Blackstone acaba de le­vantar un fondo para Europa de casi 10.000 mi­llones de euros

España sufre el rearme de los fondos buitre ante el futuro 'negocio' de la pandemia

Monitorizan la evo­lu­ción de todos los mer­ca­dos, con es­pe­cial aten­ción al in­mo­bi­liario

Mercado inmobiliario.
Mercado inmobiliario.

La marca España vuelve a su­frir como nunca desde la gran crisis fi­nan­ciera que arrancó en 2008. El ré­cord de muertes por mi­llón de ha­bi­tantes pro­vo­cado por el co­ro­na­virus y el parón casi total del apa­rato eco­nó­mico di­bujan un es­ce­nario macro y repu­tacional más que preo­cu­pante a corto y a medio plazo. A la po­si­bi­lidad de un res­cate más o menos tu­te­lado se suma la ines­ta­bi­lidad po­lí­tica para ge­nerar el caldo de cul­tivo per­fecto para la reapa­ra­ción de los fondos bui­tre.

En realidad, estos fondos ya están planeando sobre España. De momento, se están limitando a monitorizar los mercados, especialmente el inmobiliario al que tanto rédito sacaron especialmente hasta 2012. Las compras a precios de saldo realizadas hasta entonces aprovechando que bancos y promotores se morían de inanición les llenaron el bolsillo. Aunque erá difícil que se repita un escenario tan perfecto para sus intereses con el de entonces, están preparados para volver a la carga.

"Esta crisis no está provocada por un estrangulamiento de la liquidez, sino por lo que podríamos denominar como una catástrofre natural. Por lo tanto, será de una duración mucho menor. Eso significa que los fondos oportunistas tendrán que ser muy rápidos en la toma de decisiones. Por eso están trabajando ya sobre el terreno buscando oportunidades a las que hincar el diente en unos pocos meses. Las va a haber seguro, aunque no tantas como hace una década", señalan fuentes del sector.

La actividad es muy extensa mientras los fondos se cargan de liquidez. Por ejemplo, Blackstone acaba de levantar un vehículo inversor oportunista dirigido a Europa de 9.800 millones de euros. Nunca hubo tanto dinero disponible para un fondo del viejo continente. Pero hay muchos más fondos que se han rearmado o se están cargando de liquidez en estas últimas semanas para hacer frente con todas las garantías a posibles oportunidades. Y España es uno de los objetivos prioritarios.

Mercado hotelero

Uno de los mercados bajo estrecha vigilancia es el hotelero. Perdida la Semana Santa y con el verano pendiendo del hilo de la demanda nacional, siempre con el permiso del Covid-19, muchos propietarios van a quedar en una posición financiera de enorme debilidad. La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) ya ha lanzado un SOS al Gobierno para proteger al sector de la amenaza de los fondos buitre para evitar que se repita la historia de 2008.

"Además del sanitario, el coronavirus ha generado un problema reputacional para España. Los turistas extranjeros tardarán en volver y ya veremos a qué ritmo. Los fondos oportunistas tienen aquí una oportunidad de oro", señalan fuentes financieras que recuerdan que ya hay muchas firmas anglosajonas haciendo números en España en el mercado hotelero, que es el más goloso para los fondos internacionales, que también planean sobre el mercado de oficinas o el logístico.

Pero hay otro enorme frente abierto en el sector financiero, que de sopetón se ha encontrado con un escenario muy incierto en el frente de los préstamos a particulares y pymes, y también en el negocio hipotecario. La escalada de ERES y despidos provocados por el coronavirus va a obligar a la banca a reajustar a la máxima velocidad posible el perfil de riesgo de su clientela en un escenario de crecimiento rápido de la morosidad en lo que queda de año.

Con estas cartas sobre la mesa y la espera de la extensión en el tiempo del impacto del coronavirus, los fondos oportunistas velan armas por si el sector financiero pone a la venta carteras de créditos fallidos tanto a particulares como a grandes empresas que hasta ahora estaban en el congelador con descuentos de más del 25%. Aunque el movimiento no ha hecho más que empezar y dependerá de muchas variables, lo cierto es que los fondos oportunistas están de vuelta y con la escopeta muy bien cargada.

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