La ratio se había re­du­cido hasta el 4,8% en enero, lejos del 13,6% al­can­zado en 2013

Las negras previsiones del BdE y FMI reavivan el fantasma de la morosidad en la banca

Las mo­ra­to­rias y los cré­ditos ava­lados tan sólo su­ponen un pa­lia­tivo en el corto plazo

FMI
FMI

Poco antes de que el Banco de España ofrezca el dato de mo­ro­sidad en fe­brero y casi en vís­peras de que se inicie la pre­sen­ta­ción de los re­sul­tados del primer tri­mestre de la banca, las dis­tintas pre­vi­siones ma­cro­eco­nó­micas de or­ga­nismos na­cio­nales e in­ter­na­cio­nales apuntan a una reapa­ri­ción de la te­mida mo­ro­sidad por parte de un sector fi­nan­ciero que en los úl­timos años ha te­nido que di­gerir las ele­vadas ra­tios al­can­zadas tras el pin­chazo de la bur­buja in­mo­bi­lia­ria.

Todas las previsiones sobre el impacto de la crisis sanitaria en la economía son demasiado prematuras y todo dependerá de la duración del confinamiento de la población, como ha reconocido el propio Banco de España en sus últimas previsiones que apuntan de un desplome del PIB de hasta un 13,6%.

Los cálculos del organismo gobernado por Pablo Hernández de Cos son mucho más pesimistas sobre la economía española que las realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque en cualquier caso apuntan a unos escenarios en los que el fantasma de la morosidad bancaria vuelve a asomarse.

Según los últimos datos del propio Banco de España, y en vísperas de que ofrezca la cifra correspondiente al mes de febrero, la morosidad de la banca española se había reducido en enero hasta el 4,8%, un porcentaje ya alejado del máximo del 13,6% alcanzado en 2013 y que se mantuvo en los dos dígitos en los dos ejercicios posteriores.

Aquellos picos de morosidad alcanzados por los bancos españoles se produjeron por la crisis financiera y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Bankinter fue una de las entidades que mejor capeó esa situación, con una morosidad muy por debajo de la media y será el primero de los bancos en ofrecer el 23 de abril sus resultados del primer trimestre.

Tanto por su reducida morosidad como por el limitado impacto del confinamiento en la segunda mitad de marzo, la ratio que ofrezca Bankinter no será demasiado significativa por el momento, al igual que ocurrirá con las cuentas del primer trimestre del resto de los principales bancos nacionales.

En cualquier caso, las explicaciones de su consejera delegada, María Dolores Dancausa, ya pueden ofrecer algunas pistas sobre cómo se encara el impacto de la pandemia tanto en su negocio como en el volumen de provisiones que puedan anteponer las distintas entidades bancarias a los resultados para hacer frente al fantasma de la morosidad.

Algunos estudios y estimaciones ya apuntan que la mayoría de los bancos incrementarán esas provisiones para afrontar impagos en los créditos concedidos a sus clientes, unos colchones prudenciales que se han reducido en los últimos ejercicios una vez que se daba por superada la elevada morosidad de la anterior crisis.

Riesgo a medio plazo

La moratoria hipotecaria y de consumo asumida por la banca, al igual que los créditos avalados por el Estado para pymes y autónomos mediante las líneas del ICO, evitarán que se produzca un repunte significativo de la morosidad a corto plazo para el conjunto de la banca española.

Otra cuestión, y como advierte de manera velada el Banco de España en su último informe, es que esas deudas de particulares y empresas deberán afrontarse a medio plazo, cuando las medidas de confinamiento sean menos estrictas y se pueda volver a una cierta normalidad que permita una cierta recuperación económica.

Los escenarios más pesimistas tanto de los organismos nacionales o internacionales apuntan a que una proporción significativa de empresas (a las que se sumarían particulares por la pérdida de sus empleos) entrarían en dificultades de liquidez y solvencia.

La incertidumbre es "muy elevada", como reconoce el Banco de España, por lo que cualquier previsión sobre el impacto de la crisis sanitaria tanto en la evolución económica como en las cuentas de los bancos debe tener la consideración de provisional. En cualquier caso, la prudencia se impone en todos los ámbitos.

Artículos relacionados