Monitor de Latinoamérica

El país, que pre­veía crecer el 5%, re­gis­trará es­tan­ca­miento o re­ce­sión en 2020

La pandemia oscurece la estrella de la economía dominicana

Las más de 160 em­presas es­pañolas en el país su­fren el golpe eco­nó­mico

República Dominicana
República Dominicana

Negro pa­no­rama para la República Dominicana, el país ca­ri­beño que es­taba lla­mado a ser en 2020 líder del cre­ci­miento re­gio­nal, según los pro­nós­ticos de los entes glo­ba­les, que pre­veían un avance del 4,7%-5%. Pero, como en otros paí­ses, la pan­demia de COVID-19 ha trun­cado las ex­pec­ta­tivas de una eco­nomía pa­ra­li­zada, en cam­paña pre­si­den­cial y que se di­rige al es­tan­ca­miento. Un golpe que su­fren las firmas es­paño­las.

España es el tercer inversor en Dominicana y el primero en turismo, sector que es motor del país (8% del PIB) y ahora en suspenso ‘sine die’ por una crisis que impacta también gravemente en el comercio, remesas e inversión exterior.

El Banco Mundial prevé crecimiento cero en Dominicana en 2020 debido al COVID-19, pero cree que eludirá la recesión que sufrirán casi todos los países del área, mientras que el FMI, más pesimista, pronostica que el PIB caerá el 1%, para remontar al 4% en 2021. Mientras, economistas locales otean que la pandemia reste al PIB entre 1,5 y 2 puntos porcentuales. Retroceso global de economía y comercio; caída de IED; disminución de remesas; salida de capitales; cierre total de la actividad turística y descenso de la fabril pasarán factura a un país que creció el 5% en los dos primeros meses de este año y que en 2019 registró un avance de la IED del 18,8%, a 3.013 millones de dólares, cifra que podría bajar a 2.561 millones este año. El BM otea que la deuda pase del 40,4% al 45,3% en 2020 y que el déficit fiscal lo haga del 2,2% al 4,7% del PIB, con una pérdida de recaudación del 2,3% al 3% del PIB.

El turismo, dañado por el cierre de fronteras aéreas, marítimas y terrestres por la crisis, es vital para Dominicana, país al que aportó 7.600 millones de dólares en 2020 y un sector que va más allá de su peso en el PIB, al representar el 67% de las exportaciones totales; dar empleo a 728.500 personas (16% del empleo total), de ellos 350.000 directamente (7%) y adquirir el 45% de sus insumos de proveedores locales (en 2019 los hoteleros compraron por 870 millones al sector agropecuario). El turismo es ya la segunda fuente de ingresos tras las exportaciones y aporta el 37,4% de las divisas, además de ser uno de los grandes destinos de la IED (3.739 millones en 2012-18).

Hundimiento del turismo

El impacto negativo en el turismo no es aislado y tendrá efectos en agricultura, manufactura, construcción y servicios. Analistas dominicanos esperan una reducción de cerca del 30% de los ingresos por turismo en 2020, equivalente al 2,3% del PIB, estimando un escenario medio de una duración de epidemia de 9 meses. En el mejor de los casos, la pérdida representaría el 0,8% del PIB y en el peor, el 6,1% del PIB, con una gran pérdida añadida de ingresos fiscales.

La Cepal ya ha alertado de que la actividad turística en el Caribe puede caer un 25%, y junto con BM y BID prevén un duro golpe a un sector donde España es la reina, con una veintena de cadenas (Barceló, Ríu, Meliá, Bahía Príncipe, Iberostar, Sirenis, Piñero, Club Caribe, Fiesta, NH, H10, Majestic, Catalonia, Occidental, Princess, Soltour, BeLive-Globalia, Paladium, BlueBay, Martinon) ahora con las puertas cerradas, y el aporte de Air Europa e Iberia, hoy en proceso de fusión y golpeadas por la crisis. Las hoteleras españolas copan el 65% de las 80.000 habitaciones de hotel. Relevante es también la inversión en inmobiliario, energía y finanzas, con firmas como Sabadell, Mapfre, Acciona, Naturgy, Siemens-Gamesa, Inypsa, Elecnor, Mango e Inditex. España es el cuarto inversor, con un stock de 3.800 millones y más de 160 empresas.

El presidente Medina, tras fijar medidas de ‘amnistía fiscal’ para el sector turístico, decretó el 20 de marzo el cierre de los alojamientos (en el país hay 826 hoteles, con más de 84.000 habitaciones), clausura que en cualquier caso venía sucediéndose ante la falta de actividad y operación por falta de visitantes tras las medidas globales contra el virus. Santo Domingo confía en que el turismo, muy resiliente, se recobre una vez más rápidamente tras la crisis.

Elecciones presidenciales retrasadas Además, la economía se ve acosada por la caída del comercio exterior y de la llegada de remesas de emigrantes, sus otros dos grandes pulmones junto con la IED, a lo que hay que sumar el alza del gasto público para combatir el virus. En un momento en el que la Unctad predice una severa caída mundial tanto de comercio como de IED, y en el que se prevé recesión global, en el que China sufre y EEUU, gran socio comercial (41% de las importaciones y destino del 55% de la exportación) es el foco de la pandemia, se atisba un gran deterioro de los intercambios. La exportación dominicana creció el 2,8% en 2019, a 11.218 millones y podría bajar el 1% en 2020 en el escenario más optimista. Dominicana recibió en 2019 en remesas el 23% del total de sus ingresos en divisas, 3.683 millones, procedentes de EEUU (76.6%), España (10.2%) e Italia (1,2%), tres de los países hoy más afectados por el virus.

Así las cosas, Dominicana necesitará recursos adicionales para capear el temporal, más allá de los disponibles como líneas de créditos y cuota financiera en organismos. Hay acuerdo ya para un préstamo por 150 millones del BM, dispone de 312 millones del 50% de su cuota en el FMI y el BID ha fijado un apoyo de 2.800 millones para la subregión. Con todo, el Gobierno, que ha anunciado medidas de ayudas a empresas, microempresarios y ciudadanos y un plan para reactivar la economía, ve aún margen para afrontar el impacto de la pandemia, ya que el país tiene reservas internacionales netas para cubrir tres meses y medio de importaciones: 9.300 millones. Dominicana es el país que más sufre el virus en Centroamérica: 4.680 contagiados y 226 fallecidos.

De momento, la crisis ha hecho aplazar las presidenciales fijadas para el 17 de mayo, hasta el 5 de julio, tras unas locales en marzo en las que triunfó la oposición y que llevaron a Carolina Mejía, del PRM, a ser la primera alcaldesa de Santo Domingo. En la liza presidencial compiten dos empresarios adinerados, el oficialista Gonzalo Castillo (PLD) y el opositor Luis Abinader (PRM), quien parte como favorito en los sondeos.

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