Monitor de Latinoamérica

España, entre los grandes in­ver­sores en un área que su­frirá un “choque bru­tal”

Temor empresarial a otra ‘década perdida’ en Latam

El PIB re­gional caería del 4,8% al 5,5% en 2020, según FMI, BM, BID y Cepal

Cepal.
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La de­riva eco­nó­mica de Latam, de­bida a la pan­demia del co­vi­d-19 que golpea a la re­gión en uno de sus mo­mentos de mayor de­bi­lidad en dé­ca­das, co­mienza a in­quietar a unas firmas es­pañolas afec­tadas tam­bién ‘en ca­sa’. Algunos ex­pertos ha­blan ya de otra “década pér­dida” y todos anun­cian un “choque de­pre­sivo his­tó­rico” que tendrá como primer efecto una re­ce­sión brutal en 2020.

España es uno de los grandes inversores en Latam y se sitúa entre los cinco primeros en Perú, Chile, Colombia, Argentina, México, Cuba y Dominicana.

La inquietud es mayor en las compañías con más exposición como Telefónica, Santander, BBVA, Mapfre, Iberdrola, Naturgy, Meliá, Acciona o FCC, si bien la magnitud de la crisis en España mantiene en segundo plano el golpe en Latam. Desde hace un tiempo, algunas grandes tienden a deshacer posiciones y reducir actividad en el área, como Telefónica ha anunciado recientemente, para centrarse en Europa y EEUU, pero muchas mantienen su apuesta por el área.

Los pronósticos comienzan a ser demoledores. La Cepal ha mostrado su preocupación por el impacto del COVID-19 en un área que esta vez no podrá contar con uno de sus principales socios, EEUU, y ha sugerido que Latam podría dirigirse a otra década perdida. Cepal había pronosticado un tímido crecimiento del 1,3% en 2020 que ya ha rebajado a una contracción del 1,8% al 4% o superior. “Estamos al principio de una profunda recesión; ante la caída del crecimiento más fuerte que ha tenido la región”. El BID prevé una contracción del 1,8% al 5,5% en 2020 y, en su ‘Informe Macroeconómico 2020’, dice que el impacto del virus es el mayor reto económico desde la Gran Depresión de 1929, y que el área “sufrirá un shock de proporciones históricas”.

Y Banco Mundial y FMI acaban de sumarse al pesimismo. El primer ente otea una caída del PIB del 4,6%, pero ve luz en 2001: +2,1%. Según el BM, las grandes economías cerrarían el año en recesión (-6% México; -5,2% Argentina; -5% Brasil; -4,7% Perú; -3% Chile y -2% Colombia). Se trataría del mayor descalabro del área desde que en 1961 se inició el registro, y muy superior a las recesiones de 1983 (-2,5%) y 2009 (-1,9%), y en un momento en el que el BM ve más vulnerable al área que en 2008. El BM, no obstante, y con cautela, prevé rebote en 2021, con avance modesto en Brasil y México (1,5% y 2,5%) y más evidente en el resto (6,6% en Perú, 4,8% en Chile y 3,4% en Colombia).

El FMI, que ya había advertido que la pandemia es “un riesgo grave”, con una crisis de impacto brutal a corto, pronostica una caída del PIB del 5,2% y detecta gran incertidumbre sobre cuándo se normalizará la actividad. En enero, calculaba una modesta expansión del 1,6% en 2020, tras un mínimo 0,1% en 2019. El Fondo ve retrocesos del 6% en México; del 5,3% en Brasil; del 5,7% en Argentina; del 4,5% en Perú y Chile y del 2,4% en Colombia. Expertos privados hablan de crisis de alta magnitud y señalan que Brasil está tardando en reaccionar al virus; que México podría caer un 7%; que Argentina afrontará un tercer año de recesión con problemas para pagar la deuda y que Ecuador difícilmente cumplirá su compromiso con el FMI. Chile, que creció el 1,1% en 2019, la peor nota en 10 años, y Colombia, que iba a crecer el 3,4% sufrirán el descalabro, pero tienen más amortiguadores: junto a Brasil, son señalados como los países en mejores condiciones económicas para suavizar el golpe.

Según el BID, “es la pandemia de mayor devastación económica y causará estragos al comercio, por lo que juzga vital que los gobiernos tomen medidas para reducir el impacto. Según la Unctad, que prevé una caída del 15% en la IED mundial, los intercambios globales podrían caer más de 30% este año. Latam es una región dependiente de la exportación de materias primas, cuyo volumen y valor se reducirán por la recesión mundial, con especial golpe para Sudamérica. Cepal cree que el valor de las exportaciones regionales caerá del 4,6% al 10,7% en 2020, con una contracción en volumen del 2,5%. El turismo, sector muy afectado especialmente en el Caribe, donde los ingresos superan el 20% del PIB en varios países, podría caer hasta un 25% en esa zona.

Cinco ángulos en la región

Latam sufre la crisis desde cinco ángulos, según Cepal: la disminución de la actividad económica de sus socios comerciales; la caída del precio de las ‘commodities’; la interrupción de cadenas globales de valor (México y Brasil, los más afectados); el desfondamiento del turismo (el Caribe, gran damnificado) y más aversión al riesgo, que reorienta flujos de capital e inversiones a sitios más seguros y provoca fuga de capital. Solo en Brasil, México y Colombia han ‘salido’ 15.000 millones. El deterioro global causa un descenso de remesas de emigrantes, vitales en muchos países. Solo las procedentes de EEUU (97.000 millones) podrían bajar en 2.000 millones. Y el área afronta la crisis, además, con sistemas sanitarios débiles y gran brecha digital en tiempos de teletrabajo.

Cepal dice que el golpe dependerá de las medidas a nivel nacional, regional y mundial y del apoyo de China, EEUU, UE y entes globales. El BID prevé que el daño se extienda a 2021-2022 sin planes para amortiguarlo y pondrá a disposición del área 12.000 millones para afrontar el virus; la UE, 918 millones de los 15.600 millones de su apoyo internacional, y el BM estudia ayudas. El BID sugiere a países como Argentina, sin acceso al crédito, pedir paquetes de ayuda al FMI, y Colombia ya ha solicitado créditos al Fondo (11.000 millones).

Además, el BID ha llamado a los bancos centrales a adoptar medidas “no convencionales” para evitar efectos permanentes del choque por la pandemia y planes de estímulo para mitigar la crisis, como los anunciados en Perú, Chile, Argentina y México, con políticas amigables hacia la inversión. Y los expertos destacan la necesidad de dar apoyo a los países para refinanciar su deuda.

El impacto social es fuerte. La OIT, para la que es la mayor crisis desde la II Guerra Mundial, prevé que Latam pierda 14 millones de empleos formales. Los sectores más afectados por la cuarentena son comercio, transporte y servicios empresariales, el 64% del empleo formal en un área en la que el 53% procede de una actividad informal que será muy afectada, especialmente la venta ambulante. La Cepal pronostica un fuerte deterioro de los ingresos del 5% de la población activa, con un golpe demoledor a la incipiente clase media, y un aumento de la pobreza extrema de la región hasta el 13,3% en 2020. Se prevé que el número de pobres en la región suba de 185 a 220 millones.

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