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Berkeley, futuro en cuarentena

Después de tocar fondo en marzo, las ac­ciones de Berkeley han vuelto a des­puntar du­rante el mes de abril pen­diente de los avances para ob­tener las apro­ba­ciones re­que­ridas para co­menzar la cons­truc­ción de la mina de uranio en Salamanca y su pos­te­rior puesta en pro­duc­ción.

Pese a las reticencias oficiales, la compañía sigue buscando vías de colaboración con las autoridades pertinentes de manera colaborativa con el objetivo de facilitar una resolución favorable para su proyecto.

Para ello, los ejecutivos españoles del grupo se han reunido y han mantenido un diálogo constructivo con funcionarios del Consejo de Seguridad Nuclear, el Gobierno Regional de Castilla y León, y el Municipio de Retortillo durante el trimestre. A fines de marzo, la compañía presentó formalmente la documentación oficial actualizada en relación con la autorización de construcción. Queda así pendiente del informe final por parte de un equipo técnico y su presentación a la junta del Consejo de Seguridad para su ratificación.

Entre tanto, el Municipio de Retortillo, donde se ubica la mina, sigue trabajando para avanzar en el procesamiento de la solicitud la licencia urbanística solicitada por la sociedad. La decisión final, sin embargo, tendrá que esperar; pues, con el estado de alarma, el Gobierno español ha suspendido el plazo para todos los procedimientos administrativos y judiciales.

El mercado de uranio, por su parte, sigue haciendo atractiva la apuesta de Berkeley por esta mina. Él precio ha superado en estos días los 32,5 dólares por cada libra de uranio debido a la incertidumbre en torno a los impactos de covid-19 en la cadena de suministro de combustible nuclear. Esto representa un aumento del 30% en el precio anual de uranio tras anunciarse interrupciones de suministro por varios productores importantes de uranio, incluidos Kazatomprom y Cameco, debido a la evolución de la pandemia.

En este sentido, los analistas esperan un mayor endurecimiento de las condiciones del mercado a medida que el actual déficit estructural de oferta en el mercado mundial de uranio se ve exacerbado por los problemas de suministro.

A la espera de noticias, aunque en los patios de operaciones hay pocos que se muestren optimistas de cara a una respuesta favorable por parte del Gobierno, las acciones de Berkeley han despuntado en el mes de abril con un alza del 30%, lo que ha reducido su balance negativo anual por debajo del 10%. Esta reacción, sin embargo, se mantiene en cuarentena a la espera de noticias más favorables.

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