El grupo prevé el cierre de 160 ofi­cinas este año, tras las 200 clau­su­radas en 2019

El BBVA aplaza hasta el verano un duro plan de ajuste laboral

Agobiado por el es­cán­dalo FG-Villarejo, Torres evita más ten­siones hasta des­pués de la junta anual

Carlos Torres
Carlos Torres

El pre­si­dente del BBVA, Carlos Torres, ya tiene bas­tante du­rante estos días con la junta de ac­cio­nistas del banco que, pese a sus apre­cia­cio­nes, llega mar­cada por el le­van­ta­miento del se­creto de su­mario del caso FG-Villarejo. Una vez sor­teada esta cita anual, tanto el pre­si­dente como la cú­pula di­rec­tiva co­men­zará a trazar los ajustes de plan­ti­lla, una vez que el banco prevé una re­duc­ción de 160 su­cur­sales des­pués de haber ce­rrado algo más de 200 du­rante el pa­sado ejer­ci­cio.

Bastante avivado está el ambiente ante la junta de accionistas del BBVA esta semana como para que su presidente eche más leña al fuego con posibles tensiones laborales. Eso sí, en fuentes sindicales consultadas ya se preparan para los planes de prejubilaciones o ajustes de plantilla para mediados de año.

Tanto Carlos Torres como el consejero delegado del BBVA, Onur Genç, ya han cifrado en 160 las oficinas que se cerrarán durante este ejercicio. Ya en 2019, el grupo prescindió de algo más de 200, hasta cerrar el pasado ejercicio con 7.744 sucursales. Esta dimensión es acorde, según sus directivos, con el avance de la banca digital.

"Todavía no nos han dado cifras, ni tampoco han hablado de EREs o de posibles fusiones que incrementen el número de empleados afectados por los ajustes de plantilla. Confiamos en poder tener información una vez superada la junta de accionistas y se sepan los planes a mediados de año", afirma la responsable de CCOO en BBVA, Isabel Gil.

Los representantes sindicales confían, pese a todo, que las bajas laborales que se produzcan sean mediante prejubilaciones pactadas y no con salidas traumáticas, como ha ocurrido en buena parte de los ajustes realizados con anterioridad.

Esta tregua laboral por los ajustes de plantilla que se decidan servirán de poco a un Carlos Torres que sí tendrá que afrontar el viernes 13 de marzo las quejas de los empleados del BBVA por la enorme presión sobre los objetivos comerciales, incluso "con formas amenazantes" por parte de los respectivos directivos.

Distancias con FG

El presidente del BBVA, Carlos Torres, se muestra mucho más confiado en los inversores con los que se han reunido en las últimas semanas, ya que no muestran gran preocupación por el caso FG-Villarejo que ha marcado su primer año al frente del grupo heredado del propio Francisco González.

Eso sí, los representantes sindicales consideran que sí ha habido un daño reputacional por todo este turbio asunto, algo que el propio Torres pone bajo cuestión. "La reputación es compleja de medir porque es un intangible", afirma el presidente del BBVA en una entrevista concedida al diario ABC.

En esa misma entrevista, Carlos Torres afirma que "tenemos una relación muy fluida e intensa con las autoridades de supervisión", como el Banco Central Europeo. Capitalmadrid.com ya adelantaba la semana pasada que el BCE prevé iniciar su propio forensic sobre el caso FG-Villarejo ante la falta de información sobre lo investigado por el propio banco.

Torres, desde su llegada a la presidencia en enero de 2019, ha comenzado a trazar distancias con su antecesor, por el que llegaba a poner la mano en el fuego. "El señor González es parte y nosotros también", afirma en relación con el caso que se investiga en la Audiencia Nacional. "Cada uno tendrá su estrategia procesal, la que más le convenga a cada uno", añade.

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