ANÁLISIS

Los empresarios comienzan a dudar de la habilidad del Gobierno ante la pandemia

Sector em­pre­sa­rial y go­biernos au­to­nó­micos re­claman cri­te­rios claros para la deses­ca­lada

Pedro Sanchez y Pablo Iglesias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

Ha lle­gado el mo­mento de que el Gobierno en­señe sus cartas sobre lo que tiene pre­visto hacer de cara a la re­cu­pe­ra­ción eco­nó­mica tras el ma­zazo eco­nó­mico y so­cial que está su­po­niendo la pan­demia del Covid19, lo que tiene pre­visto hacer el mar­tes. Como tam­bién el martes será de­ter­mi­nante la in­ter­pre­ta­ción que haga de la si­tua­ción el primer eje­cu­tivo del Santander, Juan Antonio Álvarez.

Así, esta semana se aventura decisiva para conocer si el Ejecutivo cuenta o no con un plan para encauzar la recuperación económica y sacar al país de su paralización actual. Una gran parte de los empresarios sigue siendo muy pesimista. Como lo son los Gobiernos autonómicos, en especial los gobernados por el Partido Popular y los nacionalistas, que exigen al Ejecutivo de Pedro Sánchez medidas claras.

Presentación de resultados

Pero esta semana será también muy importante para conocer que piensa y cómo se plantea el futuro del sector financiero. El primer banco español y europeo, y uno de los grandes del mundo, el Santander, presenta los resultados del primer trimestre este martes. Con ser importantes estas cuentas, los mercados y los accionistas esperan conocer el análisis que haga de la situación su consejero delegado, José Antonio Álvarez. Como ya se ha convertido en costumbre desde el inicio del confinamiento (en otros casos, mucho antes), la entidad mantendrá el contacto con los medios por videoconferencia.

La atención estará centrada en saber las provisiones que tiene previsto realizar la entidad. Las decididas por los grandes de la banca norteamericana, que han dado a conocer sus resultados la pasada semana, hacen prever que las cantidades reservadas se van a multiplicar de forma exponencial. No está claro qué sucederá con el reparto de dividendo con cargo al año en curso, como tampoco lo han aclarado los seis grandes de EEUU.

En cuanto a los planes económicos del Gobierno español, su vicepresidenta cuarta, Nadia Calviño, ha adelantado que el martes dará a conocer las líneas maestras del programa para ir recuperando la actividad económica. Es la semana de la clarificación en la que el Ejecutivo tratará de responder a las duras críticas de una parte del empresariado.

El presidente del Círculo de Empresarios, John de Zulueta Greenebaum, ha reiterado la idea principal de su inicial crítica al gabinete de Pedro Sánchez, insistiendo en que “la ineptitud del Gobierno tiene un coste muy alto en vidas humanas y empresas”.

Le respondía la vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, durante la rueda de prensa habitual diaria de un miembro del Ejecutivo, según la cual el Gobierno mantiene contacto permanente con los agentes sociales y sindicatos, empresas y sectores, para identificar las salidas más recomendables, con mayor potencial de empleo y recuperación, en especial para los más vulnerables.

Bien es cierto que Ribera no precisó a qué acuerdos se puede haber llegado con empresarios y sindicatos de cara al plan de desescalada que tiene previsto aprobar este martes el Gobierno y que considera como el primer paso indispensable, que permitirá ir recuperando espacios para la actividad económica y la vida de los ciudadanos.

Declaraciones grandilocuentes

Como es habitual en el Ejecutivo a la hora de pronunciarse sobre su hoja de ruta para la reactivación económica, Ribera se ha mantenido en el ámbito de las declaraciones grandilocuentes, hablando de que se abre un horizonte más esperanzador, en el que se debe consolidar y potenciar la capacidad del sistema nacional de salud al tiempo que se recupera la actividad económica, pero sin más precisiones.

Admite la propia representante del Ejecutivo ante las generalidades del plan que va a ser necesario un tiempo de aprendizaje de la nueva normalidad en el que deberán instalarse el comercio minorista, la hostelería o la restauración, sectores que según la ministra ya están viendo cómo trabajar de modo seguro.

Preocupación del sector turístico

Representantes del sector hostelero hacían llegar al Rey su preocupación el viernes de la pasada semana y manifestaban su temor de que unos 40.000 establecimientos podrían no sobrevivir a la crisis, dejando el Estado de percibir unos 5.000 millones por IVA y 3.500 millones más en contribuciones a la Seguridad Social. Como dato adicional, el sector recordaba que la hostelería en España supone más del 6 % del PIB y un volumen de negocio de más de 123.600 millones de euros.

En el mismo sentido el presidente del ejecutivo andaluz, Juan Manuel Moreno, anunciaba este domingo que remitirá este lunes al Gobierno su plan de desconfinamiento para retomar parte de la actividad económica en mayo, con la apertura de comercios, peluquerías, bares y restaurantes.

Su plan está ya detallado. Defiende permitir celebraciones religiosas desde el 3 de mayo, abrir peluquerías y comercios desde el día 11, que se puedan celebrar funerales sin velatorio desde el 18 y volver a bares y restaurantes desde el 25 de mayo.

Criterios claros desde Galicia

Por su parte, el presidente de la Xunta gallega, Alberto Núñez Feijóo, se ha manifestado en términos más genéricos tras el encuentro mantenido por videoconferencia con Pedro Sánchez y le ha reclamado "criterios claros" y agilidad en la recuperación de la actividad para evitar que la situación sanitaria pueda derivar en una "pandemia económica y social”.

El mismo día que el Ejecutivo debe presentar su primer proyecto para reactivar la economía y el primer banco del país hace su análisis de la situación del sector financiero, el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, responderá a las dudas sobre la última comunicación del Ejecutivo comunitario sobre la facilitación de préstamos bancarios en el contexto del COVID-19, lo que ha generado muchas dudas sobre la eficacia de las decisiones de Bruselas a cuya falta de precisión señalan no pocos la espectacular caída de los índices de confianza conocidos la pasada semana.

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