En los úl­timos 10 días han subido po­si­ciones en siete com­pañías dentro y fuera del Ibex

Fondos oportunistas y estables pasan a la acción en bolsa en temporada de resultados

La irrup­ción de Citadel en Repsol o la 'rentrée' de Santander en CAF des­tacan sobre el resto

Repsol
Repsol

Los grandes fondos han des­per­tado en la se­gunda mitad de abril. En los 10 úl­timos días han em­pe­zado a mo­verse en un se­lecto grupo de com­pañías es­paño­las, con com­pras de ac­ciones en al­gunos casos muy sig­ni­fi­ca­ti­vas. Tras un largo pa­rón, estos in­ver­sores es­ta­bles en al­gunos casos y opor­tu­nistas en otros toman po­si­ciones en pleno co­mienzo de una de las tem­po­radas de re­sul­tados más atí­picas de la his­toria por la irrup­ción del co­ro­na­vi­rus.

La fuerte caída de los precios en plena crisis del Covid-19 ha despertado el interés de los gestores que opinan que los descensos han ido más allá de lo razonable. Es el caso de Citadel, que ha aflorado el 1,05% de Repsol, un paquete valorado en unos 120 millones de euros. El fondo liderado por el magnate estadounidense Kenneth Griffin tiene un perfil muy especulativo y es uno de los vehículos oportunistas más activos del mundo.

Citadel también ha doblado recientemente su participación en otra empresas en apuros en bolsa como IAG, donde ha superado el 2%. En la aerolínea también ha subido posiciones estos últimos días Lansdowne, que en lo que va de año ha elevado su participacion en IAG más de un punto porcentual, ya por encima del 5%. La petrolera y la aerolínea caen más de un 40% y más de un 60% en bolsa respectivamente a punto de terminar el primer cuatrimestre.

Pero también hay mucho movimiento fuera de las grandes corporaciones. En el mercado continuo, lo más destacado es que los fondos de Banco Santander vuelven a apostar por fuerte por el fabricante de trenes guipuzcoano CAF. Por primera vez desde 2016, vuelven a tener más del 3% del capital de una compañía que en un año ha caído desde los 45 (máximo del último lustro) hasta los 30 euros, el nivel más bajo de los últimos cuatro años.

"Hay empresas con extraordinarios fundamentales que se han quedado ancladas en bolsa en unas valoraciones muy, muy pobres. Aunque no se puede calificar de masiva su entrada, algunos fondos sí están apostando por estas compañías buenas, con grandes cuotas de mercado y muy prestigiosas en sus sectores, apostando por una reacción a medio plazo. Hay fondos con vocación de permanencia que están realizando compras selectivas", señalan fuentes bursátiles.

Es el caso de Applus, que se ha visto obligada a cancelar el dividendo y pierde más del 50% en bolsa en lo que va de año. DWS ha subido su participación desde el 4,9% hasta el 5,6%, mientras que el estadounidense Invesco ha superado el listón del 2%. Otra empresa muy donde ha habido movimiento es Realia, donde el fondo Polygon ha crecido en el capital desde el 8% hastra el 9% a través de productos derivados. Mientras, Norges Bank eleva su participación en Acerinox desde el 2,93% al 3,16%.

Otro inversor muy activo es la aseguradora Santalucía, que está poniendo el foco en el sector financiero. Si en marzo afloró un 3% de Unicaja, ahora ha repetido la jugada, por el mismo porcentaje, en el capital del banco de inversión independiente Alantra, donde se convierte en accionista significativo justo cuando el valor se desploma hasta los niveles más bajos del año y retrocede hasta las cotas más bajas desde el primer trimestre de 2019.

Aunque la ofensiva compradora no es en absoluto generalizada y en paralelo se están produciendo ventas (con menor intensidad) en otras empresas, lo cierto es que los inversores empiezan a despertar en un mercado bursátil español tocado que ya se ha situado a la cola de Europa en 2020 en términos de rentabilidad.

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