Podrán ser ac­cio­nistas “temporalmente” y evitar así que com­pañías caigan en manos de fondos bui­tres

Empresas en amenaza de quiebra podrán ser rescatadas por los Estados de la UE

Alemania, Francia, España e Italia res­paldan que se uti­licen fondos para man­tener sec­tores es­tra­té­gicos

Rescate de empresas.
Rescate empresarial.

Empresas al lí­mite de poder sub­sis­tir, ci­fras de miles de tra­ba­ja­dores sin em­pleo, el hun­di­miento de las bolsas y los pro­nós­ticos del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que la crisis del co­ro­na­virus tendrá “peores con­se­cuen­cias eco­nó­mi­cas” que la Gran Depresión de 1929, han bas­tado para que la Unión Europea per­mita que los go­biernos puedan en­trar en el ca­pital de las em­presas en riesgo de quie­bra. En la crisis an­te­rior, se au­to­rizó res­catar a la banca y ahora serán las com­pañías las que po­drán ser sal­vadas del abismo.

El plan que saldrá de Bruselas esta semana tiene que ser aún perfilado por los Estados miembros pero lo que está bastante definido es que una parte del dinero que se habilitará para ayudar a salvar las economías de los países afectados se utilice para rescatar, si es necesario, empresas en riesgo de quiebra.

“Ampliaremos más el Marco Temporal de Ayudas de Estado para permitir que los Estados miembros recapitalicen empresas cuando sea necesario y adecuado”, ha señalado la responsable de Competencia, Margrethe Vestager. Eso sí, ha añadido que la UE vigilará que las compañías que reciben ayudas “estén sujetas a controles y disposiciones de gobernanza para evitar posibles distorsiones”.

El propio jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, ha defendido que el Estado pueda entrar temporalmente en aquellas empresas que estén en riesgo su viabilidad por culpa del coronavirus. El parón por la crisis de la pandemia ha disparado en España la cifra de ERTEs hasta 450.296, según señaló el pasado miércoles día 8 en el Congreso, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

Empresas amenazadas de cierre

La persona afectada por un expediente de regulación de empleo temporal no puede ser considerada como un parado pero la propia paralización de la actividad de determinadas empresas les sitúa en grave riesgo. Por esa razón, existe el peligro de que muchas compañías de sectores muy afectados puedan tener que cerrar si el Estado no las rescata entrando en el capital.

Estas mismas situaciones se están produciendo en otros países comunitarios, caso de Italia, el país más golpeado por el coronavirus. Aunque la crisis de Alitalia no es de ahora, el Gobierno italiano ha decidido tomar el control de la aerolínea. El 17 de marzo pasado aprobó un paquete de medidas por valor de 25.000 millones de euros para ayudar a empresas y paliar la crisis económica.

El Estado italiano lleva ayudando hace tiempo a Alitalia para evitar la quiebra por lo que Bruselas había abierto una investigación. Ahora, con la pandemia que asola el país, la UE no tendrá más remedio que abrir la mano para que algunas aerolíneas no desaparezcan.

Por otro lado, existe el peligro de que empresas españolas del Ibex 35 cuya capitalización ha caído bruscamente sean víctimas de la entrada de tiburones. Para evitar esta posible invasión de fondos buitres, el Estado español ha establecido límites a adquisiciones de participaciones de sectores estratégicos, como por ejemplo energéticas y telecos.

En un principio, lo había limitado a compras de fondos extranjeros fuera del ámbito de la Unión Europea y lo ha ampliado también al ámbito comunitario. Así, ha establecido un límite de hasta un 10% del capital de una compañía ante el hundimiento de los valores en bolsa.

Merkel y Macron respaldan la medida

La propia canciller alemana Angela Merkel se ha declarado partidaria de reforzar instrumentos para impedir el control extranjero. Arabia Saudí, por ejemplo, acaba de invertir 1.000 millones de dólares (920 millones de euros) en la compra de participaciones minoritarias en las petroleras Shell (angloholandesa), Equinor (noruega), Total (francesa) y Eni (italiana).

El ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, dijo en marzo pasado cuando todos los mercados estaban hundidos y el coronavirus hacía ya estragos en las economías de los países como Italia, España y Francia, que estaban dispuestos a utilizar si era preciso un fondo creado en la crisis de 2008 para comprar participaciones empresariales. “Estamos listos para usar el fondo de estabilidad de los mercados financieros”, ha señalado.

Por su parte, el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, ha hablado en esa misma dirección y ha señalado que el Gobierno galo está dispuesto a emplear todos los medios a su alcance, incluida la nacionalización para “proteger” a las empresas amenazadas por la crisis.

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