RESULTADOS

Brasil es el mer­cado que más aporta al be­ne­ficio (29%), se­guido de España (14%)

Santander sacrifica beneficios y provisiona 1.600 millones por el Covid-19

Álvarez (CEO) asume un re­punte de la mo­ro­sidad y es­pera más lí­neas ICO ante su fuerte de­manda

José Antonio Alvarez, CEO Santander.
José Antonio Alvarez, CEO Santander.

El Santander ha in­ter­puesto la pru­dencia en los re­sul­tados al cierre del primer tri­mestre al haber pro­vi­sio­nado ya 1.600 mi­llones de euros ante el im­pacto aún no de­ter­mi­nado de la crisis sa­ni­taria por el co­ro­na­vi­rus. El grupo pre­si­dido por Ana Botín ha re­du­cido el be­ne­ficio hasta marzo en un 82% (331 mi­llo­nes) y se ha va­lido de su di­ver­si­fi­ca­ción geo­grá­fica para com­pensar la caída del be­ne­ficio en los mer­cados eu­ro­peos con una me­jora sus­tan­cial en los prin­ci­pales mer­cados ame­ri­canos en los que opera.

Tijeretazo drástico al beneficio ordinario de 1.997 millones de euros obtenido en el primer trimestre del año. El Santander ha optado por reforzarse ante lo que puedan deparar los próximos trimestres como consecuencia de la crisis sanitaria y que ha destrozado cualquier previsión macroeconómica o empresarial.

La presidenta del Santander, Ana Botín, ya precisa en un comunicado oficial del grupo que "la crisis está afectando más allá de lo imaginable la manera de vivir y de ganarse la vida de nuestros clientes". La banquera continúa con la advertencia de que "ahora mismo es imposible predecir el impacto final y más permanente que tendrá la crisis, pero nos encontramos en una posición sólida".

Por ese motivo, el Santander ha optado por realizar unas provisiones por 1.600 millones de euros ante el deterioro macroeconómico previsto y resignarse a un beneficio atribuido de 331 millones de euros, que supone un desplome del 82% al cierre de marzo, sin que sus principales ratios se hayan visto sustancialmente perjudicadas, con un ligero retroceso en la ratio de capital CET1 hasta el 11,58%.

En los resultados del primer trimestre, el Santander destaca el compromiso que ha asumido para ayudar a sus clientes y a la sociedad en su conjunto a hacer frente al complejo panorama que se deriva de la pandemia.

El banco se ha volcado en el apoyo de las pymes y grandes empresas afectadas por la crisis sanitaria, con más de 1.100 millones de euros diarios de media en nuevos préstamos en el mes de abril. Respecto a los créditos ICO con aval estatal, el Santander ha cerrado o tiene en trámite 60.000 operaciones con una concesión de 9.600 millones de euros.

Diversificación, un acierto

El beneficio del Santander, pese a las millonarias provisiones realizadas, se ha visto compensado en el primer trimestre gracias a su diversificación geográfica. Todos los mercados europeos han sufrido un descenso de sus resultados, incluido Santander Consumer Finance (SCF) que se ha visto impacto por una caída del 5% de sus créditos sobre todo en España e Italia, dos de los países más afectados por el coronavirus.

En conjunto, el beneficio obtenido en el área europea ha menguado un 16%, también por la presión de los tipos a cero en el margen de intereses, mientras que el Santander se ha anotado una importante mejora tanto en Norteamérica (34%) como en Sudamérica (15%), en euros constantes.

En esta segunda geografía, el mayor peso, como en el conjunto del grupo, es para Brasil, cuyo beneficio asciende hasta los 694 millones de euros, un 10% más. Porcentualmente, la mayor mejora se la anota Estados Unidos (46%), hasta 273 millones de euros.

España se mantiene como el segundo mercado más importante para el Santander, con una contribución al beneficio del 14%, mientras que Estados Unidos (11%) ya supera en su peso a México (10%). De esta manera, el 21% del beneficio se obtiene de Norteamérica, el 38% de Sudamérica y el 41% restante se logra en Europa.

Älvarez: más líneas ICO

Tanto el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, como el director financiero, José García Cantera, han reconocido que en los próximos trimestres algunos países claves en el primero, como Brasil y México, podrían tener un menor crecimiento ya que la pandemia ha tardado más en llegar a esas zonas.

Álvarez ha evitado hacer previsiones de cómo evolucionará tanto el negocio como algunas variables básicas, aunque sí ha asumido que habrá un repunte de la morosidad a lo largo de los próximos meses como consecuencia de la situación económica derivada de la crisis sanitaria.

Sobre las líneas ICO, el consejero delegado del Santander ha mostrado su esperanza de que el Gobierno libere algunos tramos más (tras los dos ya liberados, por 20.000 millones de euros cada uno) ya que su banco ha agotado su cupo de las dos primeras, con 2.600 millones a grandes empresas y 7.000 millones para pymes y autónomos.

José Antonio Álvarez ha apuntado que su cuota de empresas es superior a la de otros competidores, en torno al 25%, y por ese motivo han sido más activos que otras entidades con una cuota inferior. "Lo importante es que se siga liberando líneas", ha esgrimido el consejero delegado con independencia de si el ritmo del Gobierno es lo suficientemente rápido o no.

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