ANÁLISIS

Sánchez se aferra a los planes eu­ro­peos de re­cu­pe­ra­ción como su prin­cipal tabla de sal­va­ción

UE: no habrá fondo por ahora, pero sí 540.000 millones para empresas, salarios y deuda

El Tesoro es­pañol, a la es­pera del fondo, cambia su ape­la­ción al mer­cado a través de emi­siones sin­di­cadas ante su en­ca­re­ci­miento

Tesoro
Tesoro

Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países de la Unión Europea han apro­bado en su cuarta Cumbre por vi­deo­con­fe­rencia la pro­puesta del Eurogrupo de des­tinar 540.000 mi­llones de euros con el triple ob­je­tivo de ayudar a los tra­ba­ja­do­res, em­presas y ga­ran­tizar la sol­vencia de la deuda so­be­rana de sus miem­bros. Pero este con­sejo ha apla­zado la crea­ción del fondo de re­lan­za­miento para el que se es­timan unos re­cursos de entre 1 y 2 bi­llones de eu­ros, que pro­po­nían los países del Sur.

Según el presidente del Consejo, Charles Michel, las medidas serán efectivas a partir del próximo 1 de junio. Las decisiones llegan en un momento de creciente tensión sobre la deuda española, hasta el punto de que el Tesoro ha optado por la financiación a través de emisiones sindicadas y abandonar la apelación habitual a los mercados.

Tras el acuerdo de este jueves, España podrá disponer de unos 25.000 millones de euros para el apoyo de la financiación de la deuda, cuya prima ha sufrido tensiones en los últimos días hasta llegar a su nivel más alto en los cuatro últimos años, aunque el Gobierno ha anunciado que no acudirá a la misma porque hasta el momento le resulta más barato financiarse a través de las emisiones del Tesoro.

Falta por conocer cuál será la reacción de los mercados de deuda este último día de la semana, una vez que el Consejo no ha concretado en qué consistirá el gran fondo de recuperación europeo, aunque si ha dejado marcadas unas líneas.

Con todo, el jueves ha sido un buen día para la deuda española. Tras la decisión del Banco Central Europeo de comprometerse a comprar incluso bonos de baja calificación y el anuncio del Consejo el diferencial ha mejorado respecto del bono alemán a 10 años en 9 puntos básicos.

Falta por saber si este comportamiento perdurará una vez que analicen la mencionada decisión genérica del Consejo que ha acordado continuar con los trabajos necesarios para la creación de un fondo específico dedicado a la recuperación económica europea tras la crisis provocada por el coronavirus.

Aunque no se menciona ninguna cifra, Michel ha precisado a través de Twitter, que el fondo estará de acuerdo con las necesidades, la urgencia y que será lo suficientemente ambicioso para afrontar la gravedad de la crisis.

En clara alusión a las pretensiones de los países más afectados, y en concreto a la propuesta española de crear un fondo de 1,5 billones, Michel ha aludido a que en el destino de los fondos se tendrán en cuenta tanto los sectores como las zonas geográficas más afectadas por la crisis.

Ni el presidente del Consejo, ni la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen han precisado cual podrá ser la cuantía total de este fondo que fuentes europarlamentarias dan por hecho que oscilará entre uno y dos billones de euros.

Fuentes diplomáticas han precisado a Capitalmadrid.com que desde la Comisión Europea se están preparando diversos escenarios que contemplarán tres escenarios distintos sobre la eventual permanencia de la crisis del coronavirus en el tiempo, de cara a su propuesta al Consejo,

Así la cuantía del fondo estará vinculada a la duración de la crisis y a los eventuales efectos que pueda tener en los distintos sectores económicos de cada uno de los países miembros de la Unión.

Ahora todo queda en manos de la diligencia de que sea capaz de aplicar el equipo de la presidenta de la Comisión Europea para que tengan preparado el plan para las próximas semanas. Pese a liviandad de lo acordado de cara al futuro fondo de reconstrucción europeo, la Eurocumbre de hoy, puede no haber supuesto una pérdida de tiempo para las necesidades españolas. Sobre todo, para reducir la presión sobre la deuda.

La tensión en las últimas jornadas ha sido enorme, sufriendo las emisiones un importante aumento de los costes de financiación, a pesar de todas las medidas de apoyo anunciadas por la presidenta del Banco Central Europeo, la última de ellas adoptada el miércoles para no hipotecar el futuro de las actuaciones del propio emisor comunitario a las calificaciones de riesgo que realicen las agencias.

Esta es la razón por la que el Tesoro público lanzó el miércoles una nueva emisión sindicada a 10 años de deuda pública para anticiparse a lo que pueda pasar con el encarecimiento de las emisiones. Era la segunda en el plazo de un mes, la realizada a 7 años el pasado mes de marzo.

Es una incógnita cómo va a evolucionar la presión sobre la deuda española e italiana hasta que se conozca el detalle del proyecto de la Comisión, previsiblemente la próxima semana. Si el anuncio de Bruselas, que según fuentes parlamentarias europeas está muy avanzado, incluyera una cifra similar a lo que es doblar el presupuesto comunitario, se podría producir de una importante relajación de la presión sobre nuestra deuda.

Aunque el ministerio ha hablado de una sobre demanda de la emisión sindicada y de una buena acogida, los cálculos de los costes al final del ejercicio, para el que hay previsto emitir algo más de 195.600 millones de euros, podrían dispararse con el riesgo de no poder honrar todos los compromisos del Ejecutivo.

A esta relajación sobre la deuda han ayudado las declaraciones de la canciller alemana, Angela Merkel, al asegurar que Alemania está dispuesta a hacer aportes temporales más elevados al presupuesto europeo para ayudar a los socios más afectados por la pandemia del coronavirus.

No ha habido, como estaba previsto, ningún acuerdo concreto sobre el fondo europeo de recuperación, pero el hecho de que lo haya dejado por escrito en un tuit personal el Presidente del Consejo, se considera ya un paso no despreciable.

Está en juego el futuro de la Unión Europea, pero en el caso de España está en juego también su capacidad para no tener que afrontar una suspensión de pagos.

Artículos relacionados