchas, porque se trata de poner el dinero a buen recaudo a la vista de que la crisis del coronavirus amenaza con prolongarse en el tiempo y tendrá grandes efectos económicos, muy potentes en España.

"Los gestores y analistas de las grandes fortunas han pasado por muchos momentos difíciles en los mercados. Son grandes expertos, gente tranquila que no toma nunca decisiones precipitadas y que ahora tampco ha perdido los nervios. Se lo están replanteando todo, pero no se vuelven locos. Estamos en fase de estudio de alternativas, pero en absoluto se están activando ya soluciones extremas como llevarse el dinero fuera de España", señalan fuentes de banca privada.

La prueba de que la sangre no llega al río es que los reembolsos netos de las sicav en el primer trimestre no alcanzaron los 250 millones de euros. Por lo tanto, el miedo está relativamente controlado a la espera de acontecimientos. De momento, la prioridad es colocar la liquidez en productos muy líquidos de gestoras internacionales, fuera del balance de los bancos y en divisas fuertes distintas al euro para diversificar los riesgos.

Una práctica que por cierto ya habian realizado con profusión las sicav en trimestres anteriores, en los que su estrategia giró sobre una rebaja significativa del peso de sus carteras de activos españoles y en un aumento generalizado de los niveles de liquidez. Una hoja de ruta que ahora gana intensidad, en pleno aumento de la incertidumbre política en España. No en vano, el Ibex 35 es el pero índice de Europa en 2020.

Las grandes fortunas están ahora dispuestas a sacrificar rentabilidad a cambio de poner su dinero en fondos internacionales de renta fija a muy corto plazo (la inmensa mayoría sufren pérdidas suaves en el actual escenario de tipos) que no se verían afectados en caso de quiebra de una entidad y que permiten a los más pesimistas (que ven incluso en peligro la estabilidad de la zona euro) colocar el dinero en productos en dólares o francos suizos.

"El universo de elección es amplísimo y permite blindar la liquidez mientras siga azotando la crisis. Estamos viendo cómo mucho dinero llega a este tipo de productos, también de las carteras de las sicav de los ricos españoles. Este es el primer movimiento claro que se está produciendo en el mercado", señalan en una gran gestora internacional que asegura que la demanda de sus productos a corto plazo se ha disparado en las últimas semanas.

De momento, esta alternativa se impone a otras tentaciones como las de llevar el dinero a países como Luxemburgo, donde muchos bancos españoles cuentan con filiales. Los expertos recuerdan que esta es una alternativa cara, porque los costes son mucho mayores que en España. Aunque ninguna gran fortuna descarta nada, sacar el dinero de España no es hoy el objetivo número uno. La razón es que son pocos los que apuestan hoy por el peor escenario.

"Habrá que ver cómo sale el Gobierno de esta crisis. Apostaría porque será más débil y lo tendrá mucho más difícil para sacar adelante medidas drásticas, como el impuesto a los ricos que defiende compulsivamente Pablo Iglesias. Eso sin contar con que España tenga que acogerse a algún tipo de mecanismo de rescate, lo que reduciría mucho el poder de decisión del Ejecutivo" aseguran en un 'family office'.

De momento, los más ricos del país optan por la protección antes de tomar medidas drásticas, a sabiendas de que tanto en el plano político como en el económico quedan todavía duras batallas por librar. Con la consigna de que las prisas nunca son buenas consejeras, las grandes fortunas recopilan información y de momento se limitan a poner su dinero en vehículos seguros. Lo de buscar alternativas geográficas aún forma parte del plan B.

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