ANÁLISIS

Se habla de entro uno y dos bi­llones de euros para la re­cons­truc­ción

Los eurobonos propuestos por el Parlamento Europeo dejan a España vulnerable a su deuda

La Cumbre Europea de­ci­dirá este jueves entre las ideas del Eurogrupo y los eu­ro­bonos del ór­gano co­mu­ni­tario

Parlamento Europeo
Parlamento Europeo

La pro­puesta de eu­ro­bonos del Parlamento Europeo, apro­bada con ur­gencia el viernes pa­sado y que se de­ba­tirá en el Consejo Europeo este jue­ves, no libra a España de los riesgos de­ri­vados de la fi­nan­cia­ción de su in­gente deuda pú­blica. En el texto no se men­ciona nin­guna can­ti­dad, pero de­pen­diendo de la du­ra­ción de la pan­de­mia, las ne­ce­si­dades es­ti­madas para la re­cons­truc­ción eu­ropea po­drían os­cilar entre uno o dos bi­llones de eu­ros. Una parte pro­por­cional sería para España, in­su­fi­ciente en cual­quier caso para atender las obli­ga­ciones eco­nó­micas y so­ciales que está anun­ciando el Gobierno de Pedro Sánchez.

Aprobada en el pleno pasadas las cuatro de la tarde del viernes, en una sesión extraordinaria, por 395 votos a favor, 171 en contra y 128 abstenciones, la resolución fue acordada por conservadores, socialistas y liberales y se solicitaba al Consejo que diseñera un plan de reconstrucción para Europa frente a la crisis generada por el coronavirus.

Pese a la importancia de la cifra -entre un billón y dos billones de euros, según calculan los expertos- no parece exagerada la estimación si se tiene en cuenta que el Fondo Monetario Internacional considera que el mundo ha perdido ya unos 9 billones de dólares a consecuencia de la globalización de la pandemia.

La ausencia de concreción fue una de las condiciones que impusieron los diputados de una parte del grupo conservador, sobre todo los cristianodemócratas alemanes, para dar su visto bueno a la iniciativa de los liberales, de los que forma parte Ciudadanos en el Parlamento Europeo y cuyo líder español, Luis Garicano, ha sido uno de los principales promotores de la iniciativa.

El programa de reconstrucción exigiría unas ingentes inversiones de recursos que, de acuerdo con la resolución del Parlamento Europeo, deberían financiarse mediante deuda emitida por alguna de las instituciones de la Unión Europea. Lo pueden hacer. Ya hay instituciones como el MEDE que emiten sus propios bonos para financiar a los Estados que se lo piden.

En este caso podría ser la Comisión Europea quien lo hiciera. El texto de la Eurocámara habla de "bonos de recuperación garantizados por el presupuesto de la Unión". Y añade que el “paquete no debe implicar la mutualización de la deuda existente y ha de orientarse a inversiones futuras" para evitar malentendidos con los coronabonos que quedan así excluidos, al menos de momento.

Plan de relanzamiento

Como se ve, se trata de financiar un eventual plan de relanzamiento conjunto de las economías de los países de la eurozona. Pero no se trata de una asistencia a ningún Estado concreto miembro de la Unión para tratar de resolver los problemas de deuda que pudieran tener.

Entre ellos evidentemente está el caso de España, que se encuentra entre los más endeudados, junto a Italia y Francia y que llegado el caso podrían tener que afrontar un eventual problema de suspensión de pagos.

En fecha reciente, José Carlos Díez, economista que elaboró el programa económico de la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, cuando presentó su candidatura a la secretaría general del PSOE (es decir que no se trata de ningún peligroso liberal), ha planteado el problema con sencillez pero con crudeza.

De forma clara recuerda que España “necesita emitir este año unos 300.000 millones de euros de deuda pública para afrontar sus obligaciones. El BCE comprará unos 100.000, la banca puede comprar otros 100.000”. Ante las necesidades de otros 100.000 millones, el profesor de Economía advierte de que “o convencemos a los inversores para que compren otros 100.000 o no habrá dinero para pagar las medidas del Gobierno”.

La advertencia no debe caer en saco roto. Las importantes medidas adoptadas por el Eurogrupo el pasado 9 de abril que vendrían a poner a disposición de los Estados miembros unos 500.000 millones de euros están pendientes de que las ratifique el Consejo Europeo del próximo jueves que volverá a celebrarse por video conferencia a partir de las 15:00h. Pero España solo podría aspirar a recibir unos 25.000 millones del MEDE. En caso de dificultad, todavía nos faltarían otros 75.000.

De cara a la tranquilidad de los mercados serán muy importantes las decisiones que se adopten este miércoles. No es urgente que se aprueben los coronabonos, como sigue pretendiendo Italia, que darían mucha tranquilidad de cara a la resolución del problema de la deuda española. Pero el Consejo tiene que tomar decisiones para que los mercados no encarezcan sus condiciones de financiación de la deuda pública, que hoy sigue financiándose en condiciones muy ventajosas gracias a la actuación del Banco Central Europeo.

La convocatoria por parte del presidente del Consejo, el belga Charles Michel, vuelve a dejar completamente abiertas las medidas que puedan adoptarse. Sed repite lo sucedido hace unas semanas. En el orden del día enviado a los ejecutivos de los países miembros solo se habla de debatir eventuales medidas para afrontar la crisis provocada por la pandemia del Covid-19.

Pero es el momento de adoptar medidas concretas. No se trata de lanzar mensajes de buena voluntad. En esto el Gobierno de Pedro Sánchez lleva la delantera: en los aproximadamente 40 días de reclusión el Ejecutivo ha aprobado más de 20 decretos con carácter económico, frente a cinco en Francia y tres en Alemania. No por ello estamos mejor que en los países mencionados. La sobrerreacción no conlleva obligatoriamente la eficacia de las normas.

Es el momento de anticiparse. De no tomar decisiones ahora no se pueden descartar reacciones en cadena que dificulten el proceso de financiación de la economía. Hasta ahora las únicas medidas que realmente existen son las disposiciones adoptadas por el Banco Central Europeo. Existen los 750.000 millones del Programa de Compras de Emergencia Pandémica, aunque los bancos consideran que deben efectuarse algunos ajustes para las mejores condiciones de la utilización estos recursos, estos existen, como existen las decisiones adoptadas por los Estados miembros.

Pero empresarios y trabajadores no saben como beneficiarse del programa SURE que tantas veces ha sido anunciado a bombo y plantillo por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

El programa SURE de la Comisión Europea, es todavía una propuesta de creación de un instrumento de solidaridad de 100.000 millones de euros, para ayudar a los trabajadores a mantener sus ingresos y a las empresas a mantenerse a flote, pero nadie sabe dónde está la ventanilla para pedirlo. Tampoco existen las nuevas medidas del Banco Europeo de Inversiones.

El Consejo no debe dejar pasar más tiempo sin actuar. A la vista del pánico de los mercados por la contratación al contado, su respuesta no ha estado a la altura de la gravedad de la crisis. Si las dudas de los mercados sobre la renta variable se trasladaran también a las emisiones de deuda pública europea, la ineficacia política de los líderes europeos tendrá consecuencias todavía más dolorosas en un momento en que ya se contabilizan más de 100.000 fallecidos en Europa.

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