CEOE, Cepyme y au­tó­nomos es­peran que el Consejo de Ministros pase a la ac­ción y adopte me­didas

Del temor al pánico por las consecuencias económicas del coronavirus

La OMT y la IATA cal­culan en 45.000 y 110.000 mi­llones los efectos para las ae­ro­lí­neas y el tu­rismo

qatar
Turismo amenazado.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) es­tima unas pér­didas de hasta 45.000 mi­llones de euros en el sector y la pa­tronal de las ae­ro­lí­neas (IATA) cal­cula que las com­pañías aé­reas po­drían dejar de in­gresar unos 110.000 mi­llo­nespor el co­ro­na­vi­rus. Dos ci­fras que, pese a su vo­lu­men, pueden que­darse cortas si la epi­demia se ex­pan­diera. Moody’s habla de re­ce­sión en Japón, Alemania e Italia, la Fed po­dría volver a bajar aún más los tipos y los com­por­ta­mientos de las bolsas dan sen­sa­ción de pá­nico.

El Ibex-35 acumula un desplome de un 15,28% en las dos últimas semanas y, el viernes 6, todos los valores cerraron en negativo, a excepción de IAG que subió un 1,51% y CIE Automotive (+0,52%). El resto de títulos se hundieron. Las mayores caídas fueron para MásMóvil (-10,71%), Ferrovial (-5,88%), Indra (-5,85%), ArcelorMittal (-5,45%), Amadeus (-5,19%), Acciona (-5,10%), Enagás (-5,04%) y Siemens Gamesa (-5,03%). Las energéticas como Repsol, Red Eléctrica, Naturgy, Iberdrola y Endesa, registraron igualmente caídas superiores al 4%.

Las empresas esperan que en el Consejo de Ministros de este martes, el Gobierno envíe señales al mercado y anuncie medidas que tranquilicen a las grandes, a las pymes y a los autónomos. La vicepresidenta tercera de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha vuelo a abogar por la “prudencia” y la “proporcionalidad”. “Hay que responder con mesura y proporción a las distintas situaciones y escenarios”, ha comentado.

En sus últimas declaraciones, ha asegurado que los impactos del Covid-19 en la economía eran poco significativos y puede que “transitorios”, pero las empresas y los ciudadanos comienzan a tener una gran dosis de preocupación. La portavoz y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha señalado, por su parte, que el Ejecutivo está monitorizando el impacto económico en la economía española, y considera que todo va a depender de la intensidad y prolongación de la epidemia.

Posibles ayudas a empresas

Montero ha dejado la puerta abierta a posibles ayudas a las empresas y sectores más afectados y a una revisión del “techo de gasto” de 2021, dependiendo de cómo transcurra todo. Las empresas consideran, en cambio, que al margen de lo que se acuerde en Bruselas, el Ejecutivo tiene que pasar a la acción y dejar los mensajes de prudencia.

El sector del turismo teme que la Semana Santa sea un desastre si la enfermedad no da síntomas de empezar a controlarse. Expertos económicos señalan que la rebaja de tipos de la Reserva Federal estadounidense es la señal más amarga de que la economía global empieza a estar desarmada. Se habla ya de que España podría perder más de seis millones de turistas si la alerta sanitaria se prolonga hasta el verano.

Todos los organismos internacionales son presa de un cierto desánimo. La Organización Mundial de la Salud lleva días sin dar una señal de calma. La OMT estima pérdidas de hasta 45.000 millones de euros. En principio, las zonas de Asia y Pacífico son las regiones más afectadas con un descenso de turistas previsto de entre el 9% y el 12%.

Previamente al coronavirus, la OMT había anunciado un crecimiento de entre el 3% y el 4%. Ante tal situación, el organismo internacional ha pedido que el turismo se incluya en los planes de recuperación de las zonas afectadas. La patronal de las aerolíneas IATA, calcula que el sector aéreo podría perder cerca de 110.000 millones de euros. El grupo Lufthansa prepara un recorte de hasta el 50% de su capacidad.

El nerviosismo de la OPEP

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) demostraba el mismo viernes 6 de marzo su incapacidad para recortar la producción de crudo y hacer subir el barril. La economía mundial está herida y sacar menos petróleo al mercado no serviría de nada. Por ese motivo, Rusia no apoya esta vez la medida de reducir 1,5 millones de barriles la producción porque sabe que, lejos de provocar un aumento en los precios, el efecto puede ser totalmente al contrario, es decir que siga cayendo más.

El problema radica ahora en que el Covid 19 ha puesto patas arriba todas las economías y que el consumo de petróleo está cayendo a niveles inesperados. El precio del Brent ha pasado de estar a principios de año a 70,25 dólares a 45,55 dólares el viernes pasado, su peor nivel desde noviembre de 2016. El lunes, día 9, abría con una caída del 15% después del 9% el viernes y en una semana ha descendido más de 20 dólares. El West Texas Intermediate (WTI de EEUU) se ha deprimido hasta cerca los 30 dólares, el más bajo también desde agosto de 2016.

Este descenso del crudo no deja de ser un alivio para las economías mundiales, incluida España, pues, de subir el petróleo, la situación podría serán mucho más desastrosa. Aunque, hay que tener en cuenta que la caída del consumo afecta a otros sectores.

La OPEP mantiene un recorte de 2,1 millones de barriles que acabaría este mes y, añadir otros 1,5 millones de barriles haría que se sacaran al mercado 3,6 millones de barriles menos, algo a lo que no está dispuesto Rusia. Hasta que la epidemia no esté controlada no se espera que Moscú apoye el plan de Arabia Saudí, a quien urge que el precio suba para evitar sobresaltos en su economía.

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