Exceltur prevé una caída de más del 80% de in­gresos en 2020 res­pecto al an­te­rior ejer­cicio

Industria del turismo: entre una deuda a largo plazo y el cierre definitivo

El Banco de España es­tima que la caída de la ac­ti­vidad tu­rís­tica se si­tuaría en más del 12% del PIB

Turismo de calidad
Turismo de calidad

Abocadas a una crisis sin pre­ce­dentes por la pan­demia del co­ro­na­vi­rus, las com­pañías del sector tu­rís­tico re­gis­tran una caída de la ac­ti­vidad del 81,4% en lo que va de año y, en el peor de los es­ce­na­rios, puede obligar a mu­chas em­presas a bajar la per­siana ante la im­po­si­bi­lidad de au­mentar su deuda para fi­nan­ciar su inac­ti­vi­dad. La pa­tronal Exceltur es­tima que el coste de la pan­demia para un sector que re­pre­senta casi un 14% del PIB po­dría ser de 124.150 mi­llones de eu­ros, al que se pro­nos­tica una caída de ac­ti­vidad sin pre­ce­den­tes.

Las dudas sobre cuánto tiempo va a durar la paralización de la actividad está provocando que estas empresas ya tengan sobre la mesa algunas alternativas para hacer que sus planes de supervivencia y saneamiento funcionen. Y todas ellas pasan por el aumento del endeudamiento y el traslado de su financiación a futuro, a veces perpetuo. Se trata de afrontar un cierre total de su actividad hasta finales de año mientras las vacaciones de verano ya se dan por perdidas por parte de las compañías.

Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, señalaba recientemente la posibilidad de que la desescalada del confinamiento sería más tardía para las empresas de la actividad turística. Según Díaz, se está planteando que el sector pueda recuperar solo cierta normalidad a finales de año. Todo con el fin de evitar rebrotes del Covid-19.

Para compensar este escenario, la portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunció este lunes que el sector turístico tendrá un plan concreto de revitalización ante la crisis provocada por la pandemia.

En la habitual rueda de prensa telemática, Montero desveló que habrá "planes especiales" para los sectores donde la crisis "tenga más profundidad" y que sufran "más tiempo de incapacidad", como es el caso del turismo, un sector que, dijo, "es tan importante para el PIB" que hay "que intentar superar esta situación en el menor plazo" posible.

La patronal Exceltur ha estimado que el coste en el año podría ser de 124.150 millones de euros, lo que supondría una caída del 81,4% respecto al año pasado.

Ni bueno ni malo, malísimo

El mejor de los supuestos no es muy esperanzador: si las restricciones se mantuvieran durante tres meses (comenzando el cierre en marzo), que durasen hasta finales de junio, el varapalo económico sería de dimensiones que hasta la fecha se desconoce. El turismo se enfrentaría a un descenso de los ingresos de 92.556 millones de euros: un 60,7% de la actividad total, según Exceltur.

Tal y como expone la patronal, el sector atraviesa momentos de “tremenda incertidumbre” no solo por las prórrogas del estado de alarma, ampliado hasta el 10 de mayo, sino por las condiciones de apertura que sufrirán los establecimientos de ocio una vez se dé por concluida la cuarentena.

De igual modo, el último informe del Banco de España tampoco es esperanzador para el sector turístico, tras pronosticar un retroceso del 12,4% en la actividad del PIB en 2020. Y es que observa una caída drástica de la demanda de esta actividad. Advierte, además, de que la pérdida de rentas de hogares y empresas “lleva a una reducción de su gasto corriente, paliada por las moratorias y avales que, no obstante, dan lugar a compromisos de pagos futuros y, por tanto, a una menor capacidad de acometer decisiones de consumo en inversión en el medio plazo”.

Echar el cierre ante la falta de liquidez

En este escenario tan caótico, la necesidad de liquidez es clave para afrontar los próximos meses, una vez que se haya controlado la pandemia. El levantamiento paulatino y tardío de las restricciones cae como una losa sobre las empresas del sector, tanto grandes como medianas y pequeñas.

Gabriel Escarrer, consejero delegado del grupo Meliá, afirma que van camino de perder unos 100.000 millones de euros de facturación: “Mientras no haya una vacuna contra el coronavirus, el turismo va a estar muy tocado”. “Para alcanzarla se necesita un año con lo que hasta noviembre, diciembre o enero el negocio no podrá empezar a recuperarse”, expone.

Otras pymes del sector se pueden ver altamente perjudicadas. Fuentes hoteleras, sin ir más lejos, señalan que muchos negocios “se tendrán que ver obligadas a echar el cierre” por la imposibilidad de “apalancarse en mayor medida” y afrontar un ejercicio con “ingresos residuales”.

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